Reyes Magos
Ojalá estuvieras aquí. Por Fernando Santiago
La primera vez que fui a un campo de fútbol fue en La Rosaleda en 1964. Muchos jugadores del Málaga eran amigos de mi padre : Chuzo, Otiñano, Pepillo, Garay, Velázquez, y Ben Barek. A mí me coló en el estadio el portero, Américo, un hombre de piel morena con unas manos enormes como palas, o al menos así las recuerdo yo . Vi el partido en las rodillas de mi padre. Desde aquel día mi padre me llevó a muchos campos de fútbol, además de al Manzanares(como se llamaba entonces): el Plantío, el Helmántico, Los Cármenes, la Nova Creu Alta, la Romareda. Fuimos juntos al Sánchez Pizjuán, al Benito Villamarín, al Bernabeu. Tengo clavada en el alma la espina de la Recopa en Lyon , a la que no pude ir porque no tenía dinero, a pesar de haber quedado en que íbamos a ir juntos. Me consuela que el Atleti perdió contra el Dinamo de Kiev de Oleg Blokhin. Hace seis años una amiga me dio un buen consejo: si te gusta y puedes permitírtelo ¿porqué no vas? Desde entonces he visitado algunos estadios emblemáticos de Europa siguiendo al Atleti : Hamburgo, Bucarest, Montecarlo, Lisboa, Anfield Road, Nou Camp, Stamford Bridge, Allianz Arena. He podido ver al Atleti ganar unos cuantos títulos y perder de manera cruel la final de la Champions de hace dos años. Durante 10 temporadas fui con mi padre al Manzanares, hiciera frío o calor, lloviese o nevase. Cada domingo sin falta. Unas veces para saltar de alegría ante un gol del Ingeniero del Área, una falta de Zapatones, una sonrisa de Luiz Pereira, un quiebro de Levinha o una carrera del Ratón Ayala. He visto al Atleti desde que jugaba Enriquito Collar” El Niño” hasta Fernando Torres ”El Niño”, de un niño a otro. El sábado estaré en San Siro y recordaré aquel lejano día en que mi padre me llevó a conocer el fútbol, la más importante de las cosas menos importantes, que dijo Valdano, al que jamás soportó . Ese deporte y esa pasión por unos colores que me transmitió y que yo he transmitido a mi hija. Antes de salir para Milán miraré la pared de mi casa donde cuelga el recuerdo de la Copa que ganó el Atleti en 1961 y que Antonio Muñoz “Chuzo” le regaló a mi padre durante los años en que vivimos en Málaga. Ocurra lo que ocurra en la Final, lloraré su recuerdo . Espero que después de haber vengado la final de 1974 en el mismo Allianz Arena, podamos resarcirnos de la de Lisboa, aunque él ya no pueda verlo. Ocurra lo que ocurra me quedaré en el estadio para aplaudir al entrenador y a los jugadores con el recuerdo de quien me inoculó esta pasión. Fernando Santiago
No hay comentarios