Javier Miranda. Director de Alcances “Si no te adaptas a los nuevos tiempos, estás perdido”

  • El coordinador de la cita mira al futuro y al pasado de una muestra con 50 años de vida y que comienza hoy viernes su nueva andadura en el ECCO

Javier Miranda, director de Alcances Festival de Cine Documental Javier Miranda, director de Alcances Festival de Cine Documental

Javier Miranda, director de Alcances Festival de Cine Documental / Jesús Marín

-Nueva vida a los 50, ¿por qué?

-Pues es que teníamos ideas que estaban flotando desde hace tiempo y el 50 aniverario nos ha venido bien para ponerlas en marcha. Una de ellas era la mudanza al ECCO, que desde hace un par de años nos rondaba la idea de centrarlo todo aquí. También lo de cambiar de imagen y de logo dándole al festival un aire más moderno manteniendo el clásico de la caracola y el ojo pero adaptándolos a los nuevos tiempos, como reflejo, de alguna manera, de lo que queremos que sea el festival. El 50 aniversario era una fecha muy redonda para hacer todo esto y, además, para repensar un festival que desde 2006 tenía un modelo, en el sentido de la presentación de las actividades y de las películas, que ya daba síntomas de agotamiento. Había que dar un cambio.

-¿Y el ECCO resuelve los problemas?

-El ECCO es un edificio que resuelve en parte esto pues tiene la capacidad para acoger las proyecciones a concurso y los talleres, encuentros y actividades paralelas que han ido aumentando y El Palillero se nos quedaba pequeño. La idea, como te decía, era concentrar todo en un área, crear de alguna forma en un espacio Alcances, donde la gente salga de ver una peli y se pueda meter en una mesa redonda o en un taller... De todas formas, esto es historia de este festival que de vez en cuando pega un cambio, si no 50 años no se aguantan...

"Todos los festivales tienen el mismo problema, que es que hay una generación que no está yendo al cine”

-¿Y hay un cambio de espíritu del festival?

-Más bien hemos intentado envolver de otra manera lo que estábamos haciendo hasta ahora. Envolverlo de una forma más atractiva para el público. Es que el sector del cine ha cambiado mucho, ha cambiado la recepción del cine por parte de los espectadores o que antes hacía falta salas especializadas para las proyecciones y ahora con las nuevas tecnologías no se depende tanto de ellas... Por ejemplo, los cines tienen una estructura muy rígida, con pases de cinco, siete y media y diez, y ahora jugamos con los pases creando horarios más flexibles, tenemos un patio para proyectar la sesión nocturna, vestimos el espacio de otra manera... La idea es dejar a un lado la rigidez del festival y jugar con los espacios entre horarios. En fin, si no te adaptas a los nuevos tiempos estás perdido, y enfrentar eso ha sido un reto agotador pero también muy interesante.

-¿Confía en que estos cambios traerán aparejados una subida de público, que es el caballo de batalla de esta muestra?

-Eso es lo que pensamos y que, en parte, la idea de desacralizar un poco el festival va a contribuir a ello. Sé que hay gente que echa de menos el Falla o que nos ha criticado por dejarlo y que ven esto como un signo de decadencia absoluta del festival. Pero es que el Falla es un espacio demasiado sacro y te obliga a hacer ciertas cosas como un tipo de gala que tampoco pega mucho con el espíritu que queremos... La idea es llegar a un público más joven con lo que tenemos este año un taller para Secundaria, que esperamos que sea el primero de un camino en este sentido. Y, bueno, todos los festivales que no son San Sebastián tienen el mismo problema, que hay una generación que no está yendo al cine, ni a los festivales ni al comercial, así que o creamos nuevos públicos y damos esa batalla o el futuro puede ser complicado...

-Vuelven a programar conciertos...

-Sí, cuando perdimos el Baluarte los dejamos de hacer y ahora con este espacio vemos que es posible que una serie de días concretos, el de la inauguración, el sábado, el jueves y el viernes de clausura, tener actuaciones musicales en sintonía con esa idea de atraer al público.

-¿También es un guiño a los inicios, al espíritu multidisciplinar del festival que creó Quiñones?

-Sí, pero es que es curioso que sea un signo de los tiempos en todos los festivales. Hay un equilibrio que a veces es complicado, el de conocer la historia de este festival y adaptar ese espíritu de siempre a los nuevos tiempos, hay que hacer encaje de bolillos con ese tema. Y es verdad que los festivales, todos, no se centran ya sólo en hacer una programación de calidad y echarse a dormir, sino que intentan abrirse por otros caminos. Pero es curioso que Quiñones ya se inventara hace 50 años Alcances como una muestra multicultural que no es otra cosa que la transversalidad que decimos ahora. Como también inventó lo del logo, lo de ponerle un nombre de marca a un festival, que nadie lo hacía entonces, la forma de hacer en el Diario las páginas de Alcances con un diseño muy moderno y agresivo... Fue un auténtico pionero.

Hay quien echa de menos el Falla o que nos ha criticado por dejarlo (...) pero hay que desacralizar el festival”

-¿Cómo está el nivel del certamen este año?

-Primero hay que destacar la expectación, hemos recibido 348 cintas este año, han subido en 62 con respecto al año pasado y son todas películas españolas realizadas en España en este último año, con lo que también podemos dilucidar que el documental español está más vivo de lo que parece. Y no sólo hay que destacar la cantidad también la calidad porque nos ha costado mucho hacer la sección oficial. El nivel es muy bueno, cada vez hay más calidad.

-Finalmente son...

-Treinta y tres cintas a Concurso, 7 largo, 8 medios y 18 cortos. De todos ellas, 20 están dirigidas por mujeres exclusivamente, 4 codirigidas por una mujer y una realizada por un colectivo formado en su mayoría por mujeres. Así que creo que sólo 8 películas están dirigidas por hombres.

-¿Pero esto es un reflejo real de lo que está pasando en el cine español?

-A ver es que estamos hablando de cine independiente, en la industria la mujer sigue teniendo los mismos problemas de siempre.

-Y en cuanto a temática, ¿también hay mayor atención al tema del feminismo y la mujer?

-Aunque hay de todo, porque a la hora de hacer la selección procuramos que haya una cata general de lo que se está haciendo tanto en temáticas como en lenguaje audiovisual, sí que se nota la incidencia de ese tema concreto, hay películas muy interesantes este año sobre el feminismo y de reflexión sobre la condición femenina, sobre el tema de la maternidad, de la mujer objeto, una película donde la realizadora junta a un grupo de amigas en un bar y van relatando con mucha naturalidad su experiencia sobre el machismo y el acoso... Pero ya te digo que hay de todo tanto en técnicas y temática.

-Entre los ciclos paralelos de este año, ¿es más especial para usted el que mira a ese pasado de Alcances?

-Claro, en este 50 aniversario era obligado recuperar películas que marcaron la historia de nuestro Alcances como El Satiricón, El Decamerón... Fueron películas en las que la gente acabó arrollando a los porteros de los cines por la expectación que había, y hay una cosa muy simpática que también nos hace mucha ilusión que es el programa de cortometrajes de ficción. Como sabes, antes de ser documental, Alcances centraba su concurso en este terreno y durante esa etapa pasamos las obras de Bayona, de Mateo Gil, de Daniel Sánchez Arévalo, gente que luego pegó el pelotazo como directores. Y hemos hecho un programa recuperando esos cortos donde se podrá ver Física II, de Sánchez Arévalo, el mítico Banco de Alberto Rodríguez y Santiago Amodeo, Mamá de Pablo Berger, Allanamiento de morada de Mateo Gil... Esos se van a ver en el patio si el tiempo acompaña para también hacer un guiño a la filosofía del cine de verano.

"De las 33 cintas, 20 están hechas por mujeres, 4 codirigidas y una es de un colectivo con mayoría de mujeres”

-Hablando del cine de verano, ¿cómo ha funcionado este año Alcances fuera de Alcances?

-Ha sido brutal, incluso la cuarta sesión, que suele ser la más floja, había unas 300 personas. Hemos notado el interés en todo, en público, en votos, que se han disparado muchísimo, ha funcionado muy bien.

-Su primer recuerdo de Alcances

-Mephisto año 1982 en el Falla, en el viejo Falla, antes de la remodelación. Yo tengo un amigo de toda la vida que es más cinéfilo que yo y él fue quien me habló de Alcances. Me quedé muy sorprendido con esa película y ya al año siguiente me vi cuatro o cinco, y al siguiente empecé a ir en plan masivo a Alcances.

-Su mejor momento en el Festival, ya formando parte de él

-Pues uno que me llegó muy a nivel personal que fue cuando al homenaje de Saura vino Vittorio Storaro porque, y con todo el respeto a todos los que han venido, cuando él me dio la mano yo sólo pensaba que ese hombre era el director de fotografía de Apocalypse now, una de mis películas de siempre. Te reconozco que ese día me temblaron las piernas. Pero también el mejor momento que se repite todos los años es notar el cariño que nos muestran los realizadores españoles que vienen y que nos demuestran que valoran mucho el trabajo que estamos haciendo aquí.

-No en vano, vemos como muchos de los poseedores de la Caracola luego van recogiendo diferentes galardones a lo largo del año...

-Así es. Me acuerdo de Adrián Orr que ganó hace unos años en corto con Buenos días resistencia y a raíz de ese trabajo hizo una película que se llama Niñato que ganó hace dos años el Bafici; o de Juanjo Giménez, que ganó en 2011 Alcances y luego lo vimos con Timecode ganar el festival de Cannes y ser candidato a los Oscar; o Isaki Lacuesta que vino en 2006 y luego ha tenido una trayectoria más que interesante (ayer presentó la segunda parte de La leyenda del tiempo en San Sebastián); o Víctor Moreno o Xacio Baño... Yo siempre digo lo mismo, espero que de mayores se acuerden de que Alcances les ayudó a impulsar sus carreras en los inicios. Al menos,una mención en sus memorias (bromea).

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