Destrozan una batería histórica del Carenero para robar las antiguas losas"Los daños ocasionados son una canallada"
El Ayuntamiento de Puerto Real ha denunciado los hechos a la Policía
Los autores del desastre trabajaban de noche y con total impunidad aprovechando la falta de vigilancia
Hace dos siglos resistió al asedio de las tropas napoleónicas pero ahora parece que no lo tiene tan fácil. Una de las baterías del Sitio Histórico del Puente Zuazo y del Real Carenero que se reparten entre los términos municipales de San Fernando y de Puerto Real ha sido literalmente expoliada con el propósito de robar su solería original, compuesta por antiguas losas de Tarifa.
Los hechos ocurrieron hace una semana, el pasado miércoles. De noche y con total impunidad ante la falta de vigilancia de la zona, los autores de esta agresión sin precedentes al patrimonio -se trata de un elemento catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC)- se emplearon de lleno en la faena desmontando pieza a pieza el pavimento que rodea a una de las baterías situadas en las proximidades de la autovía.
Al día siguiente, las losas aparecieron perfectamente empaquetadas en bolsas para su transporte, que previsiblemente estaba previsto llevarse a cabo a continuación. Miembros de la Fundación Legado de Las Cortes, que realiza actividades divulgativas en el entorno del Sitio Histórico y frecuenta la zona, dieron la voz de alarma y el Ayuntamiento de Puerto Real, a cuyo término municipal pertenece la batería afectada, presentó la correspondiente denuncia ante la Policía Nacional, como ayer confirmó a este periódico su concejal de Cultura, Alfredo Charques.
En principio, aclaró el edil, parece que se conservan todas las piezas y que todo ha quedado en una tentativa de robo. Aunque el daño originado a esta fortificación protegida es incuestionable. Las bolsas en las que se encontraban las losas se han roto intencionadamente para impedir en la medida de lo posible el traslado del material. Desde el Consistorio de Puerto Real se espera que la investigación policial pueda arrojar alguna pista acerca de lo ocurrido y se insiste también en la necesaria colaboración de las administraciones para garantizar la correcta conservación del Carenero y su entorno y restituir el pavimento original tras el estropicio causado en esta última semana.
Lo ocurrido no hace sino incidir en la situación de completo abandono en la que se encuentra el conjunto a pesar de su indiscutible relevancia histórica y a pesar de los 3,5 millones de euros que se invirtieron al hilo de la conmemoración del Bicentenario de Las Cortes y de la Constitución de 1812.
Su rehabilitación -todavía pendiente de concluirse con la intervención del Puente Zuazo, que se ha caído de los planes del Ministerio de Fomento - fue, de hecho, el gran proyecto del 2010 en San Fernando ya que, aunque buena parte del conjunto se asienta en el término de Puerto Real, el Sitio Histórico constituye el mayor símbolo del papel que La Isla ejerció durante la Guerra de la Independencia al frenar en este punto el avance de las tropas napoleónicas.
Las obras concluyeron hace cuatro años aunque en todo este tiempo no se ha sido capaz todavía de darle un uso al Carenero y su entorno histórico. Ni siquiera de modo provisional. No se ha pasado de su utilización esporádica para recreaciones y actividades divulgativas de la Fundación Legado de Las Cortes, que por cierto está interesada en potenciar estas actividades y negocia con el Ayuntamiento de Puerto Real la firma de un convenio para poder hacer uso de este enclave histórico con cierta regularidad, lo que permitiría también un mayor control de la zona y ayudaría a compensar el estado de abandono actual.
De hecho, no es la primera vez que se han registrado incidentes de este tipo, aunque estos hayan sido los de mayor envergadura. El cableado del alumbrado instalado en 2012 también fue sustraído, las puertas de algunas baterías han sido destrozadas y en mayo la Fundación Legado Las Cortes denunció también hechos similares ante Cultura y el Defensor del Pueblo.
El concejal de Cultura del Ayuntamiento de Puerto Real, Alfredo Charques, tildó ayer de "canallada" los destrozos producidos en una de las baterías del Sitio Histórico con la intención de robar la solería original, obra -dijo- de "cretinos" que desprecian el patrimonio.
El estropicio -y el hecho de que se haya podido llevar a cabo con total impunidad- pone, sin embargo, de manifiesto las carencias que arrastra el Sitio Histórico desde que terminara la primera fase de la rehabilitación y desde que el Ayuntamiento de Puerto Real, a finales de 2014, recepcionara el Carenero y el conjunto de baterías defensivas aunque sin recursos y medios para garantizar su correcto cuidado y conservación y sin un plan consensuado para darles uso en el futuro.
"El Ayuntamiento de Puerto Real no puede estar solo en esto", afirmó Charques al analizar lo ocurrido y valorar la situación en la que se encuentra la zona y sus carencias. El edil insistió además en la necesidad de retomar los planes de rehabilitación para concluir la intervención prevista en el conjunto y darles un uso consensuado entre todas las administraciones implicadas: los consistorios, Cultura, Fomento... Un uso que para Puerto Real tiene que ir más allá de las visitas y exposiciones para convertirse en "un espacio con vida".
Charques recordó que desde su equipo de gobierno -al igual también que desde La Isla- se apuesta por dividir en varias fases la rehabilitación para así hacer más viable la intervención, cuyo presupuesto alcanza 19 millones de euros, lo que se ha convertido en el principal escollo para afrontar la continuación de los trabajos. Apunta, en este sentido, a dos cuestiones clave en lo que resta de proyecto: la recuperación del Puente Zuazo y la ejecución de un acceso que conecte el Sitio Histórico con Puerto Real, del que hasta ahora carece.
Hay, no obstante, actuaciones menores que considera que se pueden retomar sin recurrir a una inversión demasiado elevada, como es dotar a la zona de servicios para que pueda dársele uso y completar las expropiaciones que todavía siguen pendientes. Pero en todo eso -recalca- es necesaria la implicación de las diferentes administraciones. Ahora mismo, apostilla, la actuación que se emprendió en 2010 "no tienen ningún sentido".
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