Así se cocinan las cañaíllas, un molusco que da nombre a los habitantes de San Fernando y en la antigüedad valía más que el oro
Este producto, perfecto para los aperitivos, llama la atención por su aspecto de caracola espinosa y de color marrón amarillento
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A los nacidos en San Fernando se les conoce como ‘isleños’, por ser naturales de la Isla de León, pero no es el único gentilicio por el que se les reconoce. De manera popular, a los habitantes de San Fernando también se les denomina ‘cañaíllas’, una denominación que se debe a un molusco que abunda en la localidad.
Las cañaíllas son un producto muy típico de San Fernando, que habita en aguas a poca profundidad y que saben a puro mar. Este producto fresco está presente en pescaderías y en los Mercados de Abastos, no solo en la localidad, también en otros municipios de la costa de Cádiz.
Este producto, perfecto para los aperitivos, llama la atención por su aspecto con forma de caracola espinosa y de color marrón claro amarillento. Pero más allá de su sabor, este producto fue muy preciado en la antigüedad, valiendo más que el oro.
Cómo cocinar las cañaíllas
Este molusco marino, conocido como un caracol de mar, está muy valorado como manjar gastronómico de la localidad. Cocinarlas es muy fácil, pues solo tendrás que enjuagarlas, poner una olla con agua y un poco de sal, y cuando empiece a hervir echarlas dentro durante 15 minutos. Así lo ha explicado el influencer isleño, Jesús Sánchez, conocido como @jesusansal, quien también ha reconocido que gracias a este molusco a los habitantes de San Fernando se les conoce como cañaíllas.
Curiosidades de las cañaíllas
Así lo explican desde Turismo de San Fernando, compartiendo una serie de curiosidades sobre las cañaíllas que quizás no conocías. Ya en la época de los fenicios, las cañaíllas jugaban un papel muy importante en la sociedad. Y es que, los fenicios, usaban el tinte púrpura de sus glándulas branquiales para teñir los trajes y los vestidos de las clases altas, como la nobleza, los reyes o los sacerdotes. Para conseguir una pequeña cantidad se necesitaban miles de ellas, por eso, al tener utilidad relacionada con la nobleza, fue un producto muy apreciado en la antigüedad valiendo más que el oro.
Otra de las curiosidades que explica Turismo de San Fernando, es que las hembras se reúnen para poner los huevos conjuntamente, y estos pueden quedar flotando en el mar o varados en la arena.
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