Balance en infraestructuras a mitad de la legislatura La Junta invierte 73,6 millones en mejorar sus carreteras de Cádiz

  • La Consejería de Fomento centra su gestión en eliminar los puntos más conflictivos en zonas como Rota, Paterna, Benalup o Arcos

  • La autovía de la Sierra o la Ronda Sur de Jerez, las asignaturas pendientes

La sociedad gaditana se está acostumbrando a ver en diferentes puntos de la red viaria provincial los carteles anunciadores de la Consejería de Fomento de la Junta de Andalucía en los que se informa sobre la ejecución de diferentes obras de mejora en las carreteras. Es más, la presencia de la consejera de Fomento, Marifrán Carazo, o de la delegada del Gobierno andaluz en la provincia de Cádiz, Ana Mestre, informando a pie de carretera sobre alguna actuación en cuestión se está haciendo muy habitual. El último ejemplo se vivió esta misma semana cuando Mestre y la delegada territorial de Fomento, Mercedes Colombo, quisieron ver in situ el desarrollo de unos trabajos que se vienen ejecutando para eliminar unos puntos negros en la carretera que sube desde Ubrique hasta Villaluenga del Rosario (A-2302), a la altura de Benaocaz.

Pero, ¿son fotos de propaganda de los actuales rectores de la Junta o es que efectivamente Fomento ha multiplicado sus gestiones para mejorar las carreteras que forman parte de la red viaria que compete a la Administración andaluza? ¿Qué balance se puede hacer de la actuación del Gobierno andaluz del cambio en esta materia cuando se acaba de superar el ecuador de la presente legislatura?

La primera respuesta apunta a que la Junta efectivamente parece volcada en eliminar los principales puntos negros que hay en su red autonómica de Cádiz, que no son pocos. Pero hay un pero importante. Y es que dos años después de la llegada del Gobierno de coalición de PP y Ciudadanos, nada se sabe ni de la futura autovía Arcos-Antequera, ni de la Ronda Sur de Jerez, obras demandadas y prometidas hasta la saciedad por ambas formaciones políticas cuando estaban en la oposición.

En el lado positivo de la balanza se puede corroborar que la Junta de Andalucía para nada se ha olvidado de sus carreteras gaditanas. Y el dato que atestigua esto es que en dos años (los ejercicios de 2019 y 2020), la Consejería de Fomento ha gastado o tiene comprometido el gasto de un total de 73,6 millones de euros. En este montante se incluyen actuaciones de emergencia, proyectos de mejora para eliminar puntos negros en carreteras autonómicas u obras de conservación que se ejecutan todos los años para garantizar la seguridad vial (asfaltado, señalización, podas, colocación de barreras, etc.). Y este dinero se refiere a obras ya terminadas en estos dos años, a obras en ejecución o a obras licitadas y que verán a las máquinas trabajando en cuestión de pocos días o semanas.

Antes del relevo en la Junta a principios de 2019 la provincia de Cádiz tenía varias asignaturas pendientes en lo que a las carreteras autonómicas se refiere. Y aunque es verdad que nada se sabe aún de la Arcos-Antequera (A-382), también es una realidad que el Gobierno andaluz sí se ha decidido a dar solución a otros puntos calientes como la continuación de la autovía El Puerto-Rota (A-491), la construcción al fin del nuevo acceso a Alcalá del Valle, la eliminación de enclaves peligrosos en Arcos y, sobre todo, la modernización de dos carreteras que avergonzaban a la comarca de La Janda como son el tramo que conecta Paterna de Rivera con Medina Sidonia (A-393) y la A-2226 o también llamada carretera del Castaño, que une Benalup con la autovía Jerez-Los Barios (A-381).

Centrados en esta comarca de La Janda, desde la Junta se saca pecho por la rapidez con la que se han arreglado los desperfectos –algunos de ellos muy serios– que presentaba esta última carretera, considerada la salida principal de Benalup hacia el Campo de Gibraltar. Más de 2,7 millones de euros se ha invertido en un tiempo récord en una obra que ha venido a calmar las demandas de la sociedad benalupense.

El siguiente paso será la obra de ensanche y refuerzo del firme en el tramo de siete kilómetros de la A-389 que separan Paterna de Rivera y Medina Sidonia y que, por su estrechez y el constante paso de camiones, quizás sea el punto más peligroso de todas las carreteras de la provincia. Hasta 29 empresas constructoras han presentado su oferta para acometer esta obra, que debe iniciarse de manera inminente y que parte con un presupuesto inicial de 10,6 millones de euros.

Otro punto caliente de las inversiones de la Junta en materia de carreteras se localiza en Rota, y por partida doble. Por un lado Fomento ha gastado 4,4 millones para aliviar algunas de las curvas peligrosas que había en la carretera de las cárceles (la A-2078, que une Jerez con Rota). Estos trabajos ya se iniciaron con el último Gobierno socialista, aunque ha sido el actual Ejecutivo andaluz el que los ha culminado construyendo igualmente la rotonda de amplias dimensiones que conecta con la autovía A-491.

Y en esta última carretera, que va desde El Puerto hasta Chipiona, se localiza una de las novedades de esta legislatura, ya que la Junta se ha decidido a ampliar la autovía ya existente. Y para ello ha optado por una decisión salomónica: ampliará la autovía hasta la primera entrada a Rota, mientras que en el tramo siguiente, el que termina en Chipiona, duplicará los dos carriles actuales y construirá varias rotondas.

Esta última actuación está aún en una fase de tramitación inicial, algo que no sucede con otras obras que, si la cosa no se tuerce, deben empezar en poco tiempo, como la adecuación del tramo urbano que une la carretera de Munive (A-2077) con el hospital de Sanlúcar, que supondrá un coste de más de 3,3 millones de euros, o el nuevo acceso a Alcalá del Valle desde la A-384, con un presupuesto de licitación cercano a las 12 millones. Esta última obra, que ha recibido 32 ofertas de empresas constructoras que buscan ser su adjudicataria, ya se inició hace unos años, aunque esos trabajos hubo que pararlos al detectarse un error de bulto en el proyecto inicial que fue necesario subsanar.

Hay otras obras igualmente relevantes cuyo coste no llega al millón de euros. Una que debe iniciarse muy pronto y que ronda los 350.000 euros es la construcción de una rotonda en la salida de Arcos hacia Espera (A-393), cerca del polígono industrial de El Peral y donde se han producido muchos accidentes de tráfico mortales. Y el paso por Benaocaz se está ya mejorando gracias a una inversión de más de 545.000 euros.

De cara a los dos años que faltan de legislatura la Consejería de Fomento tiene apuntadas como tareas pendientes la culminación del proyecto de construcción de carriles bici por toda la Janda litoral o el arreglo de los accesos a San Martín del Tesorillo, mientras no descarta sacar a licitación la futura autovía Arcos-Antequera, aunque se da por hecho que esta obra, en caso de hacerse, tendrá que ser por fases, ya que su inversión se presume que será altísima.

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