La flota de Barbate se harta de tantos mazazos seguidos

Los pescadores de palangre no se atreven a salir por las posibles represalias de Marruecos. Temen que los barcos puedan ser apresados como ocurrió años atrás en Tarifa

Un pescador arregla sus redes ayer en el puerto de Barbate.
Un pescador arregla sus redes ayer en el puerto de Barbate.
José María Ruiz / Barbate

16 de diciembre 2011 - 01:00

A las doce del medio día de hoy han sido convocados los patrones de las distintas embarcaciones de Barbate que faenaban en Marruecos a un cabildo extraordinario en la sede de la Cofradía de Pescadores para analizar la nueva situación en la que se encuentra la flota barbateña de la que dependen más de medio millar de empleos directos.

Es la consecuencia directa del rechazo del Parlamento Europeo a mantener la prórroga del actual convenio hasta el 27 de febrero de 2012, y que ahora deja en la incertidumbre a esta flota artesanal y con miedo a salir a faenar por las represalias que pueda tomar Marruecos, como apuntó Domingo Pacheco, patrón mayor de la entidad pesquera barbateña y armador del pesquero Chipiona1.

El puerto de Barbate tenía ayer más actividad de medios de comunicación de que barcos. Marineros cabizbajos y con las manos metidas en los bolsillos deambulaban de un lado a otro del muelle pesquero, sobre todo de la zona de carga de combustible donde algunos pesqueros mejoraban su equipamiento con la esperanza de salir a faenar en enero, un propósito que de momento tendrá que esperar.

Peor panorama se presenta para los tres pesqueros de cerco metidos en estos días en varaderos para reparar algunas averías y ponerse a punto para regresar de nuevo a la faena. Un cometido que no podrán hacer en lo que queda de mes ya que se ha agotado el Total Admisible de Capturas (TAC) previsto para esta anualidad.

En los corrillos, los marineros más jóvenes analizaban la situación con los más veteranos o con los jubilados que recordaban los momentos prósperos de la flota barbateña cuando en los años 70 del siglo pasado superaba el centenar de barcos, un recuerdo que es visible en una foto que se conserva en la cantina del puerto pesquero de La Albufera.

El nuevo patrón mayor de la Cofradía de Pescadores, Domingo Pacheco, no daba abasto para responder las llamadas al móvil de los medios de comunicación nacionales, regionales y provinciales, a la vez que atendía en el muelle pesquero a los que hasta allí se habían desplazado con cámaras, micrófonos y grabadoras.

A todos les explicaba cómo recibió la llamada sobre las once de la noche en la que el Centro de Seguimiento de Buques, que ellos llama familiarmente "la caja azul", le instaba a regresar a su puerto base, tanto al suyo como al resto de barcos que se encontraban en la zona, como es el caso del pesquero ElPiloto, que esperaba entrar en un varadero marroquí para solventar una pequeña avería que ahora tendrán tiempo de resolverla en Barbate, donde se encontraba en la mañana de ayer.

Pacheco piensa que puede haber represalias como las vividas años atrás cuando faenaban con la flota de Tarifa y el Gobierno marroquí apresaba en aguas del Estrecho a los barcos en los límites establecidos. "Siempre ha existido cordialidad entre ellos y nosotros, pero ahora parece que se han tomado esto muy a pecho y por eso pensamos que es mejor estar amarrados de momento".

También la realidad se analizaba en los cuartos que poseen los barcos en el puerto. En uno de ellos, Luis Beltrán, armador del pesquero Raquel y Sheila, una embarcación dedicada a la captura del pez 'sable' se lamentaba del gasto de combustible, las cinco horas empleadas en la ida y la vuelta, además de la carnada empleada en los aparejos de pesca que tuvo que tirar al no poderse usar. Beltrán mostraba una treintena de barreños repletos de anzuelos, unos 90 por barreño, que les permitían estar toda la noche trabajando. Tras casi dos horas y media de trayecto desde el puerto barbateño recibieron el aviso de la Inspección Pesquera de Madrid, que les apuntaba que "abandonaran el caladero", una indicación que llegaba sobre las once de la noche hora española y a solo unos minutos de empezar a soltar los aparejos en el mar.

Beltrán tiene claro que donde está la pesca "es en aguas marroquíes", que en la zona nacional apenas hay capturas, y por ello dice que "si ahora nos quitan los cuatro sables que están pegados a Marruecos, ¿qué hacemos? Que nos maten ya". Además, este veterano pescador reconoce que "encima estamos asustados, porque nos dicen que no intentemos acercarnos allí, y como no vayamos allí no podremos coger pescado, porque no hay pescado de fondo, aquí está todo perdido".

Los efectos de este amarre forzoso de la flota se reflejaba también en la lonja pesquera que se encontraba cerrada por falta de actividad, una situación que tiene también sus repercusiones en el municipio, según destacó el subastador Andrés Barrera.

En el otro extremo de Barbate, de 10:00 a 10:30 horas de la mañana volvían a sonar las sirenas y las bocinas en los bajos del Consistorio donde la plantilla municipal sigue sin cobrar.

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