El fiscal pide 35 años para un segundo acusado de un secuestro en Sanlúcar
El procesado, lituano, era el supuesto jefe de un banda descabezada el año pasado en Málaga. Un compatriota fue condenado por la Audiencia a 25 años de cárcel
El fiscal solicita 35 años de prisión para Mantas Dockus, un lituano a quien acusa de participar en el secuestro de una mujer y sus hijos ocurrido en Sanlúcar la noche del 18 de septiembre de 2007. La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cádiz ha señalado el juicio para el próximo marzo. Los hechos ya llevaron al banquillo a otro lituano, Zabachidze Gija, a quien la Sección Cuarta condenó a 25 años de prisión tras un juicio celebrado el año pasado. Gija fue detenido la noche del secuestro. Dockus, de 30 años de edad, fue detenido a finales del pasado julio en Málaga. La Policía lo señaló como el jefe de una banda extremadamente violenta especializada en secuestros exprés.
La Fiscalía sostiene que Mantas Dockus era uno de los cuatro encapuchados que entraron en una casa de Sanlúcar y retuvieron a una mujer y a sus niños varias horas en espera de su marido. La llegada de éste y de la Policía, pasada la una de la madrugada, puso fin a la detención. Tres de los asaltantes lograron huir y al cuarto, Zabachidze Gija, lo persiguieron dos agentes y consiguieron detenerlo.
Dockus fue detenido después junto con otras personas que, según la Policía, formaban parte de un grupo asentado desde hace un año en la comarca malagueña de la Axarquía. La banda funcionaba con disciplina militar, según la información facilitada en su día por el inspector jefe de la unidad especializada en Crimen Organizado Julio Bujalance. Además del secuestro de Sanlúcar, la Policía atribuyó al grupo otro que hubo también en 2007 en Mairena de Alcor (Sevilla).
El marido de la mujer secuestrada en Sanlúcar fue absuelto por la Audiencia Provincial de Cádiz hace dos años tras un juicio en un asunto de tráfico de drogas. Zabachidze Gija aseguró en la vista oral celebrada el año pasado que se vio involucrado en el caso sin saber de qué iba la historia: que a él le pidió un compatriota, supuestamente Mantas Dockus, que le acompañase a Sanlúcar a cobrarle una deuda a un hombre que le debía dinero y que ya junto a la casa se dio cuenta de que se trataba de un asunto de narcotráfico, no de un secuestro. Le dijeron que se pusiera un pasamontañas y ya entonces pensó que ahí había algo raro, declaró en el juicio.
El fiscal no creyó ni una palabra de lo que contó Zabachidze Gija. Hasta tal punto, que incrementó su petición de pena: comenzó en juicio solicitando 26 años de prisión y acabó reclamando 42 años por varios delitos.
La mujer secuestrada declaró como testigo en el juicio. Lo hizo separada de la vista del acusado por una mampara y explicó que estaba con sus niños, dándoles la cena, cuando entraron cuatro encapuchados. La llevaron a un cuarto con sus hijos y allí la ataron de pies y manos con cinta adhesiva. La testigo relató que los secuestradores le preguntaron por la caja fuerte, que ella les dijo que no tenían y que entonces cogieron dinero que hallaron en un cajón: una suma cobrada aquella mañana por una obra que había terminado su marido.
El fiscal estima que Mantas Dockus cometió varios delitos: robo con violencia, detención ilegal y hurto de vehículo.
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