El único búnker de la ciudad recupera su imagen original
Defensa finaliza las obras de restauración del exterior del lugar, en la entrada a Cádiz
El único búnker que se conserva en la ciudad presenta ahora una imagen como la que tenía en 1947, año en el que se hizo su última remodelación. Al menos ese ha sido el objetivo de la restauración que Defensa, a través del Ejército de Tierra, ha realizado en este lugar que se levantó en 1942 para la defensa ante un posible ataque en la Segunda Guerra Mundial y que se encuentra en la entrada de Cádiz por San Fernando.
Según explicó el teniente coronel Jaime Ramírez Nebreda, jefe de la USAC del Acuartelamiento de Camposoto, los trabajos, que han durado tres meses, se han centrado en la restauración de toda la parte exterior del búnker, "con un deterioro bastante generalizado" por el paso del tiempo. Después de 70 años, se ha revisado todo el revestimiento exterior, con algunos dinteles de las troneras, donde había pequeños desprendimientos; para devolverle la imagen que tenía en el año 1947, "siempre atendiendo al grado de protección del Plan de Ordenación Urbanística del Ayuntamiento de Cádiz", apuntó.
La instalación es un edificio protegido como Bien de Interés Cultural y está dentro del catálogo de edificios protegidos de la ciudad. Por esto mismo, también explicaron desde el Ejército de Tierra, el búnker, que está desocupado, va a seguir sin uso y sólo va a estar relegado a un carácter expositivo, tal y como lo requiere el catálogo de arquitectura militar del PGOU. Con los trabajos, se conserva el único lugar con estas características, que forma parte del cerramiento del colegio de Cortadura. Había otro justo en frente, en la playa, pero ya no se conserva.
La obra ha sido financiada por el Ejército de Tierra y la dirección técnica ha estado en manos de la Comandancia Militar de Obras número 2 Sur y coordinada por el Negociado de Infraestructuras y Propiedad. Los trabajos han sido realizados por 2012 Gestiona Innovación Andaluza S. L.
En cuanto a la obra en sí, "se han utilizado las técnicas más modernas para la recuperación de su imagen original", señalaba el teniente coronel Ramírez Nebreda. Se ha acometido un picado de enfoscados de cementos en los parámetros verticales, se ha eliminado el óxido en las armaduras, se han demolido muros de ladrillos existentes en el cegado de las troneras, reparado los muros de hormigón armado, los dinteles de las troneras y se han colocado rejas en los huecos de las mismas y se ha reconstruido la chimenea de ventilación, así como el pintado de todo el búnker.
La actuación han tenido un coste de 32.023,32 euros y una vez finalizada, sólo está pendiente de la entrega de las obras.
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