Metereología

¿Por qué se le da nombre a las borrascas?

  • Después de Emma y Félix, este miércoles llega el frente frío Gisele, que es el siguiente nombre de la lista que el pasado diciembre se puso en marcha para concienciar a la población de los fenómenos que pueden generar riesgos 

Algunos de los destrozos que provocó Emma hace unos días en la Victoria. Algunos de los destrozos que provocó Emma hace unos días en la Victoria.

Algunos de los destrozos que provocó Emma hace unos días en la Victoria. / Julio González

Primero Emma, luego Félix y ahora Gisele, que este mismo miércoles se instalará en España sin dar apenas unas horas de tregua. Se trata de un nuevo frente frío que irá de la mano de abundantes precipitaciones, con fuertes vientos y mala mar, con olas de hasta cinco o seis metros de altura sobre todo en Galicia, aunque después se generalizarán al resto de la Península, según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). En Andalucía, además, se activarán las alertas por fuertes vientos que alcanzarán los 80 Kilómetros por hora.

Una situación que responde a la profunda borrasca que se está formando en el Atlántico, pero que según fuentes de la AEMET, es "relativamente normal" en los inviernos lluviosos. Entonces, ¿por qué se les pone nombre a este tipo de fenómenos? 

Pues para concienciar a la sociedad. "El nombrar las borrascas profundas que pueden generar riesgos es algo muy reciente que se inició en diciembre de 2017, aunque ya había precedente en los años anteriores. Este invierno se ha consolidado definitivamente este sistema internacional, que está teniendo un efecto positivo de concienciación sobre la sociedad", explica José Antonio Aparicio, presidente del IERD (Instituto Español para la Reducción de los Desastres).

La determinación de poner nombres a estos fenómenos meteorológicos partió del Aemet (España), MéteoFrance (Francia) y el IMPA (Portugal), para señalar a aquellas borrascas profundas que puedan afectar a España, Francia o Portugal de tal manera que "puedan producir un gran impacto en bienes y personas", según consta en la web de AEMET. Así que la agencia española comenzó a nombrarlos en nuestro país el pasado mes de diciembre, en el marco de la EUMETNET, organización cuyo objetivo es "asegurar y facilitar la cooperación entre los servicios meteorológicos nacionales de Europa". La primera borrasca fue bautizada con el nombre de Ana, a la que siguió Bruno, Carmen y David, que fue el antecesor de la devastadora Emma

Pero, ¿Cuándo se nombra?. Pues cuando se prevean condiciones que den lugar a la emisión de avisos de viento naranja o rojo en alguno de los tres países. En el caso de España, se trata de rachas máximas superiores a 90, 100 y 110 km/h. Entonces el servicio metereológico que prevea emitir el primer aviso naranja o rojo le dará nombre a la borrasca siguiendo la lista antes nombrada. Una lista que continuará con Hugo, Irene, Jose, Katia, Leo, Marina, Nuno, Olivia, Pierre, Rosa, Samuel, Telma,Vasco y Wianm.

Los precedentes se sitúan La Universidad Libre de Berlín, que ha estado bautizando a los anticiclones y borrascas desde el año 1954. Hace poco se produjeron dos borrascas -con procesos de ciclogénesis explosiva incluidos- que produjeron víctimas motales y grandes pérdidas económicas en España, Francia y otros países europeos. De ahí el inicio de esta campaña para iniciar este sistema de nombres y fomentar la concienciación ante la llegada de cada uno de ellos. Atentos a Gisele.

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