Nomenclator

La Petróleo: "A mí me quiere Cádiz entero no como maricón sino como persona y como artista"

  • La insigne viñera asiste muy emocionada al cambio de nombre de la calle San Nicolás por Artistas Petróleo y Salvaora, esta última no pudo acudir por padecer covid

La Petróleo, en un momento de la inauguración de su calle en el Barrio de la Viña, junto al alcalde de Cádiz y a la concejala Lorena Garrón.

La Petróleo, en un momento de la inauguración de su calle en el Barrio de la Viña, junto al alcalde de Cádiz y a la concejala Lorena Garrón. / Jesús Marín

"Muy nerviosa", "muy emocionada" y muy arropada por familiares como su inseparable hermana Encarna y por sus vecinos, Tete (para los suyos), La Petróleo (para una ciudad entera) veía con sus ojos lo que le parece un sueño, una calle con su nombre y con el de su gran amiga y compañera, La Salvaora, en "mi barrio de la Viña, ya me puedo yo mor..." ¡No! Los suyos no la dejan pronunciar el verbo maldito, que lo que no se mienta no existe, y, todo sea dicho, tal augurio no cabe puesto que La Petróleo cumple "78 años en septiembre" y está "así de estupenda", se reivindica luciendo tipo ante las cámaras de los medios de comunicación, la insigne viñera, la artista que durante 38 años se ha paseado por escenarios de toda España, en una mañana de jueves alegre, brillante, rubia, como ella, incomparable: "A mí me quiere Cádiz entero no como maricón sino como persona y como artista". Ahí queda eso.

"Sí que es verdad, sí que es verdad..." Las vecinas, como coro de tragedia griega, contestan y contextualizan cada declaración de su amiga ("ha pasado mucho...", "no tiene na suyo...", "ante todo es muy buena persona...", "digo, digo, tal cual, así es...") que le agradece desde lo más hondo del corazón a José María González la iniciativa de ponerle una calle con su nombre ("esto ha sido por ti alcalde, sin ti no lo hubiera tenido, ¿y tu mujer, no ha venido?").

Porque sí, porque La Petróleo -sin decirlo ya lo ha dicho- ya se puede morir tranquila, agradecida y satisfecha porque su nombre y el de La Salvaora, que no pudo acudir al acto de inauguración por causa de la covid ("fíjate tú qué malaje que lo ha tenido que coger ahora"), estarán siempre ligados a las calles de un barrio que es casa, que es cuartel general, que es escudo y es lanza. Y que lo fue. Que como ha recordado el alcalde de Cádiz poniéndose "un poco solemne", estas dos gaditanas "fueron artistas y fueron mujeres, cuando no les dejaban serlo".

La lucha trans desde la alegría, desde la revolución no de la palabra sino de los actos, demostrando sin construcciones forzadas del relato (ahora tan en boga), es la que emprendieron La Petróleo y La Salvaora que son "un orgullo para Cádiz" como tildan José María González y su concejala de Feminismos y LGTBIQ+, Lorena Garrón, que ha recordado que esta vía con su nombre es merecida por sus "trayectorias personales y profesionales" convirtiéndose en uno de los actos más entrañables de esta Semana del Orgullo en Cádiz.

Y es esa trayectoria profesional la que La Petróleo pone en valor en sus palabras de agradecimiento, esos cerca de 40 años "recorriendo España entera, porque a nosotras nos quieren en Cádiz y en España entera" con sus cantes, con sus bailes y con su arte y llevando a una ciudad y a un barrio por bandera. Es aquí donde se quiebra, donde la pose se derrumba porque se abre a codazos la emoción sincera que rebosa en unas lágrimas: "Yo ya me puedo mor..." ¡No!, le impiden. "¡Tete, tú eres inmortal!", el grito del vecino nos pone la piel de gallina. Entonces regresa a la pose, a los 78 años, a lo mira qué bien estoy... Sí, mejor, vamos a reírnos y a celebrarnos, que llorar ya se ha llorado mucho, aunque sea bajito, aunque sea de puertas para dentro...

La Petróleo, frente a la Virgen de las Penas en la iglesia de La Palma. La Petróleo, frente a la Virgen de las Penas en la iglesia de La Palma.

La Petróleo, frente a la Virgen de las Penas en la iglesia de La Palma. / Jesús Marín

Se ha llorado y se ha rezado en una iglesia de La Palma que ahora mira de frente, sin complejos, y con las puertas abiertas, como deben estar las puertas de las iglesias, a la calle Artistas Petróleo y Salvaora, antes San Nicolás. Una ubicación que, además, la viñera agradece doblemente. "Una calle en mi barrio, enfrente de mi virgen de la Palma, de mi Cristo, que me he llevado 20 años saliendo detrás de él.." Imágenes ante las que se arrodillaría minutos después en el interior de su iglesia, como ofreciéndoles el logro  y el poder estar para verlo, para recibir tanto amor, e incluso un poema de la viñera Eva Córdoba Serrano, Orgullo de ser lo que soy, y la mirada, siempre cercana pero a distancia prudencial para dejarle todo el foco, de su hermana Encarna.

"Mi hermano se merece todo, ha trabajado mucho, estuvo dos años en Miami trabajando con Olga Gillot, ha trabajado con Lola Flores, con Chiquetete... A mi hermano lo quiere todo el mundo, todo el mundo, porque mi hermano no es mal hablado, no lo escucharás tú decir nunca ni un coño ni un joé. Y él todo lo habla en la calle, en la mañana, a las dos y media se sube para comer y ya no escucha al Tete, se pone su tele, y hasta el otro día... Mi hermano es muy bueno, se lo merece".

El Tete se lo merece. Lo dice su hermana Encarna, lo dice un alcalde viñero, lo dice su barrio y lo sabe todo aquel que ha tratado a La Petróleo y a La Salvaora. "¡Cómo me las maravillaría yo...!", frasea y mueve el mantón emulando a la genia de Jerez. Pues como siempre, Petróleo, con arte y alegría.

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