cigarrillos electrónicos Vapear también es perjudicial para la salud

  • El neumólogo Juan Manuel Gómez asegura que los vapeadores no sirven para dejar de fumar

Una persona vapeando. Una persona vapeando.

Una persona vapeando. / EFE

Todo el mundo tiene claro que el tabaco es perjudicial para la salud, pero hay mucha confusión respecto al vapeo. Ante la publicidad de una marca de vapeadores que puede verse estos días por toda la ciudad en numerosas marquesinas de paradas de autobuses, el neumólogo Juan Manuel Gómez Gutiérrez alerta de que vapear también es dañino para la salud.

Este médico del Hospital Puerta del Mar y responsable de la Unidad de Deshabituación Tabáquica del Centro de Especialidades de Vargas Ponce señala que "el problema está en que la gente no sabe que los vapeadores no sirven para dejar de fumar y que no son sistemas seguros". En este sentido, argumenta que para generar el humo que desprenden los vapeadores se utiliza propilenglicol, que es un producto químico que se usa también como anticongelante de coche o en los colutorios, entre otras muchas cosas; "pero en este caso, el problema es que con el vapeador se inhala", afirma Juan Manuel Gómez, explicando que además del propilenglicol, entre los productos que se inhalan en estos dispositivos hay glicerina y "también se le añade nicotina y otras sustancias que desconocemos. Porque al analizarlos después del vapeo, se han encontrado más sustancias de las que se indican en el envase". Apunta que dependiendo de las marcas, "le echan unas sustancias u otras, y se hacen mezclas que no conocemos". A eso hay que añadir las mezclas que realizan los propios consumidores.

Pero insiste en que solo esos tres productos conocidos: la glicerina, el propilenglicol y la nicotina "ya son perjudiciales y, además, no ayudan a deshabituarse del tabaco. Simplemente se cambia una forma de consumo por otra". Asimismo, hace referencia a estudios realizados en EEUU y Francia en los que, tras analizar vapeadores, "se han encontrado residuos de sustancias que son cancerígenas". Señala que otras producen problemas respiratorios y, en concreto la glicerina, produce neumonía lipoidea. Así, sostiene que "deberían especificar más los productos que se echan y dejarnos estudiarlos".

Por su experiencia en la consulta de deshabituación tabáquica, afirma que "la gente se acaba cansando del vapeador y vuelve al tabaco, o se hace consumidor dual". Asegura que en la consulta también tienen pacientes para deshabituarse de los vapeadores.

Llama especialmente la atención sobre el peligro para los niños, que pueden abrir los dispositivos e incluso tragar el líquido, produciéndoles "un problema grave para la salud". Y es que, según el doctor Gómez, en los vapeadores se pueden introducir entre 25 y 60 miligramos de nicotina que puede absorber el menor solo por contacto.

Destaca que los efectos de estos dispositivos en la salud no se verán "hasta dentro de muchos años".

Sobre la publicidad, afirma que la ley prohibe la de los productos que tienen tabaco; sin embargo, respecto a los vapeadores, "que llevan nicotina, que es una sustancia que se extrae del tabaco, existe un vacío legal". Por eso, dice que no le parece correcto "inundar una ciudad con publicidad de dispositivos de este tipo, aunque legalmente tienen todo el derecho del mundo a hacerlo". Y ve "terrible" que se ponga delante de un centro educativo, como ocurre en la marquesina de la parada de autobús que está delante del Colegio San Felipe Neri.

Juan Manuel Gómez aconseja a las personas que quieran dejar de fumar que acudan a un profesional, que es el que les puede guiar y poner un tratamiento psicológico y médico para abandonar este hábito. Recuerda que en Cádiz hay una Unidad de Deshabituación en Vargas Ponce y también en los centros de salud. Asimismo, en Salud Responde facilitan un número de teléfono gratuito (quick line) para hacer consultas telefónicas.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios