homenaje El héroe de Hergé, presente en la creación de 'La Pepa'

TINTÍNviaja al pasado

  • Iñaki Blanco y Emilio Jiménez han paseado al incombustible reportero por escenarios gaditanos durante tres lustros

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Es un personaje raro, coinciden tanto Iñaki Blanco como Emilio Jiménez. Un reportero barbilampiño al que reciben altas autoridades en todo el mundo y que cuenta con los apoyos y recursos más inverosímiles. No tiene novia. Va a todas partes con un pequeño perro. Sus aventuras parecen las que recrean los niños cuando juegan: puede luchar contra la mafia y ser recibido de igual a igual por soberanos exóticos. "Es como un Indiana Jones descafeinado", comenta Emilio.

Tintín, el personaje de Hergé escogido por el dedo de oro de Spielberg para protagonizar la próxima gran saga de acción fantástica, lleva paseándose desde hace tres lutros por distintos escenarios de la geografía gaditana. Por la Playita de las Mujeres, por el Campo del Sur, disfrazado en Carnaval, frente al Teatro Falla... "Menos dentro de la Catedral, ha estado en todas partes -explica Iñaki Blanco-. Estamos siempre con la antena puesta, hemos dado diez mil paseos buscando posibles 'localizaciones'. Y siempre solemos escoger rincones que apenas hayan variado con el tiempo, como el arco de Garaicoechea o La Caleta".

Aunque el Tintín de Emilio e Iñaki ha pasado por numerosas localidades -El Puerto, Tarifa, Madrid, Sevilla, Conil... y, próximamente, Amsterdam-, lo cierto es que la capital gaditana ofrece un escenario años cuarenta-cincuenta muy acorde a aquellos que acogían las aventuras del personaje ideado por Georges Remi. Hasta verlas transformadas por los colores y las líneas comunes a los tebeos de Hergé, nadie hubiera pensando que las estampas gaditanas pudieran pasar, tan fácilmente, por alguna ciudad exótica de mediados de siglo. "Hace poco me enseñaron un cartel de los años veinte o treinta que mostraba que en el muelle de Cádiz había un hidropuerto -recuerda Iñaki-. Pocos escenarios pueden ser más propios , por ejemplo, para una aventura de Tintín".

"En nuestro trabajo, el juego entre realidad y ficción es muy importante -continúa Iñaki Blanco-. Es fundamental que el espectador reconozca referencias que le sean comunes y entre en el guiño que sugerimos".

Iñaki y Emilio, que comenzaron reproduciendo postales y láminas con el héroe de Hergé en localizaciones gaditanas, ahora se dedican a realizar exclusivamente acrílicos de sus creaciones. "Aunque al principio los herederos de Georges Remi parecían a gusto con nuestra iniciativa -cuentan los creadores-, luego cambiaron de idea. Controlan muy férreamente todo lo relativo a merchandising del personaje y las reproducciones gráficas, que es lo que da dinero. Sólo se permite el uso de los personajes sobre fondo blanco, como en la campaña de Telefónica. Nosotros nos acogemos al artículo 39 de la Propiedad Intelectual, que permite hacer parodia. Pero, realmente, pensamos que no tendría que haber problema, porque trabajamos con elementos de cultura pop, de manera parecida a lo que hace Antonio de Felipe".

Bajo estos preceptos, Iñaki y Emilio siguen trabajando con el personaje, y las sugeridas andanzas de Tintín, en medio y gran formato, se exhibirán en diciembre en la sala GH40 de San Fernando.

Iñaki ya ha visto la adaptación realizada por Spielberg de las primeras aventuras del reportero. "Para mí, es una obra de arte -asegura-. Me quedo especialmente con los cambios de escena, la música... Aunque lo hubiera podido hacer también con actores reales; Jamie Bell hubiera hecho un Tintín más que notable aun sin efectos".

Para Iñaki Blanco, probablemente estemos asistiendo a un cambio en la manera de acercarse al personaje: "Yo creo que ahora -explica-, el primer contacto que tenga un niño con Tintín será audiovisual, a través de las películas o de los videojuegos. Y después vendrá el cómic, que siempre tendrá su carga crítica de fondo".

Como si respondiera a su azarosa existencia, la criatura arropada por el Midas del cine afronta estos días un proceso por racismo en los tribunales belgas. Tintín en el Congo se enfrenta a una causa por contenido ofensivo y racista: no es un problema de la intención del autor -dicen desde la acusación-, sino de la distribución actual de un producto con contenidos de superioridad racial: "Tintín es un reflejo de su época -afirman Emilio e Iñaki-. Y es cierto que los colonizadores tenían una actitud de superioridad absoluta. Y más cosas. Tintín en el país de los soviets, por ejemplo, es todo un alegato anticomunista". Pero son unas historias que, en conjunto -opinan- han envejecido bien: "Si se pudiera viajar en el tiempo -imaginan-, todo el marco de 1812 contiene, en efecto, los elementos de una historia típica de Tintín". Y, en la actualidad, Emilio no duda en apuntar que el reportero habría protagonizado alguna aventura en la Puerta del Sol, junto a los indignados. "Con los políticos -dice-, mejor no meterlo".

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