La crisis del PP vista por Isabel Pedrote

17 de diciembre 2012 - 10:06

La crisis doblemente armada del PP andaluz

Juan Ignacio Zoido, el sábado en el congreso del PP de San Fernando, junto con Antonio Sanz y Teófila Martínez. Al PP andaluz le pasa como a España, no le atenaza una demoledora crisis, sino un par de ellas. Si el país retrocede a paso ligero hacia el principio de los tiempos asolado por el desplome financiero global y el pinchazo inmobiliario, sobre la formación de Mariano Rajoy han caído dos plagas en Andalucía conjuradas de forma diabólica: el impacto del desmantelamiento del Estado social que auspicia, encima, la supuesta cuota andaluza del Gobierno (Báñez y Montoro), y la voladura de la estructura de partido por el relevo de Javier Arenas, quien ha sido esencia y alma de la organización durante 20 años. La consecuencia es el descenso de 10 puntos en intención de voto de las elecciones hasta ahora (nueve meses). El porrazo no es ninguna sorpresa. La encuesta del IESA ha puesto cifra demoscópica a una realidad a la vista de todos desde hace tiempo, aunque se ha reflejado poco por las condiciones paupérrimas del mundo periodístico: ni redactores, ni medios. Esta crisis doblemente armada es quizás la más grave en muchos años del PP en Andalucía, un territorio históricamente hostil que se le fue de las manos el 25 de marzo contra pronóstico, precisamente cuando se había conseguido reunir un cúmulo de conjunciones inmejorables. De ahí la sensación de fiasco que se padece intramuros. Como ocurre en la astronomía, pasarán lustros para que circunstancias tan favorables vuelvan a coincidir en el espacio y en el tiempo. Todavía instalados en este voraz comezón que destruye la moral igual que la carcoma --por mucho código de normas entusiastas con que se revista los continuos intentos de remontada--, el PP de Juan Ignacio Zoido está completamente atrapado. Al alcalde de Sevilla no le quedó otra que aceptar las riendas de su partido en el peor lance que se recuerda para consumar el rápido carpetazo ordenado por Dolores de Cospedal (secretaria general del PP nacional) a la etapa de Arenas, a quien teme de manera casi enfermiza porque conoce de primera mano su habilidad para ocupar huecos, reinventarse y escalar. Pero Zoido ni quería ni quiere comulgar con el inmenso marrón de hacer de réplica al único Gobierno de izquierda del mapa autonómico --por mucho caso de los ERE que le haga sombra-- a la par que Rajoy y sus ministros bajan pensiones, acaban con la sanidad y la educación públicas, le ponen precio a la justicia y repostan con nuevos decretos la máquina de expedir parados que es la reforma laboral. Por citar algunos contratiempos. Ha ido a Génova a comunicar que se quiere marchar ya, que su compromiso era transitorio, que la condición de hombre orquesta le está pasando factura en lo que realmente le importa, Sevilla, plaza, además, que sería obligatorio revalidar en 2015 si pretenden que aspire a la candidatura de la Junta en 2016. Pero le han dicho que tenga paciencia, que le van a ayudar, que aguante. Porque como confesó hace algo más de un mes un dirigente de su equipo, la opción de abrir tan pronto el proceso de sucesión les colocaría a todos directamente en su casa. Y ahí está Zoido, diciendo en las reuniones internas que se busquen a otro, que no tiene ambiciones, y poniendo cara de póquer cuando le preguntan públicamente por sus planes, por si Sevilla o Andalucía, o por Javier Arenas, quien se resiste a dejar el papel de jarrón chino (valioso pero un enorme engorro) y con el que ha roto relaciones más allá de la cortesía. Ahí está, toreando a trompicones con Griñán y su equipo de asesores, que le preparan un abanico de respuestas para cualquier descosido que le plantea en los duelos parlamentarios. Más que viajando, dando saltos los fines de semana a un extremo de Andalucía, apenas conocido (27,4%, según el IESA), y con la antipatía de su electorado oriental por ser alcalde de Sevilla. Ahí está con su ejército descuadernado, mientras, para colmo, los pretendientes al trono de las candidatura de 2016 vuelven a moverse para no quedarse atrás en la futura carrera. Un lío tremendo que ya se traduce en la expectativa de voto

Isabel ha abierto un blog: parte de abajoMucha suerte.

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