Cádiz CF

El Cádiz CF da por zanjada la crisis de la discoteca

  • El perdón pedido por los jugadores y el parón liguero darán tranquilidad

Cervera y Perera el sábado en Carranza.

No fue fácil la semana para el Cádiz CF después de la salida nocturna de siete jugadores en Madrid tras de la dura derrota sufrida ante el Rayo Vallecano, un recién ascendido y por tanto rival directo en la lucha por la salvación.

Pese al contexto algo complicado y a las siete bajas derivadas de la medidas disciplinarias, el conjunto amarillo sumó un empate (0-0) en casa frente al Valencia en el choque encuadrado dentro de la octava jornada de Liga.

La decisión de castigar a los futbolistas que salieron aquella noche del domingo 26 la tomó Álvaro Cervera. El entrenador aseguró en la rueda de prensa previa al duelo ante la escuadra che que nadie del cuerpo técnico autorizó la salida nocturna, no ocultó su enfado y anunció que ese comportamiento de determinados jugadores tendría consecuencias. Y vaya que si las tuvo. Siete jugadores a la grada después de una convocatoria integrada por 29 futbolistas.

El técnico, con su drástica decisión, dejó claro que no está dispuesto a permitir actos como el del último domingo del mes de septiembre. Y si tiene que tirar de canteranos sin experiencia, lo hace sin miramientos porque el grupo está por encima de todo.

Cervera demostró que no se casa con nadie. Entre los castigados estaban jugadores que son apuestas suyas, como Rubén Sobrino y Marcos Mauro. A todos los componentes de la plantilla les exige lo mismo y el que se salte las normas ya sabe lo que le espera.

El debate está en si era más adecuado dejar todo en una multa a los infractores pero no excluirles del partido para no debilitar al equipo. Pese al riesgo que suponía dejar fuera a siete componentes del plantel, Cervera se la jugó el Cádiz CF arañó un punto en un momento difícil.

En el club han respetado la medida adoptada por el técnico en una situación delicada y consideran que, tras la disputa del partido contra el Valencia y con el parón liguero de dos semanas (el siguiente envite es el lunes día 18 en el campo del Espanyol), queda zanjada la crisis de la discoteca.

Los jugadores que salieron aquella noche han pedido disculpas, según desveló José Mari, capitán y uno de los pesos pesados del vestuario. El roteño sabe mejor que nadie lo que espera el cadismo de sus futbolistas.

Con el castigo, el perdón y el tiempo que resta hasta la próxima jornada, las aguas en principio vuelven a su cauce y todos se centran al cien por cien en el objetivo general de la permanencia y el particular de la visita al cuadro espanyolista, otro rival directo en el reto de la salvación.

La próxima convocatoria de Cervera que confeccionará en un par de semanas reflejará si el capítulo de la discoteca forma ya parte del pasado. Todos los jugadores de la plantilla pelearán por un puesto que deberán ganarse en los entrenamientos.

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