El cuerpo sin vida del espeleólogo chiclanero llega a su tierra natal
Su familia y amistades velaron anoche el cadáver en el cementerio mancomunado Hoy se celebra el sepelio en su localidad
Los restos del espeleólogo chiclanero Gustavo Virués Ortega ya se encuentran en su tierra natal tras un viaje de más de seis horas por carretera desde el aeropuerto de Barajas de Madrid, donde ayer llegó el cadáver procedente de Casablanca (Marruecos).
En ese mismo vuelo también viajaba el cadáver del otro montañero fallecido en el Atlas marroquí, José Antonio Martínez, natural de Granada y de 41 años al igual que Gustavo.
Ambos cuerpos sin vida llegaron sobre las 14.30 horas al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Recibiendo a los cadáveres en el mismo aeropuerto se encontraban las familias y allegados, así como el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, y el subsecretario de Estado de Exteriores Cristóbal González-Aller.
Los trámites aplazaron el desembarco inmediato de los féretros por lo que hubo que esperar un tiempo más para que ambos fueran introducidos en los coches funerarios que, posteriormente, se dirigieron a las poblaciones de origen de los fallecidos.
En el caso de Gustavo Virués, el vehículo funerario partió hacia las cuatro y media de la tarde hacia Chiclana, donde llegó sobre las once y cuarto de la noche al Cementerio Mancomunado Bahía de Cádiz en el que se encontraban sus familiares y amistades.
Las escenas de dolor por la muerte del montañero chiclanero, así como por las circunstancias que rodearon a su fallecimiento, se hicieron notar en los rostros de las personas que esperaban anoche su retorno al municipio chiclanero.
El féretro de Gustavo fue trasladado a una de las salas del cementerio donde sus familiares velaron el cuerpo durante toda la noche. Además, será hoy a las seis de la tarde cuando el pueblo de Chiclana pueda despedirse del montañero en el sepelio que se celebrará en la parroquia de San Juan Bautista (Iglesia Mayor), donde se prevé que el obispo de Cádiz-Ceuta, Rafael Zornoza, oficie la misa ante la presencia de numerosas personas y autoridades civiles. Posteriormente se procederá a la incineración del cadáver.
Con la vuelta del cuerpo de Gustavo Virués a su localidad de Chiclana se cierra uno de los capítulos más angustiosos de su familia desde que el espeleólogo chiclanero perdiera la vida en la sima marroquí, ya que el polémico y controvertido rescate, más el proceso de repatriación han ido minando las fuerzas y alimentando la pesadilla que han venido soportando los familiares.
Se cree que Gustavo Virués falleció el domingo 29 de marzo al caer al fondo del barranco, mientras que José Antonio Martínez, que quedó malherido, murió días después, posiblemente el domingo siguiente. Los montañeros españoles fueron localizados el pasado sábado en el interior del cañón Wandrass, de 400 metros de profundidad, situado en la localidad de Tarmest en la provincia de Uarzazate, en el sur de Marruecos.
Además de los dos fallecidos, en la expedición participó el agente de Policía Juan Bolívar, que fue rescatado ileso el pasado domingo por agentes de la Protección Civil marroquí.
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