Fútbol

Al deporte base de Cádiz se le apaga la luz

  • El estado del alumbrado artificial del Complejo Puntales-La Paz, un problema para el fútbol formativo.

Imagen de este viernes en el Pedro Fernández: Torre de luz con bombillas fundidas y zonas oscuras. Imagen de este viernes en el Pedro Fernández: Torre de luz con bombillas fundidas y zonas oscuras.

Imagen de este viernes en el Pedro Fernández: Torre de luz con bombillas fundidas y zonas oscuras.

Pasear en la tarde noche de este viernes y acceder al Complejo Deportivo Puntales-La Paz, donde se encuentran los campos de fútbol Manuel de Irigoyen y Pedro Fernández, pone de relieve la dejadez que sufre el deporte base de Cádiz. Concretamente en esta información hay que referirse más detalladamente al fútbol formativo.

Con la tarde menguando en el cielo gaditano y con la necesidad de que la luz artificial haga acto de presencia en este recinto deportivo para poder disputar las competiciones oficiales y desarrollar sesiones de entrenamiento, la sorpresa es mayúscula cuando las torres para el alumbrado se encienden y apenas unas pocas bombillas cumplen su cometido. Es el momento en el que la oscuridad gana a la claridad y se genera una profunda dificultad para usar las instalaciones.

En el Pedro Fernández, el campo de menor tamaño de los dos existentes en este lugar, se disputaba un encuentro de categoría infantil de la competición que organiza la Delegación Gaditana de la Real Federación Andaluza de Fútbol (RFAF). Pues bien, a medida que la noche se adentraba con la antelación que lo hace en esta época del año, para los jugadores y el trío arbitral comenzaba a ser un dilema su labor. Muchas zonas del campo quedaban casi a oscuras -especialmente los laterales, la parte más próxima al saque de esquina e incluso un área y su correspondiente portería- y jóvenes deportistas de escasa edad sufrían por el inadecuado estado del alumbrado del terreno de juego.

La situación era palpable desde la grada que ocupaban los seguidores -familiares de los futbolistas en su mayoría- y desde los banquillos, lugar en el que suponía un rompecabezas distinguir lo que sucedía si el juego se desarrollaba en una de los puntos 'negros' del campo. Incluso uno de los árbitros asistentes lo pasaba mal en la banda en la que le tocaba desempeñar su labor porque era una de las partes donde la oscuridad resultaba más palpable.

Esta situación no es nueva y no sólo cuando hay jornada de Liga se genera el problema, ya que cada sesión de entrenamiento a diario es un quebradero de cabeza para los numerosos equipos que hacen uso de una instalación municipal como la que ahora viene al caso. Con una luz artificial deficiente, los equipos de la capital gaditana y los que hacen de visitante y que proceden de diferentes puntos de la provincia tienen que vivir un calvario si el partido se tiene que jugar dependiendo del alumbrado de las torres existentes en el campo.

Parece que la tarde-noche invernal no está hecha para el deporte base de Cádiz, en este caso el fútbol formativo, y que equipos de todas las categorías tienen que sufrir por no disponer de unas condiciones mínimas en un complejo deportivo que sigue viendo como se le agota la luz. La esperanza de jugadores, técnicos y directivos también se apaga poco a poco asistiendo con impotencia a las circunstancias bajo las que tienen que preparar a deportistas y personas, menores de edad en la mayoría de los casos.

En el otro campo del recinto, el denominado Manuel de Irigoyen, también la luz artificial es deficiente y el problema resulta todavía mayor al tratarse de un rectángulo de juego de unas dimensiones más amplías que el Pedro Fernández, ya que las zonas de oscuridad son más y mayores en extensión. En la tarde-noche de este viernes también era apreciable la dificultad para los usuarios una vez que la luz solar acabó y las torres de alumbrado entraban en acción mostrando bombillas que no encienden en todas ellas.

Precisamente este campo fue noticia hace un año y medio, denunciada por este medio, con motivo de la falta de banquillos cubiertos para los jugadores reservas y los miembros del cuerpo técnico. Cuando coincidió un fin de semana lluvioso, los equipos se las tenían que ingeniar con palos sujetando unos plásticos enormes que hicieran de techo para paliar la caída de agua. Ello dio lugar a una imagen lamentable en esta instalación que depende del Ayuntamiento. En un principio el Cádiz CF cedió unos banquillos que tenía en El Rosal, hasta que a las pocas semanas se colocaron otros de nueva adquisición.

El Complejo Elcano y los pabellones

Tampoco se ha librado de problemas en los últimos tiempos el Complejo Elcano -con campos de fútbol-7 y pista de atletismo-, donde la falta de luz y el mal estado del césped artificial ha sido habitual. Incluso un temporal provocó la caída de una torreta, con el consiguiente peligro de que hubiera sucedido con el recinto en uso y lleno de espectadores, como es algo habitual cada vez que hay competición.

El problema con las instalaciones deportivas de la ciudad no es nuevo y no únicamente afecta al fútbol. Sirva como ejemplo el de las goteras del complejo Ciudad de Cádiz o lo sucedido el año pasado en el reinaugurado pabellón Francisco Blanca.

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