Jesús Bienvenido ('DSAS3'): "Cuando uno se envenena con el Concurso, su obra no es tan redonda"
El autor, que el pasado año firmó el regreso soñado con ‘Las ratas’, pone el foco en otro tema de máxima actualidad
Orden de actuación de las preliminares del COAC 2026 en el Teatro Falla de Cádiz
Desde que en 2009 Jesús Bienvenido decidiera hacer valer su propia voz con ‘Los mendas lerendas’, el Concurso no sólo ganó otra de sus grandes plumas, también un aliado en su modernización y en la conversión del carnaval en una expresión mucho más igualitaria. Su camino, como el de otros grandes, pasó por la llegada, la partida y el regreso, siempre con algo que decir, siempre de la mano de la actualidad, siempre con una brecha social en el punto de mira a la que colmar de hecho artístico. Jesús Bienvenido, que nos habla de Andalucía, como pocos, y de la turistificación como nadie lo hizo antes, este año ni se va, ni vuelve, sino que se queda para, a todas luces, hablarnos del ‘DSAS3’ de la sanidad.
Pregunta.–El año pasado tenía encima las expectativas de su reclamado regreso y éste defender un primero de una agrupación tan contundente como ‘Las ratas’, ¿qué genera más tensión?
Respuesta.–Es que el Concurso me genera tensión ya de por sí porque no me gusta su dinámica, ni la competición, así que lo que intento siempre, tanto el año pasado como éste, es que no me afecte. Dejo eso como aparcado y sólo pienso en hacer el repertorio que tengo en mente. Puede parecer un tópico, pero es que es la verdad, si no pongo esa distancia me agobiaría yo y, además, generaría en el ambiente del ensayo un rollo feo que no me gusta. Yo lo que espero es que la comparsa guste, que el mensaje cale y la gente lo haga suyo, igual que el año pasado, aunque sé que es muy complicado porque ‘Las ratas’ cayeron de pie, funcionó todo y eso es una lotería que a uno le toca un año y otro año le toca a otro. Pero sí pienso que cuando uno se envenena con el tema del Concurso, finalmente, termina concursando, y cuando tú concursas, tu obra ya no es una obra redonda, porque está ya en función de... Por supuesto que todo el que se presenta lo que quiere es ganar, yo incluido, pero ganar desde mi plano y desde que yo hago algo con lo que estoy conforme al cien por cien.
P.–¿Cómo ha sido el año de ‘Las ratas’?
R.–Muy bonito, pero es verdad que yo he estado un poco ajeno a lo que vino después del Concurso. El grupo ha compartido a las ‘Las ratas’ todo el año, pero yo he ido muy poquito por mi situación personal y laboral. Con todo, te puedo decir que sé que lo han disfrutado un montón y, de hecho, esas ganas de ellos ha sido una de las razones principales por las que me animé a escribir para este año y a cerrar un poco el círculo.
P.–’DSAS3’ las siglas nos dan cierta idea de por dónde van los tiros, ¿o hay truco?
R.–Hombre, obviamente, estamos hablando del tema de la costura... (ríe).
P.–Bueno, bueno, costura no sé, pero de puntos de sutura me da a mí que sí
R.–(Ríe) Me has entendido perfectamente (ríe). A ver, la comparsa, el carnaval en general, tiene que hablar, primero, de algo que la gente se vea reflejada y segundo, algo que esté de actualidad, que le sea cercano y, sobre todo, que tengo una carga crítica y social importante. Para mí, al menos, eso es el Carnaval. Mira hace unos días estaba en el CEP haciendo una ponencia y puse el ejemplo del pasodoble de ‘Los ramper filarmónicos’ que más de Cádiz no puede ser, un pasodoble precioso que me sé desde niño y que siempre me viene muy bien para explicarle a la gente la estructura del pasodoble porque más clásico que eso no hay nada. Bien, pues Francis Sevilla Pecci se fijó que en el libreto de esta agrupación de Cañamaque de 1925 ponía abajo de los pasodobles De Fume compadre. Él se puso a investigar qué era eso, porque nadie antes había caído en mirarlo, y descubrió que es un tango argentino del que Cañamaque cogió la música, la convirtió en pasodoble y le puso dos letras. Entonces, lo más gaditano del mundo es de Buenos Aires, ¿me entiendes? Lo que quiero decir es que yo no creo en el 3x4, ni creo en ese tipo de cosas, creo en que el carnaval, para ser carnaval, aunque lleve la música de una sardana, tiene que tener una carga política, social y una crítica, ya sea como más o menos humor, pero eso no puede faltar para ser Carnaval. Y ahora que todos los ojos del país tienen que estar puestos aquí, tenemos posibilidad de una visibilidad tan importante, que es una responsabilidad también por parte de las autoras y de los autores.
P.–Ese foco, a veces también los pone en el centro de la diana, ¿a usted le ha pasado?, ¿lo ha sentido en sus redes, por ejemplo?
R.–Mira, hay perfiles, por ejemplo, una bandera de España, un pollo negro, una virgen de la Caridad, un cristo de no sé qué, un tipo montado en un caballo..., pues cuando uno de esos me escriben es para insultarme. Lo hacen por privado pero yo alguna vez lo hago público más por diversión que por otra cosa. Y no me insultan por asuntos carnavaleros, no tiene por qué, sino por algo que yo haya compartido de otros asuntos. Por ejemplo estos días puse algo de cómo habían subido el precio delos billetes de avión, blablacar, alquiler de coche en Andalucía y hay uno (me lo muestra) que me dice tonto y que esos son cosas del mercado. Y, como ves, este tipo de gente pues da la casualidad que siempre me escriben con faltas de ortografía, se ve que no controlan los cuadernillos Rubio.
P.–Volvamos a ‘DSAS3’, ¿a qué suena?
R.–Pues el lo que hablamos cuando nos vimos en el reportaje de Paco Alba. Intentamos poder convertir esta música de autor, que es lo que es el carnaval, en música popular, en que sea capaz de quedarse en la memoria colectiva. Eso es lo que yo siempre pretendo con la música. Este año también. Tenemos un pasodoble muy, muy, muy, muy gaditano; en el cuplé, que siempre es complejo en el teatro, al cuplé le favorece la cercanía de la calle, sigo optando por la forma del año pasado, con ese remate apasodoblado que me fue muy bien; y luego tiene una presentación muy, muy, muy potente a nivel musical y un popurrí con muchos colores musicales y, digamos, muy contextualizado. Yo estoy contento y el grupo también, que para mí es muy importante porque ahí hay gente con muchos años de Carnaval detrás.
P.–La interpretación, y no hablo de la vocal, en sus propuestas también suelen ser importantes
R.–Es cierto porque creo que hay una parte importante de la obra que también recae en lo visual. Me gusta que las cosas estén bien interpretadas y, de hecho, este año hemos tenido una ayuda externa de dirección en ese sentido. La actriz Susana Villegas nos ha echado una mano en el tema de la puesta en escena de la interpretación.
P.–Teniendo un trabajo también creativo, ¿cómo ordena y ramifica su tiempo para dejar sitio al Carnaval?
R.–Pues en estos meses todo lo demás lo dejo un poco arrumbado y me centro en la comparsa. Ya en cuanto termine el Carnaval pues me pondré con otro proyecto que tengo ahí entre manos que me gustaría estrenar antes de que termine este año y, bueno, con otras cositas que tengo por ahí pendientes. Pero ahora mismo me centro en la comparsa porque como no entre en el bucle de componer para ella, no la termino. Te tienes que acostar y levantar pensando en esto. Primero está la idea y, después, al menos en mi caso hasta que no encuentro la manera de tratar, de hablar de la idea y de contextualizarla dentro de un personaje, hasta que yo no llego ahí, no me pongo a escribir. Luego es verdad que sale todo solo, no sé el popurrí salió en dos semanas, pero antes tengo que llegar a ese punto de tener claro el personaje y su voz.
P.–¿Lo tiene todo ya o de los que siguen escribiendo?
R.–Pues ahora lo que estamos trabajando es en el pase, pero sigo escribiendo, claro. La verdad es que yo siempre he tenido que escribir con la presión, porque es como me sale. Lo que te decía, primero es dar con la idea que me guste, luego ese proceso de ver cómo lo voy a escribir y cómo me queda bien, porque si no te metes en fangos que luego no me gustan. Ahí me documento mucho, le doy muchas vueltas, escribo, pero en plan escribir no componer. Escribo sobre el personaje, sobre la idea, cuando ya lo tengo claro veo todos los matices que puedo buscar, todos los temas de los que puedo hablar, entonces, me pongo. Es que si yo me pongo a escribir del tirón sobre la sanidad pública, a mí lo que me va a salir es un panfleto que es infumable; lo que tengo que lograr es un punto de vista artístico y llegar hasta ahí pues es difícil. Si te pones a escribir un panfleto, te va a salir un panfleto, no una comparsa.
P.–Bienvenido-Martínez Ares, con respeto a todos los demás y grandes competidores, creo que hay un ansia por parte de la afición para asistir al duelo
R.–Creo que a todo el que le gusta el carnaval, lo que le gusta es que cuanta más gente buena haya, mejor. Y, luego, aunque ya te digo que no me va lo de la competición, sí que es interesante esa competición sana porque, a pesar de lo que pueda parecer y se diga en las redes, yo creo que la gente del Carnaval en el teatro es gente noble, gente amiga, gente que nos llevamos bien y que salimos en agrupaciones diferentes y competimos, pero que hay cierta cosa conita entre nosotros. Es bonito que haya agrupaciones buenas en todos los sentidos.
P.–La que les hago a todos, ¿qué tendría que pasar para que salga usted de las tablas esta noche diciendo que ha sido el estreno soñado de ‘DSAS3’?
R.–Yo lo que sueño es que salgamos con un buen sabor de boca, disfrutando de lo que hemos hecho y que nos vayamos a celebrarlo como si fuera una comunión. Y, luego, a nivel del público, que cale, que se quede. Mira, a mí hay una cosa que me pasó en ‘Las Ratas’ que es lo más bonito que me ha pasado. A ver, yo tengo la suerte de que para los pocos años que, en el fondo, llevo yo escribiendo Carnaval, tengo agrupaciones que han gustado, incluso algunos pasodobles o cuartetas de popurrí pues que la gente se ha quedado, las canta, o que se han usado en otras agrupaciones. Eso es muy bonito. Pero el año pasado, más allá del aficionado, fue el barrio quien abrazó la comparsa. La gente me paraba por el barrio y me decía que se había sentido identificada. Eso es lo que me gustaría que pasara, que vuelva a calar así.
¿La copla de Paco Alba?
"Más allá de que todos son maravillosos, como los más cantados, Mas que la luna, El vaporcito..., yo me quedaría con el de 'Las huestes de Don Nuño' porque es un pasodoble que dentro la estructura clásica a mí me parece el mejor ejemplo en cuanto a música", explica Jesús Bienvenido que, aunque se sabe alguna letra más, suele cantar "el de presentación, que habla del tipo, el del puente Canal", pero deja muy claro que no lo escoge "tanto porla letra sino por la música". "No se canta tanto como otros pasodobles y para mí es super bonito", pone en valor.
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