Desescalada | Cádiz

Coronavirus en Cádiz: Arranca la venta de coches después de una caída sin frenos del 98%

  • En abril sólo se matricularon 25 vehículos en la provincia, frente a los 1.563 del mismo mes de 2019

  • Hasta el 20 de mayo son 173 los que salieron de los concesionarios gaditanos, cuando el año pasado fueron 555

Con la desescalada del estado de alarma comienzan a despertar los diferentes sectores productivos, que han quedado seriamente tocados por el mayor periodo de inactividad generalizada que ha vivido la economía española desde la posguerra. Entre los más afectados, arranca lentamente, con las baterías ya recargadas, después de semanas de incertidumbre y de manera continuada desde el pasado 11 de mayo, el de la automoción. Concesionarios y talleres no dan abasto en estos días a atender a centenares de clientes que habían dejado aparcada, nunca mejor dicho, la compra del coche que necesitaban o la reparación imprescindible del vehículo con el que aguantarán al menos los próximos meses. Por mucho que antes de que estallase la pandemia planeasen la adquisición del modelo de sus sueños...

Pero esta reactivación puede resultar engañosa. Porque la caída de las ventas y de las reparaciones, sobre todo de las primeras, ha sido brutal. Y el grueso de la recuperación, fruto de operaciones cerradas antes de la pandemia: Durante el pasado mes de abril tan solo se matricularon 25 coches en toda la provincia, frente a los 1.563 del mismo mes del año pasado, lo que representa un desplome de nada menos que de más del 98%. Hasta el 8 de mayo fueron sólo 21 los vehículos salieron de los concesionarios de toda la provincia. Nada más que 12 de ellos fueron por adquiridos por particulares, cuando este es aquí el mayor mercado. Coches básicos, de pura emergencia:9 Dacia, dos Peugeot y un Citroën, concretamente. El resto, necesidades imperiosas de empresas de transporte, de distribución o de alquiladores. En toda España fueron 1.882, muy por debajo de los 83.839 de 2019.

Sólo a partir del 11 de mayo pudo despertar el sector. Desde el día 1 de este mes y hasta el día 20 se matricularon 173 coches en la provincia, todos particulares. En el mismo periodo, el año pasado fueron 555, lo que representa una caída de casi el 69%. A nivel nacional fueron 9.690, frente a 34.880. del año pasado. Total: un descalabro en las ventas de un 83,5% de media en los dos meses . Son datos muy precisos de la Dirección General de Tráfico que proporcionan a Diario de Cádiz Francisca Montero, gerente de Motores Cádiz, con cuatro concesionarios en la Bahía y el Campo de Gibraltar, y Luis Cabello, vocal de la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (GANVAM) y de la Federación de Empresarios del Metal de la provincia de Cádiz (FEMCA).

Desde el sector animan a comprar en los concesionarios locales para defender la provincia

Cabello no duda en asegurar que el año lo dan ya por perdido, calificándolo directamente de “desastroso”. Aunque haya responsables del sector, como Montero, que se esfuerzan en proyectar positividad, pese a todo, animando a la clientela gaditana a comprar en los concesionarios locales, en vez de por internet, como una manera de auténtico apoyo al tejido productivo de una provincia que lo necesita como nunca, de manera sostenida y a largo plazo.

A las ínfimas ventas cerradas durante los dos meses de confinamiento duro, se suman ahora otras dificultades derivadas del derrumbe del resto de los sectores económicos y de la legión de trabajadores que han engrosado las filas del Sepe mediante ertes. “La rentabilidad anual en ventas, a nivel nacional es solo del 1,5%. Los precios de los modelos esenciales han bajado entre un 10% y un 15%. Donde está realmente el negocio es en la financiación. Y ahora están mirando todas las peticiones con lupa. Ni siquiera los trabajadores en un erte de reducción de jornada se considera que ofrezcan las suficientes garantías de pago, porque los erte pueden terminar en eres; ni los de determinados Ayuntamientos con dificultades económicas”, argumenta Luis Cabello.

"Además, nos tenemos que enfrentar a los gastos que ha supuesto la adaptación de los locales y la formación del personal a las exigencias preventivas que ha marcado el Gobierno y a los de mantenimiento que representa tener los coches en las estanterías... Nos hemos empobrecido... Si en circunstancias normales tendríamos que vender 1,3 millones de vehículos a nivel nacional –que ya el mercado venía con una recesión del 22% por las incertidumbres generadas sobre los diesel, los híbridos, los eléctricos y otros factores– la previsión para este año es de 700.000. Y ya en el primer trimestre han salido de los concesionarios 375.000. Es decir, que a estas alturas hemos vendido el 50% de la previsión anual, de manera que este es un año que damos definitivamente por perdido”.

Francisca Montero, gerente de Motores Cádiz, concesionario oficial de Ford, se muestra menos pesimista. De las cuatro sucursales que gestiona en la Bahía de Cádiz y el Campo de Gibraltar, de momento sólo han abierto las de Cádiz y Algeciras: “Cádiz está funcionando bastante bien después de estos dos meses de parada y se están reactivando las revisiones, las reparaciones de siniestros de particulares que quedaron pendientes... pero este subidón es un poco engañoso porque estamos atendiendo a clientes que ya tenían un lead (un registro de compradores potenciales), con quienes hemos ido contactando el jefe de administración y yo, que fuimos los únicos que continuamos teletrabajando. Y ahora estamos atendiendo sólo por citas…”

“No nos recuperaremos hasta 2022 o 2023, cuando volvamos al millón en toda España”

La necesidad de vehículos va a seguir existiendo –afirma Montero– , sobre todo de los comerciales, de los modelos para transporte de mercancías, pero también de los particulares, que siguen siendo los de mayor volumen de ventas en nuestra área. En cualquier caso, a nivel nacional han caído un 80%…”. En la Bahía de Cádiz y el Campo de Gibraltar salieron de los concesionarios entre el 1 y el 18 de mayo pasados 96 vehículos (89 particulares), mientras que el año pasado, en el mismo periodo, fueron 359 (329 particulares). Montero calibra la caída en un 68% en sus dos zonas de operación.

Todo esto está teniendo ya serias consecuencias laborales en un sector que emplea en la provincia a unas 4.500 personas en unos 800 talleres multimarca y en unos 70 u 80 concesionarios, a los que hay que añadir sus respectivos servicios de postventa. “Vamos a resistir como podamos, pero, desgraciadamente, -o a nivel nacional... ya digo que este es un año perdido, para todos... solo lograremos recuperarnos allá por 2022 o 2023, cuando volvamos a estar en 900.000 o un millón de ventas en toda España”.

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