Lunes Santo

Humildad y Paciencia refleja su fe en las calles

  • Pese al molesto viento de levante, el tiempo permitió el desarrollo de una bella jornada procesional

Comentarios 12

Con el repicar de las campanas de San Telmo, la cruz de guía de la  Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia y María Santísima de las Lágrimas y Esperanza se presentaba en la tarde de ayer ante el público en la calle Nuestra Señora de los Remedios sobre las seis de la tarde, dando así los primeros pasos de un cortejo procesional que brilló con luz propia.

La jornada matinal de este Lunes Santo comenzó con un cielo nublado y viento de levante y  con la llegada de la tarde apaciguó un poco para que el Cristo de la Piedra y la Virgen de las Lágrimas pudieran llevar a cabo su itinerario por las calles de la ciudad.

Las imágenes fueron acompañadas por más de 140 nazarenos vestidos con  túnica con capa blanca y capirote rojo en el Cristo, mientras que la Virgen iba arropada por hermanos con túnica blanca y capirote verde.

Como novedad, el majestuoso paso que está siendo tallado en San Fernando por Juan Carlos García presentaba en la canastilla delantera las imágenes de San Telmo y San Agustín totalmente policromadas, así como seis querubines realizados por el citado artista. Además, el paso de Nuestro Padre Jesús de Humildad y Paciencia lucía ante sus fieles un excelente exorno con un total de 4.500 claveles rojos, mientras era portado por 48 hermanos costaleros por las calles de la localidad, donde el público se concentraba en los distintos tramos del itinerario de esta hermandad para contemplar de cerca los detalles del desfile procesional.

Asimismo, la puesta en escena del paso de misterio logró mayor realce con el acompañamiento musical de la Banda de Cornetas y Tambores Santísimo Cristo de la Buena Muerte, de Palencia.

La misma acogida recibió el paso de palio con la imagen de María Santísima de Las Lágrimas y Esperanza que llevaba un total de 1.300 tallos de rosas color champán, que fue cargado con mesura y cariño, al igual que el Cristo, por hermanos de la propia hermandad, al mismo tiempo que sonaba la música de la Banda Municipal Cristo del Perdón, de San José de la Rinconada (Sevilla). Además, portaba otros detalles apreciados por el público como una bella candelaria compuesta por 48 candelabros con flores rizadas. En este sentido, el paso de la Virgen presentaba este año como novedad la restauración de los dos candelabros de cola.

Con todo ello, la comitiva procesional ofreció un repertorio de excelentes momentos en varios puntos de su trayecto de los que el público disfrutó durante una jornada que quedará para el recuerdo de cientos de personas que ayer se echaron a la calle para mostrar fidelidad a su Cristo de la Piedra y a su Virgen de las Lágrimas.

De esta manera, desde su salida de la Parroquia de la Santísima  Trinidad, la hermandad cumplió con su objetivo de recorrer las principales calles de la zona centro, donde el desfile tuvo especial incidencia en varios tramos como la Alameda del Río, la Carrera Oficial instalada en la calle La Plaza, así como el trayecto comprendido entre San Isidro y Segismundo Moret, zonas que la cofradía ha retomado después de varios años. Al cierre de la edición, el cortejo enfilaba camino hacia su templo en la parroquia de San Telmo para dar fin a un esplendoroso Lunes Santo con numeroso público en la calle.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios