El reloj marca siglo y medio
Comercio La Relojería Alemana cumple 150 años
La Relojería Alemana, en la calle Columela, cumple este año su 150 aniversario abierta al público, lo que la convierte en el comercio más antiguo de la provincia
En la Relojería Alemana, los relojes de pared ofrecen cada hora un peculiar concierto que suena a gloria, y que en este 2008 que acaba de empezar anuncia el ciento cincuenta aniversario del negocio. Se dice pronto, pero en este comercio de la calle Columela el tiempo nunca se detiene desde que abriera en el año 1858, convirtiéndose de esta forma en el comercio más antiguo de la provincia de Cádiz, como asegura su actual propietario, Tony Them.
Este relojero es exponente de la cuarta generación de la familia al frente de la Relojería Alemana. En estos 150 años, dos han sido los locales que ha ocupado el negocio de la familia Them. El primero de ellos fue el de la calle Ancha, en lo que hoy es el Rectorado de la Universidad de Cádiz "y que en 1964 se convirtió en la Jefatura Provincial del Movimiento, que no quería locales en los bajos". Tras negociar por la marcha de aquel lugar, el padre del actual propietario de la Relojería Alemana se trasladó a la calle Columela, donde hoy sigue estando abierta al público.
La familia Them es la decana del comercio gaditano, lo cual le da cierta experiencia en su visión sobre la situación del comercio en el centro de la ciudad, y el de las tiendas tradicionales con respecto a las grandes marcas y multinacionales. Sobre esto último, Tony opina que actualmente "hay una presión muy grande, tenemos mucha competencia con las grandes multinacionales, que se han diversificado". El problema afecta a todas las tiendas, especialmente a las de ropa. Pero también incluye a la relojería y la joyería, donde los hábitos de la gente también han cambiado.
Ante este panorama, Tony propone, entre otras cosas, "especializarnos muchísimo más, que es algo muy importante y el público lo sabe". En su caso, la especialidad es la reparación de relojes, recibiendo en numerosas ocasiones antiguos objetos procedentes de Inglaterra, "y de clientes que aprovechan sus vacaciones en Cádiz para dejar aquí sus relojes".
Para reforzar el casco histórico como centro comercial, este veterano relojero cree que es fundamental la construcción del aparcamiento subterráneo en Canalejas y el que irá situado en la plaza de la Hispanidad, "porque es fundamental que los clientes tengan fácil acceso al centro y no se marchen a otras grandes superficies". Él tiene claro que el emplazamiento de su negocio tiene muchas ventajas con respecto a otros centros comerciales: "tenemos cantidad de bares que no se encuentran en las grandes superficies y si, por ejemplo, quieres comprar una simple aguja o un botón, lo encuentras sin problemas, y no tienes que comprar cajas enteras".
Siglo y medio vendiendo y reparando relojes, además de otros artículos de joyería, no se cumplen fácilmente. Y menos en la calle Columela, donde la Relojería Alemana ha visto cerrar numerosas tiendas tradicionales. Varias han sido ya las ofertas que Tony Them ha recibido para vender el negocio, "pero de momento estamos fuertes y tenemos ganas de seguir aquí". Sus relojes, por tanto, seguirán marcando cada hora la vida en la Relojería Alemana.
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