La sombra del caso Wanninkhof
En poco más de una década cuatro jóvenes aparecen muertas con signos de violencia
La sombra del caso Wanninkhof planea de nuevo sobre la provincia de Málaga. María Esther Jiménez Villegas es la cuarta joven desaparecida en la provincia cuyo cuerpo aparece sin vida y con signos de haber sufrido una muerte violenta, después de días o semana de intensa búsqueda. Desde 1999 se han sucedido los casos de la propia Rocío Wanninkhof, el de Ana Elena Lorente García y el de Sonia Carabantes. Carabantes, de 17 años, desapareció el 14 de agosto de 2003, cuando regresaba de madrugada de las fiestas de su pueblo, Coín. Su cadáver fue encontrado semienterrado en el término municipal de Monda. Casi un mes después, el 18 de septiembre de 2003, Tony King fue arrestado en Alhaurín El Grande como presunto autor.
Tres años antes, en septiembre de 2000, Ana Lorente, de 20 años, no regresó de la Romería de las Flores de Álora. Dos días después de su desaparición encontraron el cuerpo sin vida de la joven en unos cañaverales, junto al río Guadalhorce. Dos meses y medio después, el 2 de diciembre la Guardia Civil procedía a la detención de los presuntos autores del crimen: Ana Gema del Pilar G. G. , de 19 años, madre de un niño de pocos meses, Agustín Manuel C. S., de 18, alias Cartucho , y Juan N. C., de 38, Carapelo. En 2002 fueron condenados a cumplir 30 años de cárcel.
Roció Wanninkhof, de 19 años, desapareció el 19 de octubre de 1999, mientras se dirigía a pie desde La Cala de Mijas a su casa. Su cuerpo fue hallado el 2 de noviembre de ese mismo año en un paraje de Marbella, con claros signos de violencia. Fue el caso más polémico con la condena y posterior exculpación de Dolores Vázquez, anulada la sentencia por el TSJA. Posteriormente, Tony King se autoinculpó también de este crimen.
No hay comentarios