"¿Verduras? ¿Esto qué es?"
Asociaciones que coordinaron los comedores de verano en 2013 destacan la necesidad de estos proyectos y los malos hábitos por la falta de ingresos
"Tendrías que ver a estos niños comiendo, ahí notas cómo hacen falta estas iniciativas", dice Manuela, una de las psicólogas de Afanas, que el año pasado trabajó en uno de los comedores de verano para niños en riesgo de exclusión subvencionados por la Junta. Su proyecto lo llevaron a cabo en El Puerto y allí los niños, que venían cribados por los servicios sociales municipales, desayunaban, comían y antes de salir recibían una bolsa con un bocadillo, una pieza de fruta y un zumo.
Pero no todo se basa en la alimentación. En estos comedores de verano los niños juegan, bailan, pintan y reciben apoyo escolar, teniendo en cuenta que algunos tienen problemas de aprendizaje. Por eso, la experiencia fue "preciosa", cuenta Manuela, y además en unas nuevas y buenas instalaciones como son las del Colegio de Educación Especial Mercedes Carbó.
Desde Afanas inciden en la necesidad de este tipo de iniciativas, "porque sin ellas hay niños que se podrían quedar en la calle". "Cuando las madres recogían a los niños algunas nos pedían si les podía dar la merienda para los hermanos mayores , que por edad no habían entrado en el comedor", comentaba además.
La coordinadora Alternativas también realizó otro de los cuatro comedores de la temporada estival. Paco Mena, su presidente, explica que lo hicieron en Algeciras, en una barriada donde ya les están preguntando si este verano volverán a hacerlo. "Lo ideal es que estos niños pudieran comer en sus casas, que sus padres tuvieran ingresos, pero hasta conseguir eso estamos en una situación excepcional y hay un sector de la sociedad que si antes tenía dificultades, ahora más. Estos proyectos son la única manera para cubrir las necesidades de estos menores", manifiesta.
Mena hace hincapié en los malos hábitos alimenticios que los niños, con edades muy dispares, traen de sus casas. "Le ponías verduras y te decían, ¿esto qué es?. O le ponías un trozo de fruta y te pedían un helado", relata. Por eso trabajaron mucho en inculcar una alimentación sana y nutritiva, reuniendo a los padres y recordándoles que una dieta mediterránea no tiene por qué ser más cara que las comidas rápidas. También intentaban que los más mayores ayudaran y animaran a los más pequeños.
Como Afanas o Alendoy, la coordinadora Alternativas hace más proyectos en verano, como campamentos y ludotecas para los niños de los barrios donde trabajan.
Así lo cuenta María del Mar Quirós, educadora de Alendoy, que el pasado verano prestó el servicio de ludoteca y comedor social a unos cien niños que acudieron a los CEIP Benot y Andalucía de la capital gaditana. "Tuvo mucha aceptación. La Barriada es un barrio especialmente afectado por el paro, y son muchos los niños con su padre y madre en desempleo. Se quedó gente fuera". Dice que aparte del programa educativo que pusieron en marcha, se garantizan tres comidas diarias y asegura que más que niños desnutridos, "que no es el caso", muchos de ellos "son niños con malos hábitos alimenticios". "Les cuesta comer pescado, legumbres y frutas, y le gustan las frituras". En este sentido dice que "en casa no pasan hambre, pero comen mal".
Según la experiencia, los padres están muy contentos de que tengan esta dieta equilibrada, y agradecen cuando "también les damos en ocasiones puntuales algunas cenas, cuando sobran del almuerzo". Es evidente que "los yogures, lácteos y frutas, así como carnes y pescados, suponen un esfuerzo económico mayor". Eso sí, comenta que pese a que han presentado su propuesta para este verano, todavía no saben nada de la adjudicación.
También lo señalan desde Afanas y Alternativas, a las que hay que sumar el Centro Contigo en La Línea para completar los cuatro comedores escolares de 2013. Están dispuestas a repetir, aunque están a la espera de que se publiquen las órdenes. Fuentes de la Junta apuntaban que este verano los comedores funcionarán prácticamente igual.
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