El jurado descarta la legítima defensa y el accidente en el crimen de Chipiona
El veredicto considera que Arturo Lázaro apuñaló a su primo José Manuel Gómez con intención de matarlo · La Fiscalía y la acusación particular solicitan una pena de 11 años de prisión por homicidio
El jurado consideró ayer culpable de un delito de homicidio a Arturo Lázaro, acusado de haber apuñalado a su primo José Manuel Gómez con intención de matarlo. El veredicto descarta una muerte accidental y también la legítima defensa, como planteaba la abogada defensora. También rechaza que sean aplicadas las circunstancias agravantes de abuso de superioridad y de crimen cometido en un lugar despoblado.
El presidente del tribunal del jurado, el magistrado Miguel Ángel Feliz, dictará ahora la sentencia de acuerdo con el veredicto del jurado, que alcanzó una decisión ya entrada la madrugada de ayer. La deliberación, que comenzó hacia las diez y media de la mañana del sábado, terminó poco antes de las dos y media de la madrugada. Tras el veredicto, la fiscal, el abogado de la acusación particular y las abogadas de los procesados adaptaron sus peticiones de pena a lo acordado por el jurado.
La fiscal y la acusación particular, que estuvo representada por el abogado Luis M. Díaz Guerrero, solicitaron 11 años de prisión. También pidieron dos años de cárcel para I.G. por un delito de encubrimiento. El jurado estimó probado que ese procesado se deshizo del arma del crimen para ayudar a su amigo Arturo Lázaro.
El veredicto también considera a I.G. culpable de omisión del deber de socorro, delito del que igualmente ve culpable a M. Lázaro, hermano de Arturo. El jurado estima que los dos abandonaron a José Manuel Gómez malherido en una zanja y que ni siquiera dieron aviso al servicio de emergencias.
José Manuel Gómez no murió enseguida. Recibió una puñalada que resultó mortal porque se desangró al no recibir asistencia médica alguna.
Del delito de omisión del deber de socorro también estaba acusado el cuarto procesado en este asunto, I.R., pero será absuelto porque el jurado ha considerado que no hay pruebas de que, cuando se ausentó del lugar en el que el fallecido fue apuñalado, supiese que José Manuel Gómez había recibido una puñalada y que podía, por tanto, estar en peligro su vida.
Contra la sentencia que dictará el magistrado Miguel Ángel Feliz, de la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Cádiz, cabe recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).
El juicio comenzó el pasado martes en el Palacio de Justicia de la capital gaditana. José Manuel Gómez residía en una chabola en una zona rural de Chipiona conocida como Los Majadales. Fue apuñalado la tarde del domingo 5 de abril de 2009. Al día siguiente por la mañana, un amigo suyo que había quedado con él para ir a recoger habas se acercó a la chabola al ver que José Manuel no acudía a la cita. El hombre se encontró con el cadáver de su amigo en una zanja, junto a la chabola.
El fallecido tenía malas relaciones con dos primos suyos lejanos que poseían una parcela muy cercana al lugar ocupado por la chabola. Las pesquisas policiales se centraron pronto en ellos.
El martes 7 de abril, Arturo Lázaro se presentó en el cuartel de la Guardia Civil de Chipiona y confesó que había matado a su primo. No obstante, en el juicio declaró que en ningún momento llegó a agarrar el cuchillo, que discutió con su primo, que forcejearon y que en esas cayeron a una zanja y que José Manuel se clavó el cuchillo. También explicó en el juicio que su primo le había atacado con el cuchillo y que él se limitó a defenderse.
Un forense que analizó el cadáver y las heridas que presentaba descartó en el juicio esa versión de lo sucedido. Entre otras cosas porque José Manuel había recibido dos puñaladas, no sólo una. La hoja del cuchillo no había penetrado apenas en una de las puñaladas porque se topó con un hueso. El cadáver también mostraba heridas de defensa en una mano.
El jurado expresa en su veredicto que no ha quedado claro qué sucedió la tarde del domingo en que José Manuel Gómez acabó malherido en una zanja.
Arturo Lázaro se encuentra en prisión desde abril de 2009. En el juicio dijo que pensó que su primo estaba muerto tras clavarse el cuchillo y que por eso no dio aviso ni pidió ayuda para él. José Manuel Gómez, según explicó el forense, murió desangrado en la zanja en la que fue hallado su cadáver al día siguiente.
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