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Pablo Cózar y su apuesta firme por el Limusín

  • ASAJA Cádiz, cuenta entre sus asociados con un ganadero incansable y ejemplar, además de Ingeniero Agrónomo, que mantiene viva una tradición familiar, la de ser Ganadero de vacuno de raza Limusín

Pablo Cózar y su apuesta firme por el Limusín Pablo Cózar y su apuesta firme por el Limusín

Pablo Cózar y su apuesta firme por el Limusín

“La diversidad de la provincia de Cádiz es enorme y contamos con todas las producciones agrícolas y ganaderas existentes, a excepción del tabaco. Podemos afirmar, sin lugar a dudas, que todas son de máxima calidad y que nuestros camperos ponen a disposición de los consumidores productos extraordinarios, producidos con el máximo respeto al medio ambiente y con todas las medidas de seguridad alimentaria existentes. Un claro ejemplo es el de Pablo Cózar y su producción de limusines” comentan Pedro Gallardo y Luis Ramírez, Presidente y Secretario General de ASAJA Cádiz respectivamente.

La vocación de Pablo Cózar por el campo empezó a una edad temprana, puesto que su padre ya se dedicaba a la actividad ganadera. Desde pequeño tuvo claro que si estudiaba una carrera sería relacionada con el sector agrario y ganadero, realizando finalmente los estudios de Ingeniero Agrónomo en la Universidad de Córdoba. En el 2001 empezó a trabajar en la explotación familiar, siendo en 2013 cuando se hace cargo “en solitario” de sus dos explotaciones, con una superficie total de 365 hectáreas y unas 180 vacas actualmente, predominando las de raza limusinas. Su explotación se encuentra entre Jimena de la Frontera y Gaucin, es decir, en el límite entre la provincia de Cádiz y la de Málaga.

Pablo ha dado un paso más allá, ha convertido su explotación ganadera desde hace unos años en una explotación referencia en vacuno extensivo en producción ecológica, centrada principalmente en ganado 100% limusín, inscrito en el Libro Genealógico. Igualmente ha transformado la agricultura que lleva a cabo en su explotación para que sea ecológica y de esta manera poder alimentar a su propio ganado.A pesar de las dificultades con las que se encuentra a diario (excesiva burocracia, altos costes de producción y precios reducidos, etc), considera muy positivo el pertenecer a una organización como ASAJA Cádiz, que además de su actividad reivindicativa, asesora e informa.

“La innovación es fundamental en este sector, y por ello he tenido que introducir cambios que afectan a la alimentación, sanidad y manejo del ganado. A modo de ejemplo, en la siembra tradicional que venía realizando de mezcla de cereales, he incluido una leguminosa como la veza, que es capaz de fijar el nitrógeno atmosférico y también aporta una cantidad importante de proteína a los animales. Por otro lado he realizado un mayor número de cercas, para una mejor rotación, tanto de los cultivos como del ganado para el aprovechamiento de la hierba y/o pastos por parte del mismo”, comenta Pablo Cózar.Respecto a las medidas para mejorar la rentabilidad de la explotación, Pablo tiene claro que hay que aumentar el censo del ganado hasta un número adecuado para la superficie y características de la finca. Ve fundamental mejorar la calidad del producto final, intentando mejorar los becerros para la venta. Para cumplir esto, en los últimos años ha adquirido novillas de calidad, con alta carga genética, con sus correspondientes cartas genealógicas, en ganaderías de reconocido prestigio, principalmente de la ganadería de Romero Haupold y Concha Piquer. También la adquisición de sementales, bien por compra directa o en subasta de las principales ferias ganaderas: Salamanca y Zafra.

Por otro lado se ha asociado a la Federación Española de Criadores de Limusín, en la modalidad de ganadería en “programa de mejora”, suponiendo también un aliciente para mejorar la calidad de los animales de la explotación. Esto ha hecho que actualmente más del 50 % de las vacas limusinas tengan carta genealógica, inscritas en el libro de la raza Limusina. El objetivo es llegar en algunos años a la totalidad. Esta mejora en la calidad de los becerros, ha hecho que parte de los becerros que tradicionalmente se vendían para cebadero, se estén vendiendo para vida, es decir, para reposición de otras ganaderías.

“Me ha resultado muy positivo asociarme a la Federación Española de Criadores de Limusín, pero las exigencias ha sido mayores: realizar tres pesadas de los animales, calificación de los mismos al destete y adultos, etc” finaliza Pablo Cózar.

En definitiva, un ejemplo de ganadero a seguir que reúne todos los requisitos para llegar muy lejos en su empeño.