Fútbol | Primera Andaluza

Las cábalas del Chiclana Industrial para lograr la permanencia

  • Buyo, segundo entrenador del conjunto rojinegro, analiza la situación ante el último tramo de competición.

Buyo, segundo entrenador, da instrucciones durante un encuentro. Buyo, segundo entrenador, da instrucciones durante un encuentro.

Buyo, segundo entrenador, da instrucciones durante un encuentro. / Sonia Ramos

Este fin de semana habrá parón liguero en Primera Andaluza. Solo faltan seis jornadas para que termine el campeonato de liga y casi todo está aún por resolverse. Alcalá del Valle y Juventud Sanluqueña están virtualmente descendidos. Con 18 puntos en juego, el Chiclana Industrial tendrá que conseguir por lo menos la mitad para salvarse y los rivales con los que se cruzará también tienen mucho en juego. El segundo técnico, Buyo, analiza para Diario de Cádiz el calendario que les queda hasta el final de liga.

"En lo único que nos fijamos nosotros es que tenemos que ganar el próximo partido, que nos estamos jugando la vida todavía", afirma contundente. "El descenso lo marca el Guadiaro porque bajan cuatro y tenemos que tener cuidado también con División de Honor, que puede bajar alguno. Todavía estamos necesitados y hay que apretar los dientes en este último tramo. El grupo sabe que no podemos dormirnos, que el objetivo no está cumplido y tenemos que agarrarnos a ello, sí o sí". La fuerza con la que habla el técnico es rotunda y no deja duda de lo mentalizados que están.

Atendiendo a los números, Buyo considera que "tenemos que ganar por lo menos tres partidos. Mi idea es que consigamos al menos 12 puntos pero va a estar complicado porque nos enfrentamos a rivales bastante buenos o que también están peleando por salvarse. El equipo ahora mismo le puede competir a cualquiera, así que tenemos que ir a por todas".

El rival del próximo encuentro es el Alcalá del Valle: "No se juegan prácticamente nada, están virtualmente descendidos, pero en el fútbol no me fío ni de mi sombra". Se está trabajando para que el choque se pueda disputar en El Fontanal, que sigue en obras. Curiosamente, los mejores resultados y más recientes los han obtenido a domicilio. "Llevamos dos partidos en Huerta Mata y no hemos ganado ninguno. Yo no quiero jugar más allí".

El último que ganaron como locales fue en el Municipal ante el Guadiaro, donde empató la semana pasada frente al Chiclana CF. "No tenemos el gol-average a favor con los sanroqueños pero me preocupa más el Tesorillo, que le ganó al Balón el domingo, aunque ambos están muy cerca", cuenta el entrenador. Respecto a El Torno 2009, Buyo recuerda que "en el partido de ida vencieron ellos pero realmente creo que merecimos la victoria nosotros. Aquí le podemos hacer daño".

Por arriba, "Recreativo Portuense, Tarifa y Vejer ahora mismo están sumando, pero a ellos ya nos hemos enfrentado. Por eso tenemos que centrarnos en mantenernos en la zona en la que estamos actualmente y luchar por ganar el máximo número de partidos. Ojalá podamos mirar hacia arriba, pero pienso que tenemos que mantener esa diferencia con los perseguidores. Lo primero es cerrar la ansiada permanencia; si luego resulta que hay opción de subir dos posiciones, ya se verá".

La salvación estará sobre los 42 puntos y si ganan los tres próximos partidos podrán certificar el objetivo antes de que termine la liga. Para ello, lo que el Chiclana Industrial necesita, según el propio Buyo, es "no tener más lesiones. Hemos perdido a una pieza fundamental como es Javi Estudillo, pero esperamos recuperarlo para las tres últimas jornadas. En la categoría y situación en la que está el club no podemos pedir mucho más. El gol está muy cotizado y no podemos permitirnos fichar a un buen delantero. De hecho, equipos que están arriba también lo necesitan".

El conjunto rojinegro ha sufrido bastante en lo que va de curso. "Lo hemos pasado realmente mal y creo que ahora estamos en el mejor momento de la temporada, empatando con equipos buenos o incluso ganando. Si hubiéramos empezado bien la liga estaríamos mucho más arriba, pero no creo que fuera culpa de la plantilla o del entrenador", revela el míster. "Realmente lo que más trabajo nos costó fue salir de ese bucle agónico. Nadie daba un duro por nosotros, eramos colistas de grupo, y poco a poco estamos demostrando que el grupo tiene capacidad de reacción, que es un buen vestuario, muy trabajado y con hambre de salir de ahí", relata.

A pesar de tantos contratiempos, Buyo no ha dudado en ningún momento de lo que va de liga, porque "yo vengo de ese vestuario y sabía el material que había. Había que darle un giro y meter a la gente en la pomada, porque teníamos suficiente equipo. A la vista está que estamos trabajando bien y haciéndole frente a los mejores del grupo".

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