Fútbol sala | Segunda División B Sabor agridulce en el Cádiz CF Virgili por el cierre liguero

  • Déborah Fernández, su entrenadora: "Acabar ya la competición me parece lo más adecuado aunque nos viene mal deportivamente".

Déborah Fernández atiende el juego durante el partido de su estreno oficial.

Déborah Fernández atiende el juego durante el partido de su estreno oficial. / CCFV

La reacción emprendida por el Cádiz CF Virgili en su grupo de la Segunda División B de fútbol sala le permitía pensar en la soñada clasificación para la Copa del Rey, pero a falta de siete jornadas se truncaron momentáneamente sus aspiraciones por el parón liguero. Ahora, la propuesta de la Real Federación Española de Fútbol de dar por acabada la competición parece borrar finalmente cualquier opción.

No obstante, Déborah Fernández, la entrenadora de este equipo masculino, se muestra de acuerdo con la medida en un gesto digno de elogio: "Me parece correcta, la más adecuada, pienso que no hay más opciones viables. Lo primero de todo es mirar por la salud de las personas y lo de la pandemia es un enorme problemón que ya ha provocado la muerte de muchas personas. Y eso que en Cádiz nos podemos considerar unos reyes en comparación con otros sitios de España, casi todos ellos más castigados por la enfermedad. Mirando por las personas del club y por mis jugadores, lo mejor es que no continúe la competición".

Ve más elementos que aconsejan el cerrojazo inmediato: "Aparte del primordial asunto sanitario, hay otros aspectos que no beneficiarían para seguir. No es que el Virgili viva de las taquillas, no es algo básico pero sí ayuda, pero como en caso de seguir tendría que ser a puerta cerrada no se dispondría tampoco de ese ingreso, por lo que encontramos ahí un perjuicio económico. Y es una pena porque uno de los encuentros que nos quedaban en casa era el apasionante derbi provincial contra el Xerez DFC, que suele deparar la taquilla más cuantiosa de cada campaña que se celebra. Además, no conozco la opinión del Ayuntamiento pero creo que los pabellones pueden mantenerse cerrados bastante tiempo".

También hace alusión a la preparación inusual que están llevando a cabo los jugadores: "No hay que olvidar que físicamente no iban a encontrarse a un nivel adecuado para competir, eso es algo muy complicado de conseguir. Por mucho que cada uno esté trabajando en casa, no es lo mismo ni mucho menos. En estas circunstancias se pierde prácticamente todo y más cuando se trata de deportes de equipo".

Cuando mejor se presentaba el panorama deportivo, tocará despedirse de un reto al alcance: "Nos viene mal deportivamente porque nos habíamos colocado muy cerca de los puestos que permiten acceder a la Copa del Rey, que son los cinco primeros del grupo. En la clasificación actual, a falta aún de siete jornadas del calendario, ocupamos la octava plaza pero solo a tres y dos puntos, respectivamente, del cuarto y el quinto. Además, el último partido jugado, que en su fecha original había quedado aplazado por las fuertes lluvias, lo considera todo el mundo el mejor de toda la temporada del Cádiz CF Virgili. La actitud de todos los jugadores resultó impecable y eso facilitó un gran triunfo por 6-3 frente al segundo de la tabla, el Nazareno de Dos Hermanas. Tras ese choque andábamos con la moral por las nubes, pero justo entonces llegó este desastre del coronavirus cuando ya acariciábamos la posibilidad de meternos en la Copa del Rey, que era el objetivo que nos habíamos marcado cuando yo me hice cargo de la plantilla con la temporada ya avanzada".

Aboga por que el líder del grupo suba a Segunda División: "También me parece bien la parte de la propuesta que defiende que haya ascensos pero no descensos, aunque en realidad no somos una de las partes interesadas en ninguno de los dos sentidos. El equipo de El Ejido hizo una gran inversión con las miras puestas en subir a la categoría de plata y sería una injusticia que tuviera que seguir un año más en Segunda B cuando es líder destacadísimo. Con 66 puntos por 47 de su inmediato perseguidor y con 21 puntos por delante estaba en condiciones de quedar campeón matemáticamente en la primera jornada de las siete que faltaban. Y eso le aseguraba el ascenso".

Encontrar en categoría nacional masculina una primera entrenadora es como hallar una aguja en un pajar, pero para Déborah la papeleta fue y es pan comido: "Lo de entrenar a un equipo masculino no me estaba resultando nada extraño desde el principio, gracias a otras experiencias de mi historial en el fútbol sala. Curiosamente, una de estas consistió en mi primer trabajo tras terminar la carrera de INEF, que fue como preparadora física del Caja San Fernando masculino, equipo jerezano de Primera División. Era la temporada 1999/2000, durante la que compaginé esa labor con la de jugadora del Cádiz FS, debutando por entonces como internacional con la selección española. Total, que cuando me hice cargo del Virgili le tenía más respeto a la categoría en sí que a enfrentarme a un vestuario masculino".

Como broche, así evalúa su paso esta campaña por el banquillo del Cádiz CF Virgili: "La valoración es tremendamente positiva. He disfrutado mucho y estoy muy a gusto en un club que es una familia. No tengo palabras de agradecimiento para explicar cómo fui acogida. Desde el primer momento me hicieron sentir como una más. Por cierto, del cuerpo técnico ya formaba parte otra mujer: Alicia, la psicóloga".

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