La deuda de la Junta pone en riesgo la residencia de ancianos
La Joaquina de Vedruna acumula ya cinco meses de impagos y tiene varias plazas vacantes que la administración no cubre
La situación económica de la residencia de ancianos Joaquina de Vedruna, en Puerto Real, se está complicando por momentos. Los cinco meses de impagos que la Junta de Andalucía acumula con la entidad, está poniendo en riesgo la asistencia de los mayores que allí residen. Según la directora del Centro, Juani Loro, desde que el pasado mes de marzo se firmase el convenio anual con la administración autonómica, sólo han percibido una mensualidad. "Tenemos una situación muy complicada, desde hace meses la junta no está pagando las plazas concertadas y nos estamos asfixiando. Los retrasos con los pagos son muy habituales, pero ya es demasiado. Necesitamos ayuda urgente" explicaba entre lágrimas, Juani Loro, Hermana Carmelita que dirige la residencia.
Hasta el momento, asegura Juani Loro, están subsistiendo gracias a los donativos que familiares y personas anónimas están realizando. "Hemos colocado una hucha en la que todo el que viene aporta lo que puede, pero no es suficiente". La ayuda también ha llegado de la propia congregación de Hermanas Carmelitas de la Caridad Vedruna, pero esta colaboración también se acaba y empiezan a" temerse lo peor". Ese temor que tiene la dirección del centro se basa en el mantenimiento del empleo de las casi 30 personas que trabajan en el Centro. "Si la cosa sigue así hay personas que van a tener que ser despedidas, y no queremos llegar a eso porque no sólo supondría un problema para los trabajadores, sino que disminuiría la calidad de la asistencia que reciben los mayores". Desde el centro critican la falta de responsabilidad de la Junta al no hacer frente a sus obligaciones, y "una tremenda dejadez ya que ni siquiera ha mostrado voluntad de pago. Llamamos muchas veces a la administración para preguntar cuando se van a hacer los ingresos, pero nos dan largas".
Además de esto, actualmente el centro tiene libre dos plazas de las cuarenta que tiene de ocupación, pero desde agosto del pasado año estas plazas no se cubren, "pese a que tenemos una larga lista de espera de ancianos, de Puerto real y otros puntos de la provincia, que quieren entrar, pero la Ley de la Dependencia está parada y no podemos hacer nada", explicaba. La directora lamentaba que estas plazas libres, o plazas de reserva, tampoco serán abonadas a partir del próximo mes de septiembre tras la decisión de la administración autonómica de no subvencionar las plazas que quedan disponibles tras el fallecimiento o traslado de un mayor,. "Es sangrante que vengan tantas personas a preguntar por las plazas y no podamos hacer nada. También van muchas personas a los Servicios Sociales del Ayuntamiento, pero la mayoría no son valorados, y los que sí, tampoco se les concede la plaza", aseguró Juani Loro. Pese a las dificultades por las que atraviesa el Centro, tanto las Hermanas Carmelitas como el personal laboral, intentan que los residentes no noten las carencias que ya empiezan a aparecer. "Nos consta que son muchas residencias de la provincia las que están en una situación similar e incluso peor y no entendemos como una administración puede olvidar a los mayores", lamentó Loro. Con esta situación, desde la residencia han perdido la ayuda ciudadana a los vecinos de Puerto Real, aun localidad que "siempre ha sentido la residencia como algo suyo", para que aporten lo que puedan, pero sin perder de vista la raíz del problema y los causantes de el.
La congregación de Hermanas Carmelitas de la caridad está presente en Puerto Real desde 1882. Desde el año 2003 prestan sus servicios en la residencia ubicada en la calle Concepción.
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