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Patrimonio

El columbario romano: el último hallazgo arqueológico para un parque con historia ... y canino

El columbario romano ya instalado en el parque de Kotinoussa

El columbario romano ya instalado en el parque de Kotinoussa / Jesús Marín

El parque de Kotinoussa acogía este martes el último gran hallazgo arqueológico que ha tenido lugar en los últimos tiempos, el de un columbario romano de época altoimperial en muy buen estado de conservación. Una grúa transportó esta estructura de 8.000 kilos que tras siglos de historia pasó a formar parte del circuito por los ritos funerarios que se exponen en este parque y que, como contrariedad, es un parque para perros.

Es la herencia del anterior equipo de gobierno que tuvo la genial idea de unir piezas históricas con más de 20 siglos de historia, con el encanto botánico del lugar y los canes. Hasta un pipi can se llegó a instalar en sus inmediaciones. Pero tampoco ha hecho nada el actual en deshacer este error. La cuestión es que aquí conviven perros, sus cacas -cuando el dueño no recoge- e historia. Rara mezcla denunciada en numerosas ocasiones en este medio para este punto verde integrado en la denominada Ruta Gadir.

La puesta a punto del columbario

En un par de semanas está previsto que la estructura funeraria luzca perfecta para su exhibición, una vez se termine de limpiar la espuma del encofrado en la que ha sido trasladada y se termine de rellenar el terreno. A partir de aquí será la Delegación de Medio Ambiente la que lo dote de cartelería, cuyo diseño ya está preparado, pues es acorde a la del resto del parque, según fuentes municipales. Es la empresa promotora la que se ha encargado de enviar el contenido de estos carteles, con el asesoramiento de los arqueólogos que han trabajado en la excavación. Un proceso que ya está en marcha y que dentro de poco estará listo. 

El circuito funerario, púnico y romano

El columbario se instaló este martes junto a la cisterna romana que fue hallada en el yacimiento arqueológico Gadir y con la que se cierra este circuito, debido a la saturación del parque, según estimó la Comisión Municipal de Patrimonio Histórico. En este recorrido se observa la evolución de los ritos funerarios de época fenicia y romana, donde pueden verse tanto réplicas como originales halladas en las distintas excavaciones de la necrópolis gaditana.

En concreto muestran algunas estructuras funerarias que aparecieron en las obras de construcción del aparcamiento de San José y de las viviendas de la calle Arcángel San Miguel, con el objetivo de recordar y divulgar la importancia histórica de la necrópolis gaditana. Posteriormente, en 2016, se sumaron tres nuevos enterramientos fenicio-púnicos, así como un monumento funerario del siglo I.d.C tipo mausoleo, formado por una cámara central donde se ubica una cista realizada con ladrillos en la que se depositó el cadáver incinerado, y dos pasillos laterales. El acceso se realizaba mediante escalones de bajada. Como pieza discordante aunque bien integrada de este circuito histórico, también luce en este parque la cisterna romana localizada en el yacimiento Gadir. 

Y es que en este mismo entorno, en lo que eran los antiguos cuarteles militares de Varela, se ha convertido en un punto de máximo interés para el estudio del pasado histórico de la ciudad, fundamentalmente a través de la interpretación de las múltiples estructuras y enterramientos hallado en esta zona y otras de Extramuros.

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