Cádiz

La calle Nueva gana bares y pierde bancos

  • Al crecimiento hostelero se le une el reciente cierre de dos oficinas

Una terraza delante de una de las sucursales bancarias que ha cerrado en Nueva Una terraza delante de una de las sucursales bancarias que ha cerrado en Nueva

Una terraza delante de una de las sucursales bancarias que ha cerrado en Nueva / Fito Carreto

La calle Nueva está experimentando un proceso de transformación. De una vía que pudiera definirse como administrativa hace no muchos años (meses, incluso) está pasando a ser una vía de servicios, enfocada especialmente a la hostelería. Un proceso que recuerda mucho al que vivió, a tan solo unos metros, la calle Plocia recientemente; de hecho, ambas calles van camino de convertir esta zona del casco histórico en un centro neurálgico de desayunos, almuerzos, meriendas y cenas.

A la presencia cada vez mayor de locales de hostelería se le está uniendo, de manera paralela, el cierre de las oficinas que diversas entidades bancarias tenían establecidas desde hace años, décadas en alguna ocasión.

Recientemente han desaparecido las señales de la existencia de dos sedes financieras que además estaban contiguas. En ambos casos, el cierre viene derivados por esos procesos de absorciones y agregaciones que se está produciendo en el mundo de la banca, uniéndose en una misma firma bancos que antes funcionaban por separado. Eso es lo que ha pasado con la sucursal de La Caixa, que cuenta con otra sede en la plaza de San Juan de Dios que es la que se mantiene abierta. Y algo similar con la oficina que ha pasado de ser Banco Andalucía a Banco Popular, y de ahí a Santander, que ya contaba de por sí con otras oficinas cercanas en la calle San Francisco o en la Plaza del Palillero, que son las que se mantendrán abiertas.

El cierre de estas dos oficinas deja actualmente a Nueva con dos únicas sucursales bancarias. Bankia, con la oficina cerca de la calle Cobos, junto a un establecimiento de comida italiana; y Unicaja, en la esquina de la plaza de San Juan de Dios; de hecho, el acceso a esta última oficina se hace por la plaza y no por Nueva.

Además, con la desaparición de los dos bancos se abren nuevas oportunidades inmobiliarias en Nueva para posibles negocios futuros, teniendo en cuenta que la calle había conseguido ocupar todos sus locales, la mayoría de ellos con negocios de hostelería que han dado frescura a la ciudad con una oferta atractiva y variada.

En este plano hostelero, Nueva cuenta actualmente con un establecimiento especializado en productos argentinos, con un nuevo negocio basado en freiduría, otro de comida chilena, un renovado bar en la esquina de San Juan de Dios y la última apuesta del conocido empresario Raúl Cueto, que está ultimando las obras de su Casa Angelita.

A esto se le unen las obras de rehabilitación que en los últimos tiempos se han realizado en aquellas fincas que en peor estado se encontraban. De hecho, queda aún pendiente rematar la actuación en una pequeña finca que alcanza hasta la avenida Cuatro de Diciembre.

Todas estas novedades vendrán a ratificar que Nueva se consolidará como una de las principales arterias del casco histórico, pasando de la desértica imagen de hace unos años a la actual llena de mesas y sillas con una variada oferta hostelera.

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