14 médicos entre los 25 implicados en el tráfico ilegal de anabolizantes

La Guardia Civil pone a disposición judicial en varias localidades a supuestos responsables de la retirada y venta irregular de dichos medicamentos

Recetas intervenidas por la Guardia Civil durante la Operación Muscle.
Recetas intervenidas por la Guardia Civil durante la Operación Muscle.
Redacción Cádiz

22 de febrero 2014 - 05:01

La Guardia Civil ha puesto a disposición judicial a 25 personas de diferentes localidades de la provincia, entre las que se encuentran catorce médicos, un celador de hospital, un auxiliar de farmacia y un funcionario municipal, a las que considera implicadas en el tráfico ilegal de medicamentos para el crecimiento muscular, conocidos como anabolizantes.

Los implicados pueden haber incurrido en los delitos de dopaje en el deporte, contra la salud pública, estafa a la Seguridad Social y falsedad documental, según informó la Guardia Civil.

La operación policial contra el tráfico ilegal de anabolizantes, denominada Muscle, se inició cuando la Policía Judicial de Cádiz tuvo conocimiento, a través de la Inspección de Farmacia de la Delegación de Salud de la Junta de Andalucía, de unas supuestas irregularidades en la retirada de medicamentos utilizados para obtener de forma rápida una mejora en el rendimiento deportivo. Las informaciones indicaban que incluso eran utilizadas recetas falsificadas.

Los agentes que investigaron el asunto determinaron que no se trataba de una trama organizada, sino de una coincidencia en la retirada ilícita de los medicamentos, según las seis líneas de investigación abiertas.

La primera investigación se centró en una farmacia de El Puerto de Santa María, en la que habían sido detectados varios pedidos de este tipo de medicamentos. La inspección del lugar no halló las respectivas recetas. El auxiliar de esa farmacia fue supuestamente, sin saberlo el titular de la farmacia, quien hacía los pedidos y suministraba los medicamentos a conocidos.

La segunda línea de investigación se llevó a cabo en un centro de salud de Puerto Real, donde un médico había prescrito altas dosis de un anabolizante a un paciente que habría sufrido una rotura del bíceps braquial. En total, obtuvo 538 envases, todos con recetas oficiales del SAS. La Guardia Civil determinó que no utilizaba los anabolizantes para aliviar las secuelas de su rotura, sino porque había vuelto a practicar culturismo y vendía los que le sobraban en el gimnasio en el que entrenaba.

En un centro de salud de Sanlúcar, un médico prescribía de forma sistemática estos medicamentos a un paciente, cuya esposa los recogía y se los entregaba a sus dos hijos, de 23 y 30 años de edad, que utilizaban los anabolizantes para su entrenamiento muscular y para comercializar aquellos que les sobraban.

En otro centro de salud, en El Puerto, los agentes detectaron que un médico recetaba los medicamentos a varios pacientes, incluido su propio padre, y que eran consumidos en un gimnasio. En una farmacia de San Fernando que había dispensando gran cantidad de anabolizantes, fueron encontradas 129 recetas. Estaban expedidas a un mismo paciente, prescritas por un facultativo y eran facilitadas a terceros en gimnasios de la localidad.

Por último, en La Línea, los investigadores observaron que varias farmacias dispensaban gran cantidad de anabolizantes y psicotrópicos. Los medicamentos eran retirados en la mayoría de los casos por un celador del hospital de la localidad que practicaba culturismo. Eran prescritas por varios médicos.

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