La crisis del comercio tras el coronavirus

La expansión de Bahía Sur toca de lleno a la recuperación del comercio en Cádiz

Una de las tiendas del casco antiguo de Cádiz preparando su reapertura. Una de las tiendas del casco antiguo de Cádiz preparando su reapertura.

Una de las tiendas del casco antiguo de Cádiz preparando su reapertura. / Fito Carreto

El estado de alarma que ha ralentizado la economía española ha tocado de lleno a uno de los sector económicos más importantes de la provincia, el comercio. Dos meses con las puertas cerradas y unas expectativas de ventas muy limitadas en la temporada de verano, por la prohibición de viajes entre las provincias y la llegada de turistas, puede suponer, ya lo está siendo, la puntilla para muchos pequeños empresarios, sin capacidad de tesorería para aguantar el tirón hasta que llegue una cierta normalización en la vida diaria.

Este negro panorama en el comercio se ensombrece aún más en la capital. Cádiz, donde el sector tiene proporcionalmente más fuerza económica que en el resto de la provincia, había recuperado buena parte de su pasado esplendor. El masivo turismo de cruceros, la venta de una imagen positiva de  la ciudad en los grandes medios de comunicación internacionales como destino obligado, habían permitido cerrar 2019 con cerca de un millón de visitantes que, en buena parte, han tenido un papel esencial en esta nueva edad de oro, más o menos matizada, del comercio.

El sector asumía la llegada de tiempos difícil hasta recuperar los niveles de ventas anteriores a la pandemia, como iba a pasar en todas las grandes capitales comerciales del país. Pero a los efectos del estado de alarma se ha añadido un mazazo inesperado, la salida de Zara, en plena calle Columela, la milla de oro del comercio capitalino, y los intensos rumores de otros cierres de franquicias y firmas nacionales e internacionales con un único destino: fortalecer el centro comercial de Bahía Sur, en plena reorganización tras la compra del mismo por parte de la empresa Castellana Properties.

El Corte Inglés de Cádiz reforzó su oferta tras el cierre de la tienda de bahía Sur. El Corte Inglés de Cádiz reforzó su oferta tras el cierre de la tienda de bahía Sur.

El Corte Inglés de Cádiz reforzó su oferta tras el cierre de la tienda de bahía Sur. / Julio González

La capacidad de atracción de Bahía Sur, que afirma contar con unos 7 millones de clientes anuales, se había duramente mermada con el cierre de El Corte Inglés hace unos meses y el traslado de toda su oferta a las instalaciones de esta cadena en la avenida de Las Cortes en Cádiz capital, en uno de los edificios más grandes de esta firma en todo el sur de España.

El Corte Inglés tenía un evidente foco de atracción para la clientela por lo que era necesario buscar una alternativa con renombre que ocupase tanto el nombre como parte de la superficie liberada.

Castellana Properties anunció una inversión notable en la revitalización de Bahía Sur con la llegada de quince nuevos negocios y la entrada de los cines Yelmos, una de las principales cadenas del sector, así como la ampliación de alguna de las ofertas ya existentes, como Primor. La idea era tenerlo todo listo para el verano de 2020, aunque el estado de alarma ha trastocado todo el calendario, e incrementar un 20% su clientela.

Yelmo se hará cargo de los cines en la reorganización de Bahía Sur. Yelmo se hará cargo de los cines en la reorganización de Bahía Sur.

Yelmo se hará cargo de los cines en la reorganización de Bahía Sur. / D.C.

Entre las firmas que se han puesto sobre la mesa como motor del nuevo Bahía Sur se ha menciona a Prymark, que ya cuenta con un local en Jerez. Sin embargo, no deja de ser un rumor tanto en el sentido de que se está negociando con esta cadena como que la misma ya ha dicho que no, como se afirma desde el sector comercial en Cádiz. Está claro que lograr esta firma supondría un importante espaldarazo para el complejo comercial.

Esta es una de las explicaciones que dan veteranos del comercio de la capital a la marcha de Zara a La Isla, con una ampliación de la superficie de la que ya disponía, asumiendo también a buena parte de la plantilla que trabajaba en Columela y el Palillero. La idea de Inditex es situar en Bahía Sur su principal oferta provincial de su marca de referencia.

Lo cierto es que con el cierre de Zara, el centro de Cádiz capital pierde uno de sus principales focos comerciales. A partir de ahí, la incertidumbre se cierne sobre la estrategia que el imperio creado y gestionado por Amancio Ortega tiene planteada tanto en Cádiz como en su Bahía. Y es que la pérdida de Zara no es la única que se ha producido en la capital. Ya se marcharon Pull & Bear del barrio de Astilleros y Zara Home de la calle Novena. Ninguna de las dos marcas ha regresado a Cádiz. Por su parte, Lefties también va a cerrar su tienda situada en el barrio de Astilleros, por lo que serían ya cuatro marcas de Inditex las que han dejado la capital y sin visos de volver.

Inditex tiene en la calle Columela a otra de sus grandes marcas, Massimo Dutti, que ocupa como Zara todo un edificio, cuya salida también se teme.

Diversos promotores inmobiliarios han llegado a ofrecer locales y edificios en Cádiz para evitar la marcha de Zara. El propio Ayuntamiento ha traslado a la empresa gallega el interés de la ciudad por mantener esta firma. Fuentes de los trabajadores afirman que la compañía, que no ha querido responder a las peticiones de información realizadas por este diario, no tiene planteamiento de volver a la localidad ni a corto ni a medio plazo.

Por si fuera poco, en la actualidad, Stradivarius, Massimo Dutti, Bershka y Oysho permanecen en la capital, pero existe el temor en el comercio gaditano de que poco a poco vayan abandonando la capital y se acaben concentrando en el centro comercial Bahía Sur.

Y a expensas de la estrategia de Inditex también están pendientes el resto de grandes marcas que están instaladas en la capital, que pueden perder su interés por estar en Cádiz si estas firmas se van marchando poco a poco atraídas por el influjo de Bahía Sur. Cuestiones como las buenas condiciones de acceso al centro comercial -cuenta hasta con una estación de Cercanías en su entrada- y la guerra de precios para atraer a las empresas juegan a favor del espacio de San Fernando frente a un centro de Cádiz con alquileres casi prohibitivos.

Así, este medio ha podido confirmar por diversas fuentes que una de las marcas que ha mostrado su interés por instalarse en Bahía Sur ha sido Bimba y Lola, que cuenta con una tienda en la calle Columela de Cádiz. Su otro establecimiento en la provincia es un outlet que se encuentra en Luz Shopping, en Jerez, por lo que un movimiento de este tipo podría conllevar que pudiera abandonar la capital. Esto es solo una muestra de lo que se está moviendo en el sector comercial. El movimiento de una pieza puede ocasionar que otra también haga el mismo movimiento, con las consecuencias negativas que esto puede ocasionar en los pequeños negocios, que ven que una importante fuente de clientes van a dejar de visitar el centro de Cádiz.

Desde Bahía Sur se reconoce que la ampliación de Zara va a implicar un importante incremento de las visitas al centro comercio. Es muy probable que la apertura de esta ampliación se lleve a cabo en julio, dependiendo todo de la evolución de la pandemia, a la vez que abran las primeras tiendas que ocupen parte del suelo de El Corte Inglés, aunque no todas.

De todas formas, todo ha quedado condicionado por la pandemia del Covid-19. Estos más de dos meses de paralización de la actividad económica también han provocado que todas las negociaciones que estaban en curso hayan quedado paralizadas a expensas de la reactivación económica. Ahora, con la desescalada, todo debe ir encaminándose a volver poco a poco hacia la normalidad, por lo que, tras dos meses perdidos, los planes de las empresas volverán a acelerarse, lo que mantiene en vilo al comercio gaditano que primero piensa en recuperarse del coronavirus, pero que después tendrá que intentar sobreponerse ante un futuro con demasiadas incertidumbres.

El Cádiz capital tanto las asociaciones de comerciantes como el Ayuntamiento han mantenido ya varias reuniones para analizar cómo revitalizar el sector. Por lo pronto se promueve ya la compra en las tiendas de la ciudad por parte de los vecinos, así como la organización de diversos eventos una vez se normalice la situación.

Con todo, la marcha de Zara y la posible salida de otras marcas de referencias obligarán al comercio de Cádiz a redefinirse. 

Hace ahora dos décadas la ciudad se apoyó en la llegada de las primeras franquicias para iniciar su recuperación, tras años de dura crisis. Ahora, si una parte de éstas se marchan y el turismo nacional e internacional tarda en recuperarse, será obligado buscar nuevas fórmulas de venta y, sobre todo, la recuperación de un comercio tradicional que fue referente en todo el sur de España durante años y que desapareció arrastrado por las grandes marcas, las superficies comerciales, la propia jubilación de los empresarios e incluso la facilidad de ingresar cada vez una elevada cantidad de dinero con el alquiler de sus locales.

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