Los ecologistas apoyan a los vecinos a quienes Suso, del Cádiz CF, les quiere talar un árbol con 50 años

En el juicio, al que acudió en persona el futbolista, una perito sostuvo que "las piñas caen como balas", una expresión que desde Agaden-EA consideran "impropia de una valoración pericial"

El colectivo ve en el conflicto otro caso de la "amenaza constante al arbolado urbano por intereses particulares"

Ecologistas acusan al futbolista Suso de pedir que talen un árbol de 50 años porque le avería la piscina de su chalet de lujo en Cádiz

El ciprés que el futbolista ha pedido que se tale por razones legales de seguridad y porque ensucia su piscina.
El ciprés que el futbolista ha pedido que se tale por razones legales de seguridad y porque ensucia su piscina. / Jesús Marín
J. M.

Cádiz, 12 de febrero 2026 - 07:00

Agaden-Ecologistas en Acción ha expresado hoy públicamente su apoyo a la comunidad de vecinos de la Avenida Bahía Blanca, 9 a la que el futbolista del Cádiz CF Suso pide que talen un árbol de grandes dimensiones, un ciprés de Monterrey de 50 años, "porque le molesta en la piscina de su chalé de lujo" colindante con el jardín comunitario de la finca de pisos. El juicio entre ambas partes se celebró este martes 10 de febrero y ha quedado visto para sentencia. El deportista denunció primeramente a la comunidad de vecinos y esta, posteriormente, le demandó a él.

Desde el colectivo ecologista se considera que "este caso va mucho más allá de un conflicto puntual y pone de manifiesto una problemática recurrente en nuestras ciudades: la amenaza constante al arbolado urbano por intereses particulares y argumentos carentes de una base técnica y ambiental sólida".

"Durante la vista oral, la perito presentada por el futbolista llegó a afirmar que el peligro corre por las ramas que pueden llegar a caer y 'las piñas que caen como balas', una expresión que en Agaden consideran "una auténtica barbaridad desde el punto de vista técnico, además de una apreciación claramente subjetiva y alarmista, impropia de una valoración pericial rigurosa. Este tipo de afirmaciones contribuyen a generar miedo injustificado y no pueden servir de base para justificar la eliminación de un árbol sano y plenamente integrado en el entorno urbano".

"El ciprés de Bahía Blanca no es solo un árbol, sino un elemento vivo del patrimonio natural del barrio, que aporta sombra, biodiversidad, regulación térmica y calidad de vida a sus vecinos y vecinas. La organización ecologista quiere destacar la actitud responsable y ejemplar de la comunidad de vecinos, que ha acudido a la vía judicial como último recurso para evitar una pérdida irreversible y defender el interés general frente a decisiones arbitrarias".

Desde Agaden recuerdan que "la conservación del arbolado urbano es una obligación recogida en la normativa vigente y que cualquier actuación que implique su tala debe estar debidamente justificada mediante criterios técnicos objetivos, proporcionales y contrastables, algo que, a juicio de la organización, no se ha producido en este caso".

"La resolución debe tener en cuenta el valor ambiental, social y colectivo del ejemplar"

Tras quedar el juicio visto para sentencia, Agaden-Ecologistas en Acción confía en que "la resolución judicial tenga en cuenta el valor ambiental, social y colectivo del ciprés y siente un precedente positivo en la defensa del patrimonio natural urbano".

Este ejemplar de Cupressus macrocarpa tiene nada menos que 50 años de vida -"aunque la parte demandante le quita 20"- y se levanta sano y fuerte -"aunque la parte demandante no lo considere así"- entre 10 y 12 metros de altura gracias a un tronco de más de 50 centímetros de diámetro, aseguran los vecinos. Está bajo el cuidado de un jardinero profesional que lo poda cuando procede y que asegura que goza de buena salud.

"La cuestión va muchísimo más allá de un capricho o de una frivolidad por parte de un futbolista, de que en su chalé le moleste un árbol que ensucia su piscina", dijo en su momento a este periódico Carlos Sanz, abogado del futbolista. "Evidentemente el árbol provoca molestias difícilmente soportables, créame. Pero no son esas molestias el único argumento, sino que hay otras motivaciones con base en el Código Civil y con base en el estado del árbol y hay informes periciales que demuestran que el árbol no está en condiciones", añadió Carlos Sanz en conversación telefónica.

Los ecologistas, a las puertas de los Juzgados de Los Balbo.
Los ecologistas, a las puertas de los Juzgados de Los Balbo. / A-EA

"El ciprés de Bahía Blanca no es solo un árbol, sino un elemento vivo del patrimonio natural del barrio, que aporta sombra, biodiversidad, regulación térmica y calidad de vida a sus vecinos y vecinas. La organización ecologista quiere destacar la actitud responsable y ejemplar de la comunidad de vecinos, que ha acudido a la vía judicial como último recurso para evitar una pérdida irreversible y defender el interés general frente a decisiones arbitrarias".

Desde Agaden recuerdan que "la conservación del arbolado urbano es una obligación recogida en la normativa vigente y que cualquier actuación que implique su tala debe estar debidamente justificada mediante criterios técnicos objetivos, proporcionales y contrastables, algo que, a juicio de la organización, no se ha producido en este caso".

Tras quedar el juicio visto para sentencia, Agaden-Ecologistas en Acción confía en que "la resolución judicial tenga en cuenta el valor ambiental, social y colectivo del ciprés y siente un precedente positivo en la defensa del patrimonio natural urbano".

Este ejemplar de Cupressus macrocarpa tiene nada menos que 50 años de vida -"aunque la parte demandante le quita 20"- y se levanta sano y fuerte -"aunque la parte demandante no lo considere así"- entre 10 y 12 metros de altura gracias a un tronco de más de 50 centímetros de diámetro, aseguran los vecinos. Está bajo el cuidado de un jardinero profesional que lo poda cuando procede y que asegura que goza de buena salud.

"Más allá del capricho de un futbolista"

"La cuestión va muchísimo más allá de un capricho o de una frivolidad por parte de un futbolista, de que en su chalé le moleste un árbol que ensucia su piscina", dijo en su momento a este periódico Carlos Sanz, abogado del futbolista. "Evidentemente, el árbol provoca molestias difícilmente soportables, créame. Pero no son esas molestias el único argumento, sino que hay otras motivaciones con base en el Código Civil y con base en el estado del árbol y hay informes periciales que demuestran que el árbol no está en condiciones", añadió Carlos Sanz en conversación telefónica con este periódico.

"El árbol en cuestión incumple la normativa en cuanto a la distancia de los árboles a linderos entre fincas, avalando el Código Civil la pretensión de talado que se solicita en la demanda, máxime cuando la distancia mínima de árboles como el presente ha de ser de 2 metros, y el que nos ocupa está a menos de 50 centímetros del lindero", argumentó la defensa del futbolista.

"Por otro lado, los motivos que llevan a la interposición de la demanda no se limitan a las simples molestias (que existen, y muy graves), por la precipitación de hojas y ramas del árbol, sino que la misma tiene también base en la situación de inseguridad en la que se encuentra el árbol, que queda constata con el informe pericial unido a la demanda, realizado por una ingeniera técnica agrícola, en el que se deja constancia del mal estado del árbol, recomendando su inmediata tala. Las patologías, por otro lado, proceden de un indebido cuidado y deficiente labor de mantenimiento por parte de la Comunidad de Propietarios en la que se enclava el árbol", añadió Carlos Sanz.

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