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El viaje interminable de Jenaro en los juzgados

  • El empresario que simuló su muerte y huyó a Paraguay se enfrenta en diciembre a la acusación por abandono de hogar y en mayo a otra por falsedad

Jenaro Jiménez. Jenaro Jiménez.

Jenaro Jiménez.

Jenaro Jiménez Hernández quizás pensó que los problemas desaparecían cuando decidió esconderse bajo la máscara de Álvaro Domecq en Paraguay al quitarse de enmedio en abril de 2008 simulando su propia muerte. Allí quiso iniciar una nueva vida pero dejando atrás la tierra quemada.

Más de ocho años después de su reaparición y su vuelta a Cádiz pasa sus días bajo su identidad real, la de Jenaro Jiménez, en la cárcel cumpliendo condena por estafar al que fuera su cuñado al quedarse el dinero de la señal de una vivienda, 47.000 euros, dos días antes de marcharse a Paraguay y abandonar a su familia gaditana, a una mujer embarazada de ocho meses y un niño que contaba cinco años de edad entonces.

El personaje Álvaro Domecq, nombre con poderío, formó allí otra familia paralela con una mujer que había ganado un concurso de belleza, Miss Boquerón, con la que tuvo una hija en los apenas 16 meses que permaneció en el país suramericano.

Mientras, en Cádiz, su familia sufría no sólo el dolor por creer que había perdido a un ser querido, sino todas las consecuencias económicas que fue dejando en el camino la persona Jenaro Jiménez. Nueve años y medio después se sentará el próximo 4 de diciembre en el banquillo de los acusados para enfrentarse a un delito de abandono de hogar. Y es que su huida dejó totalmente desamparada desde el punto de vista económico a su familia.

Años después volvería a emprender otra huida, esta vez a Rumanía, en compañía de una azafata de la aerolínea Ryanair para eludir su entrada en prisión, una metáfora de los altos vuelos que siempre quiso tener en la vida. En esta ocasión fue detenido en Hungría e inmediatamente ingresó en prisión una vez que fue traído de vuelta a España. Hace poco pidió el tercer grado para poder salir de la prisión, pero el juez se lo negó ante el riesgo de fuga que había, dado los antecedentes anteriores.

Otro de los problemas que dejó Jenaro Jiménez a su mujer fue la utilización de un poder notarial a nombre de ella que quedó revocado y que, pese a ello, sirvió para pedir numerosos créditos a entidades bancarias. En un informe demoledor para los intereses de Jenaro realizado por la Policía Nacional, se relataba que para acceder a estas pólizas se hizo valer de numerosa documentación falsificada con el objetivo de demostrar que contaba con una posición económica mucho más desahogada de la que realmente tenía. Cuando se creó Álvaro Domecq, las consecuencias de Jenaro empezó a sufrirlas la que hasta ese momento había sido su mujer en estas operaciones.

El juicio por este tema se tenía que haber celebrado el pasado 27 de septiembre, pero debido a unos papeles que tenían que llegar de Rumanía y que no lo hicieron, se suspendió y se ha señalado la nueva vista para el 25 de mayo de 2018.

Aparte está el caso de los dos socios que también acusan a Jenaro de haberse quedado con dinero de las dos empresas en las que operaba y que todavía se está instruyendo. Mientras tanto, Jenaro ve pasar los días en la cárcel con un deterioro físico causado por sus problemas con la diabetes.

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