irene garcía. presidenta de la diputación provincial de cádiz

"La diferencia entre esta Diputación y la de hace un año es abismal"

  • "Estamos poniendo las bases para que sea la institución que necesita la provincia de Cádiz" "Nadie entiende que siga teniendo superávit y no se pueda gastar en la gente"

Irene García acaba de cumplir un año al frente de la institución provincial. Su balance es positivo. Está "moderadamente satisfecha" y comenta con Diario de Cádiz lo que han dado de sí estos meses.

-¿Es ésta la Diputación que tenía usted en la cabeza hace un año?

-Bueno, en vías de. Estamos orientados hacia la Diputación que queremos y sobre todo la que entiendo que necesita esta provincia: una Diputación al servicio de los pueblos más pequeños, en el liderazgo de sectores clave de la provincia de Cádiz y además intentando aglutinar a toda la provincia, también a los pueblos grandes, en un discurso y un proyecto político. Por eso digo, que con modestia, pero se están poniendo las bases para que sea la Diputación que necesita la provincia de Cádiz.

-Usted pidió hasta la saciedad planes de empleo. ¿Es la iniciativa de la que está más orgullosa?

-A mí no me gusta hablar desde el punto de vista triunfalista. Lo que sí me siento moderadamente satisfecha es de que en primer lugar, también internamente a través de los trabajadores de la casa, todo el mundo haya entendido que estamos en un nuevo tiempo de poner la Diputación al servicio de la gente. Me siento además muy satisfecha del gobierno en general, de todos los diputados y diputadas que han entendido esa nueva manera de entender la propia Diputación, y luego también moderadamente satisfecha de que hay buena parte de los compromisos que nos habíamos planteado que están ejecutados, otros se están poniendo en marcha y otros verán la luz dentro de poquito. No le oculto que lo esté del plan de empleo y por tanto del plan para ayudar a esas familias. Y no porque sea un ego personal ni mucho menos, pero también es una manera de trasladar que cuando uno pone todo de su parte para que las cosas salgan tienen un buen final. Y al menos en la medida que hemos podido hemos ayudado a 2.500 familias de la provincia de Cádiz.

-¿Y en qué se diferencia esta institución de la de 12 meses atrás?

-Creo que la diferencia con la Diputación de hace un año es abismal. Yo qué le voy a contar. Pero sí es cierto que la institución ha cobrado el pulso y lo noto además por el nivel de personas y de instituciones que ahora miran a la Diputación. En cuatro años la Diputación no tenía un gobierno presente, o que proyectara, ni un gobierno que liderara, y eso es radicalmente opuesto a lo que existe hoy. Hoy hay un gobierno que tiene además las puertas abiertas a cada una de las instituciones. Yo no podría ser capaz de enumerarle la cantidad de reuniones que he tenido, no sólo con alcaldes y alcaldesas, algunos que además han venido a este despacho con su frase retórica de 'hace cuatro años que no vengo aquí'. Por otro lado porque entendemos que esta institución es el escenario ideal para liderar un proyecto político para toda la provincia. Hay cambios en todas las iniciativas puestas encima de la mesa y sobre todo en el nivel de ejecución. Que en menos de un año se hayan puesto en marcha dos planes de empleo, se hayan sentado las bases del plan estratégico para la provincia, aprobado otro para el apoyo empresarial, se hayan actualizado planes provinciales que llevaban parados desde 2011-2012 o se haya creado un diálogo con los sectores estratégicos es una actividad muy importante si se mira atrás.

-¿No cree que tantas campañas electorales han afectado al trabajo de las instituciones?

-Yo no sé pero nosotros no hemos parado. Si algunos piensan que han parado será su situación. Yo creo que el ejemplo más claro de que no paramos es que, como usted entenderá, no se prepara un plan de empleo de un día a otro y si el día 28, cuando la elecciones fueron el 26, se firma un plan de empleo es porque estamos trabajando. Y si el día 29 se aprueba un plan para apostar por el desarrollo socioeconómico de la provincia tampoco significa que hayamos parado.

-¿Los alcaldes que no son del PSOE estarán contentos?

-No tendría yo que responder a esa pregunta, pero he recibido aquí a alcaldes de todo signo político. Es más, creo que he recibido a todos los del PP, a todos los de IU y del PA y prácticamente a todos, porque con los dos de Podemos también me he sentando cuando me lo han pedido. No tengo el retorno de que haya ninguna cuestión en negativo por parte del trato recibido y es más, en el último Consejo de Alcaldías hubo un alcalde del PP que manifestó que una de las mejores iniciativas que se había puesto en marcha era el plan de empleo, que no se cambiara y que no se ampliara a municipios de mayor tamaño porque supondría perder recursos a los más pequeños. Y de la misma manera, he escuchado entre responsables del PP que a día de hoy el Servicio Provincial de Recaudación ya no es un órgano sectario, partidista, que se utiliza para defender que se pagan las nóminas de un pueblo con un uso electoral. Yo no soy quien lo tengo que decir, pero no me ha llegado ninguna queja por parte de ninguno de los alcaldes y aquí los he recibido a todos.

-Entre las iniciativas que anunció, Tugasa queda pendiente. ¿Están tardando más de lo que pensaban?

-No, no es que quede pendiente. Es que hay trámites administrativos que son más largos de lo que a todos nos gustaría. Lo de Tugasa (con la creación de una nueva empresa) sabíamos que no iba a ser rápido, sobre todo porque hay un problema desde el punto de vista administrativo, como lo trasladamos desde el primer día con mucha transparencia, que es la titularidad de los hoteles que cada uno además tiene un trámite distinto. Estamos en el trabajo con todos los ayuntamientos para que la cesión a la Diputación se pueda iniciar. Parece que lo que no se ve no se está trabajando pero lo más importante es que hay encima de la mesa una hoja de ruta y los plazos por nuestra parte se están cumpliendo. Deseo que en estos meses podamos adquirir la titularidad y que eso permita el poder constituir como tal la nueva empresa.

-Se ha hablado estos últimos días de "clientelismo político" por parte del PP a cuenta del nuevo reglamento de provisión, que han criticado los sindicatos. ¿Teme que renazca esa imagen de enchufismo que ha acompañado a la institución?

-Lo que me ha llamado la atención es el absoluto desconocimiento que tenía el PP de esta institución. Cada uno hace el papel que entiende que tiene que hacer, pero sí es cierto que a aquellos que han presidido esta institución se le exige al menos un plus de conocimiento de la realidad de la casa, a sabiendas de lo que ha ocurrido en los últimos cuatro años. Yo creo que el PP está enquilosado en los mensajes de siempre, que no les han dado efecto en las elecciones municipales y en la elecciones para la provincia, y considero que los ciudadanos hace un año hablaron claro de lo que ocurrió, no solo en materia de personal sino en general, en toda la gestión de la Diputación provincial. Sin ánimo de dar consejos, porque no se lo voy a dar ni mucho menos, deberían haber aprovechado más los cuatro años. Están aprendiendo más en la oposición. Desgraciadamente si ese es el tono ellos sabrán. Nosotros nos vamos a dedicar a trabajar.

-¿No les veo sin embargo tan a la gresca con el Partido Popular como en otras etapas?

-La Diputación está trabajando desde un nivel de transparencia que no se conocía y eso se lo puedo decir con voz propia porque he estado cuatro años en la oposición. Yo he tenido la ocasión de estar con el portavoz de la oposición, José Loaiza, para cuestiones importantes porque creo que es lo que hay que hacer y en todas las actuaciones importantes se llama a los grupo políticos. Se está haciendo un esfuerzo muy importante para que se traslade al exterior el mensaje de unidad que necesita la provincia. No siempre lo conseguimos, y es verdad que entiendo que no hay necesidad de elevar el tono en los plenos de la Diputación porque hay ánimo de diálogo, que también le tengo que reconocer que faltó en la anterior etapa.

-Pero sí están tomando por el contrario más protagonismo las discusiones de su partido con los grupos de Podemos, o de ellos con su partido.

-Creo que los plenos están sirviendo para mostrar las incoherencias. No sé cómo definirlo, pero que el alcalde de Cádiz, que ha votado en contra de su propia promesa electoral que era municipalizar determinados servicios, que hace un cuarto de hora ha votado una cosa distinta cuando es su responsabilidad, intente aquí trasladar la confrontación, el engaño y sobre todo intente hacer brindis al sol con ciudadanos que entiendo, de partida, lo están pasando mal, no es coherente. ¿Qué es lo que ocurre? Que las propuestas que están elevando son propuestas muy de pancartas, muy de show, que es lo que ha acompañado en este año municipal cuando lo que tiene que hacer el alcalde de Cádiz es poner orden entre los suyos. Además de demostrar su incapacidad para gobernar, quiere convertir el salón de plenos del Ayuntamiento gaditano en un salón del lejano oeste y todo tiene un límite. No vamos a permitir que se amenace a un representante público como es Fran González. Que atempere a los radicales que hay entres sus filas.

-¿Le llamó la atención que el diputado de Sí se puede Cádiz votara en contra en principio del plan de pobreza energética?

-A mí me llamó mucho la atención. Habían trasladado que hacía falta un plan contra la pobreza energética y cuando lo traemos son los únicos que votan en contra. El alcalde de Cádiz rectificó y se dio cuenta de que había metido la pata. Parece que nos alumbran el camino y no sé qué camino nos van a alumbrar. No hay nada encima de la mesa en el Ayuntamiento de Cádiz que tengamos que copiar. Yo estaría encantada de poder copiar si hubiera algo que copiar. Nosotros hemos sido muy sinceros con los ciudadanos de la provincia. Lo hicimos el otro día cuando estuvimos hablando de la integración del servicio 085 y ahora lo que toca es trabajar, que es lo que hemos echado en falta con el Ayuntamiento de Cádiz y de Puerto Real.

-La Diputación ha logrado este año consensos, por ejemplo en torno al Tricentenario de la Casa de Contratación. ¿Por qué no se ve esto más a menudo ?

-Y es que además de eso es lo que está falta la provincia. La provincia está falta de que cuando se eleve una voz desde aquí y llegue a Andalucía y llegue a Madrid sea una voz lo más consensuada posible. No me ha dolido nunca en prendas cuando no he estado de acuerdo en algo, e incluso aunque lo propusiera mi partido, levantar la mano si afectaba a los intereses de esta provincia y decir que no estaba de acuerdo. Eso ha faltado en esta provincia durante estos últimos tiempos y el ejemplo ha sido el reparto de la PAC. Me hubiese gustado que el PP hubiese ido de la mano, no del PSOE, sino de los agricultores. Y precisamente hemos hecho esa mesa donde estaban todas las instituciones agrarias, todos los alcaldes afectados y salió una voz unánime. Al menos en ese sentido, que el PP no tuviera ningún problema en levantar la mano cuando se comete una injusticia con la provincia de Cádiz. Nosotros lo hemos hecho e intentaremos seguir por ese camino. Yo no me he cansado de ese diálogo continuo. Creo que la Casa de Contratación puede ser el ejemplo de cara al exterior de que podemos hacer muchísimas cosas si buscamos únicamente lo que nos une, y siempre hay cosas que nos unen.

-Quedan tres años más de este mandato. ¿Qué iniciativas puede adelantar para desarrollar este próximo año?

-Estamos ya de lleno preparando los presupuestos para 2017 para seguir apostando por sectores clave y seguir apoyando el tema del empleo, que va a ser de vital importancia. Vamos a hacer énfasis en modernizar todos los servicios sociales comunitarios y queremos que se fortalezca el servicio económico que hemos creado para los municipios. Apostaremos además por el turismo, ese que el anterior presidente decía que no era competencia de Diputación. Queremos trasladar la evidencia de que la Diputación tiene que ser capaz de invertir hasta el último céntimo en la provincia. En ese sentido, deseo que después del resultado de las elecciones generales, le toca al PP cambiar las normativas que impiden a los ayuntamientos y las diputaciones cumplir hasta el final con todo ese presupuesto y que ese techo de gasto de la ley de estabilidad se elimine, ya que hemos evidenciado que el problema de déficit económico no lo tienen los ayuntamientos. Nadie entiende que esta Diputación siga teniendo superávit y que ese superávit no se pueda gastar en la gente.

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