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"Lo bueno de la tregua es que la gente ya no se cree nada de lo que diga ETA"

El líder del PP en el País Vasco elogia los cambios habidos en su tierra en los últimos 15 meses y tiene claro que se puede acabar con los terroristas "sin tener que darles algo para que nos perdonen la vida"

Antonio Basagoiti ha visitado esta semana la provincia gaditana para participar en unas jornadas de la Asociación de la Prensa de Cádiz y en un mitin del PP en Chiclana.
Fco. Sánchez Zambrano / Cádiz

19 de septiembre 2010 - 05:01

Habla rápido, como la mayoría de los vascos, pero no se anda por las ramas. Sus respuestas son concisas, directas y claras, como claras son también las ideas que defiende para avanzar en ese proceso de normalización en el que desde hace 15 meses se encuentra sumida su tierra, el País Vasco, gracias al histórico pacto de gobernabilidad entre el PSE y el PP que mandó al nacionalismo a la oposición.

Esta semana, Antonio Basagoiti (nacido en Madrid en 1969 aunque criado en Guecho) ha visitado la provincia para participar en unas jornadas de la Asociación de la Prensa de Cádiz (APC) y en un mitin en Chiclana. Antes mantuvo esta entrevista, en la que explica los cambios en la sociedad vasca y advierte de que el riesgo de ETA sigue latente y de los "riesgos" de un acuerdo entre Zapatero y el PNV para aprobar los Presupuestos Generales del Estado.

-¿Está satisfecho el PP con los cambios aplicados en el País Vasco desde junio de 2009 o ese proceso de "normalización", como ustedes lo llaman, está aún muy lejos de sus pretensiones?

-Se han conseguido hitos importantes, se ha avanzado mucho en esa normalización, pero aún queda mucho. Hay que seguir trabajando hasta que logremos acabar con el terrorismo, porque es un elemento claro de desestabilización, y hasta que los nacionalistas asuman que es tan democrático y tan vasco aquél que es del PP, del PSE o del PNV. Algunos de estos cambios se verán a largo plazo porque se está trabajando en la educación y en los medios públicos, en definitiva en la conciencia de un pueblo. Y eso no da resultados de un día para otro. Pero otros cambios sí se están notando ya, como en el turismo, que ha subido de manera notable, o en que ahora acaparamos menos portadas sin las broncas permanentes que tenía Ibarretxe.

-¿Es usted de los que piensan que la visión de lo vasco ha estado muy dañada fuera de su comunidad autónoma?

-Eso es evidente y ese daño lo ha causado primero el terrorismo, que ha utilizado el nombre de esa tierra y de esos ciudadanos para sus pretensiones fanáticas. Pero también han influido las políticas de las broncas permanentes y de la ruptura con el resto de España. Tengo la sensación de que en algunos lugares nos querían pasar facturas que no eran nuestras. No eran facturas de los vascos, ni de la comunidad autónoma, sino que eran facturas de Ibarretxe, como por ejemplo en debates sobre el concierto económico.

-¿Y cómo es esa compaginación entre el PP y el PSE?

-No tenemos ni el mismo proyecto económico ni el mismo proyecto educativo en algunos casos. Pero es que este es un acuerdo previo a la izquierda y a la derecha. Porque que uno pueda vivir en libertad, que pueda decir y pensar lo que le dé la gana, que pueda vivir tranquilo en cualquier pueblo del País Vasco, es algo que tiene que estar antes que el PP y el PSE. Ése es nuestro punto de unión. Yo no me voy a poner de acuerdo con Patxi López para subir los impuestos como él quiere, porque yo los quiero bajar. Pero sí me voy a poner de acuerdo para que en los colegios no enseñen a los niños que los españoles son muy malos y que nos han oprimido y sí que se les enseñe que siempre hemos sido una parte de España y que hemos tenido pujanza en muchos lugares, como en Andalucía.

-Siempre se ha dicho que la lucha contra la violencia etarra hay que empezarla en los colegios...

-Claro, y ha habido grandes avances. El primero ha sido ajustar la educación a los parámetros constitucionales, enseñando cuáles son los límites de nuestra comunidad autónoma, cuáles son nuestros símbolos y cuál es la verdad política e histórica del País Vasco. Y el otro avance ha sido el terrorismo. Yo no digo que en los colegios se haya fomentado el terrorismo, pero lo ponían tan difuso, dentro de todo tipo de violencias, que no había un cuestionamiento claro del daño que estaba haciendo ETA. Había que cambiar eso porque había encuestas que nos decían que en zonas de Guipúzcoa el 17% de los jóvenes comprendía más o menos la ideología de ETA. Ahora las víctimas van a empezar a ir por las clases a contar qué es el terrorismo y cuáles son sus consecuencias.

-¿La tregua de ETA es en sí una buena noticia?

-Sí, pero sólo en el sentido de que se demuestra que ETA está más débil, que tiene más complicaciones y que necesita algún requiebro o algún tipo de engaño para salir adelante. Y también ha sido buena porque ahora, cuando ETA habla, la gente pasa de ella. Hace unos años, cuando se anunciaba una tregua, muchas personas de buena fe se ilusionaban con el fin de la violencia. Pero ahora la gente ya no se lo traga y sólo quiere el final de los terroristas.

-¿Pensar que ETA terminará entregando las armas es utópico?

-Yo creo que se les puede ganar. Hemos avanzado muchísimo, primero con la reacción social en toda España tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco, después con la ley de partidos del Gobierno de Aznar y luego, en este último año, con una Ertzaintza que se ha puesto las pilas, con detenciones de terroristas y con los batasunos todos los días fuera de los medios públicos. Todo eso les ha hecho mucho daño. Por eso hay que ser optimistas. Hoy estamos más cerca de la derrota de ETA porque hoy se está viendo que se puede acabar con los terroristas sin tener que darles algo para que nos perdonen la vida.

-¿Cómo se valora desde el PP vasco el papel preponderante que ya está jugando el PNV de cara a los próximos Presupuestos Generales del Estado?

-El PNV está jugando bien sus cartas. Tiene siete votos en el Congreso y los está exprimiendo. Lo que no es muy presentable es que el presidente del Gobierno sea capaz de pasar ciertos límites sólo para buscar su acomodo en el sillón. Lo que quiero decir es que en el País Vasco se ha avanzado mucho en este año y pico en tranquilidad, en normalidad, en libertad... se respira mejor y a veces me da la sensación de que Zapatero es capaz de poner en riesgo todo eso a cambio de contar con los siete votos del PNV. Y yo lo que le pido a Zapatero es responsabilidad y altura de miras y le pido que piense en el interés general. Yo sé que él está muy necesitado, pero las negociaciones están siendo entre un PNV que quiere moverle la silla a Patxi López y un Zapatero que quiere pegarse a la suya. Pero no he visto ni un debate sobre qué se va a hacer para crear empleo. Y eso me preocupa.

-Pero esas contrapartidas se supone que serían buenas para el País Vasco...

-Pero si realmente fuera así, lo normal es que esas contrapartidas las negociase el Gobierno vasco, que para eso está. Yo me voy a alegrar de todo aquello que sea bueno para el País Vasco, pero si fuese bueno al primero que tendría que llamar Zapatero es al lehendakari, que para algo ha sido elegido, y no al PNV.

-¿Piensa que los cambios habidos en el País Vasco deberían tener reflejo en las próximas elecciones municipales?

-Las encuestas dicen que al PP le va bien, y eso que es un partido que ha apostado por el cambio en el País Vasco pese a no sacar como contrapartida ni coches oficiales, ni consejerías, ni colocaciones de militantes. Pero lo más importante de las elecciones municipales está en conseguir que ETA no se cuele en las urnas. Si lo conseguimos, y el Gobierno ha dicho que va a hacer lo que debe, creo que esa crisis que parece que tiene el mundo de ETA se puede convertir en definitiva para acabar con ellos. Más importante que sacar un escaño más o un escaño menos es que los ayuntamientos sean plenamente democráticos y no haya gente que defienda la xenofobia y el asesinato.

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