Cádiz CF

Goles que se echan en falta

  • Las prestaciones de Aketxe continúan estando lejos de las ofrecidas hace dos temporadas

Ager Aketxe controla el balón durante una sesión en El Rosal. Ager Aketxe controla el balón durante una sesión en El Rosal.

Ager Aketxe controla el balón durante una sesión en El Rosal. / Marcos Piñero

El Aketxe de esta temporada no es el Aketxe de hace dos temporadas. Por desgracia para los intereses del Cádiz, las prestaciones el vasco no tienen nada que ver con las que ofreció cuando se incorporó a la disciplina del club gaditano en el mercado de invierno de 2017. Oportunidades no le están faltando, pero lo cierto es que por ahora continúa siendo una de las decepciones del presente curso.

Apuesta seria, muy firme, el pasado verano del entonces director deportivo, Juan Carlos Cordero, por lo mucho que había aportado dos campañas antes para hacer realidad no ya la permanencia sino la clasificación para la fase de ascenso a Primera División, el mediapunta no termina de encajar en el sistema, no encuentra su sitio, y desde luego no aprovecha las opciones de que dispone para llevar la contraria a sus críticos y confirmar que su llegada no fue ningún error.

El vasco es el recurso más utilizado por Cervera arriba cuando la velocidad no basta

Titular indiscutible en el arranque liguero, lo jugó todo en las primeras cuatro jornadas, ante el Almería (1-0), en Soria con el Numancia (1-1), contra el Oviedo (1-1) y en Palma de Mallorca (1-0). Sin embargo, su ausencia en el once inicial en el Carlos Belmonte de Albacete, en donde contribuyó con 20 minutos saliendo desde el banquillo al 1-1 final, fue en realidad el comienzo de una larga travesía por el desierto, la de un futbolista llamado a convertirse en pieza fundamental del proyecto y que desde entonces apenas ha completado dos encuentros completos.

Los números de Ager hablan por sí solos. Aunque ha participado en 22 de los 29 duelos de la competición doméstica, lo cierto es que sólo en 10 de ellos lo hizo como titular, contabilizando más de 1.000 minutos sobre el campo en los que únicamente ha marcado un gol, el 1-3 en Córdoba, casi sin querer, casi de rebote y que casi no celebró, y ha visto dos tarjetas amarillas, en el debut y el pasado sábado en el Martínez Valero.

Lejísimos del Aketxe que deslumbró en 2017 por su pegada, su efectividad, Cervera mantiene la confianza en el jugador vasco porque cree en su calidad, en su capacidad para desequilibrar a balón parado y, en definitiva, porque el técnico está convencido de que se trata del mejor recurso que hay en la plantilla cuando la velocidad no basta para abrir la lata. Así lo ha demostrado cada vez que se han torcido las cosas y le ha mandado a calentar para concederle minutos en las segundas partes, casi siempre en la recta final.

Lo que ocurre es que, al no haberle encontrado acomodo para su sistema, la presencia en el once ha pasado a ser testimonial y no siempre todo el partido. Así, también formó de entrada en Carranza ante el Nástic (1-1), 67 minutos; el Sporting (0-0), 90; el Elche (5-1), 45, y el Tenerife (2-0), 66. Y a domicilio, en Lugo (1-2), 90 minutos, y en Alcorcón (1-2), también todo el partido. El resto, segundas partes completas para revertir una mala situación, como en Pamplona, ante el Mallorca en la capital gaditana o en Elche, o el tramo final de otros enfrentamientos, la mayoría de las veces en la desesperada búsqueda de la fórmula para marcar, aunque en ocasiones el entrenador lo haya situado incluso como lateral.

La campaña entra en su recta final y Aketxe aún está a tiempo de justificar que la apuesta del Cádiz para que hubiera una segunda etapa fue un acierto. Un gol de cabeza en el Nuevo Arcángel, casi sin querer, no es suficiente para un jugador que acostumbró a la afición al caviar de sus lanzamientos de falta o a sus envenenados misiles desde fuera del área. El cadismo espera más de Ager y el equipo le necesita.

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