Cae una red que podía introducir por el río 25.000 kilos de hachís al año

La Guardia Civil desarticula una importante banda de narcos en Sanlúcar con la detención de 11 personas en una macro redada · Casas, embarcaciones, vehículos y hasta animales, parte del material intervenido

La ristra de vehículos intervenidos a la banda, ayer en los alrededores del cuartel de la Guardia Civil de Sanlúcar.
La ristra de vehículos intervenidos a la banda, ayer en los alrededores del cuartel de la Guardia Civil de Sanlúcar.
Redacción/ Cádiz-Sanlúcar

24 de junio 2009 - 01:00

El alto nivel de vida que llevaban los delató. La Guardia Civil realizó ayer una macro operación en Sanlúcar para desarticular una banda de narcotraficantes que vigilaba desde finales del pasado año, después de sospechar del ostentoso nivel de vida del que presumían sus miembros. Un centenar de agentes comandados por la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de Cádiz tomó desde la madrugada de ayer la ciudad de Sanlúcar, donde registraron varias viviendas de lujo por sorpresa y se hicieron con vehículos de alta gama, embarcaciones, armas, joyas, unos 100.000 euros en metálico y hasta varios animales exóticos. En total, fueron detenidas ayer 11 personas y, aunque la operación continúa abierta, la Guardia Civil da por desarticulada una de las banda más importantes de la zona que podría haber llegado a introducir por el río Guadalquivir un total de 25.000 kilos de hachís en sólo un año.

Ese era su principal lugar de trabajo, el río Guadalquivir. La droga procedía de Marruecos y, una vez en Sanlúcar, se dirigía al mercado nacional o internacional, sobre todo Centroeuropa. Antes de la detención de sus miembros, los agentes de la Benemérita ya habían abortado un total de tres alijos atribuidos al grupo, sumando un total de 3.000 kilos de hachís. Fue entonces cuando se detuvo a otros seis colaboradores de bajo-medio nivel de la red, apuntaron fuentes de este Cuerpo, con lo que el total de arrestados hasta ahora ascendería a 18 personas.

En la redada de la jornada de ayer se detuvo a 11 personas, todas de Sanlúcar y además jóvenes, que ayer permanecían en las dependencias de la Comandancia en Cádiz a la espera de pasar a disposición judicial hoy o mañana. Entre ellas, según informaron desde el Instituto Armado, estaría el jefe de la organización, Iván O.R, de menos de 30 años de edad, y que era incluso el encargado de pilotar las embarcaciones. Su vivienda habitual en la ciudad es ejemplo del alto nivel que mantenían.

Según explicó la Guardia Civil en un comunicado, la organización, perfectamente estructurada y jerarquizada, introducía partidas de hachís de unas tres toneladas cada una, valiéndose para ello de potentes embarcaciones semirrígidas de doce metros de largo y propulsadas con 3 ó 4 motores fueraborda de 250 HP. Ante cualquier sospecha de intervención policial, iniciaban una rápida huida ayudada por la potencia de sus motores que impedían la detención de sus ocupantes, si bien se les forzaba a que, en el último momento, acosados por las embarcaciones del Servicio Marítimo de la Guardia Civil y de Vigilancia Aduanera, justo antes de ser detenidos, se deshicieran de la droga lanzándola al mar y perdiendo su cargamento.

En aquellas ocasiones que lograban su objetivo, trasladaban la droga con rapidez de un sitio a otro distribuyendo la misma por todo el territorio nacional e internacional, logrando con ello un beneficio económico que le resarcía, hasta la fecha, de las cuantiosas pérdidas ocasionadas por las intervenciones policiales.

La investigación, denominada Q-7, ha sido dirigida por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Sanlúcar de Barrameda, siendo desarrollada por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Cádiz y contando para ello con apoyos del Servicio Marítimo Provincial de Cádiz y Huelva, UHEL, Unidades de la Compañía de Jerez de la Frontera, así como de la Udyco de Ceuta y del DAVA de Cádiz.

La explotación de la operación tenía comienzo a las siete de la mañana de ayer mediante diversos registros simultáneos en los domicilios de los detenidos, que fueron sorprendidos en pleno sueño para evitar así su posible huida. Seguidamente se incautó una serie de vehículos y embarcaciones que los presuntos delincuentes usaban para el narcotráfico.

Las casas registradas y después intervenidas eran en su mayoría de lujo. Concretamente, las viviendas están situadas en lugares como la Avenida de Sevilla -dos de ellas-; la calle Cuevas de Altamira, perpendicular a dicha vía pública; la calle de la Vendimia, situada en el pago Salto del Grillo; la calle Luis de Eguílaz, muy próxima al Palacio Municipal; y la céntrica calle Banda Playa.

La Guardia Civil ha intervenido además un total de 14 vehículos de los integrantes de la organización, entre los que se encontraba un Hummer o un Mercedes, BMW o Audi. También seis embarcaciones, un revólver, varias armas de aire comprimido y animales exóticos como un mono 'tití', además de material informático y joyas.

Igualmente, a lo largo de la investigación, ha sido desarticulado un punto de venta de cocaína que surtía de la misma a los jóvenes de Sanlúcar. Como consecuencia fueron intervenidos cerca de 50 gramos de cocaína y detenidas dos personas.

La operación Q7 es fruto de las medidas emprendidas por la Jefatura de la Comandancia de la Guardia Civil de Cádiz encaminadas a erradicar la tendencia última de organizaciones de narcotraficantes a introducir droga proveniente de Marruecos a través del río Guadalquivir. En base a lo investigado por la Guardia Civil, la operación continúa aún abierta no descartándose nuevas detenciones y actuaciones en las próximas horas.

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