Crisis de la atención primaria en Cádiz ¿Dónde está mi paciente?

  • Basta Ya reivindica la vuelta a la relación personal entre el médico y el paciente

  • Su presidente en Cádiz, Fernando Ramírez, reconoce que "echamos de menos a los pacientes"

  • Considera que es vital y es un "peligro" que la atención primaria trate al usuario "sin poder verlo, sin el tacto y sin compartir espacio y vivencias"

Facultativos y personal del centro de salud del Mentidero se concentraron esta semana en la puerta del mismo. Facultativos y personal del centro de salud del Mentidero se concentraron esta semana en la puerta del mismo.

Facultativos y personal del centro de salud del Mentidero se concentraron esta semana en la puerta del mismo. / Lourdes de Vicente

Pasan los meses pero es imposible acostumbrarse a los nuevos tiempos que marca la pandemia. La milonga de la nueva normalidad se hizo añicos cuando la segunda ola del virus dijo aquí estoy yo y en esas estamos todavía, mirando con incertidumbre hacia un futuro más oscuro que una tarde de otoño con cambio de hora incluido. Entre las novedades en las relaciones sociales que se han impuesto por el coronavirus está la relación entre médicos de asistencia primaria y pacientes. Algunos mantenían una relación en el tiempo más extensa que la que tienen parejas que afirman estar felizmente casadas. Acudían a sus citas con puntualidad de enamorada, incluso se ponían ropa de domingo porque al médico hay que ir arreglado. Pero ahora la relación se ha enfriado. Ha aparecido un tercero en discordia: un virus cochambroso que impide al médico ver a su paciente y al paciente ver a su médico. Y se echan de menos. Mucho.
El presidente del colectivo Basta Ya, Fernando Ramírez, confiesa que en todo este colapso de la atención primaria, en medio de esa Salud Responde que no responde y en medio de esta desatención telefónica, ellos, los médicos de cabecera, "echamos de menos al paciente".
"La relación médico paciente es básica, ese contacto persona con persona se ha perdido, atenderle sin posibilidad del tacto o de la vista o sin poder compartir espacio y vivencias" les hace muy complicado el desarrollo de su función asistencia. Ramírez, que es además vocal de Atención Primaria en la junta directiva del Colegio de Médicos de Cádiz, considera que es "un peligro no poder contar con todos los sentidos a la hora de atender a los pacientes".
El portavoz de Basta Ya cuenta que antes de la pandemia, los médicos ya andaban con reuniones con la Consejería de Salud y con el SAS para buscar fórmulas para reforzar la atención primaria. En aquel entonces ya se contemplaba que esas conversaciones telefónicas previas podrían "descargarnos de buena parte de la burocracia que rodea a la atención primaria y que nos impide atender mejor y más tiempo a los pacientes". Ramírez comenta que era una de las posibles soluciones para evitar esos cinco minutos de atención esas agenda de 50 ó 60 pacientes en una misma mañana.
Pero llegó la pandemia del coronavirus y ese proceso de instauración de la atención telefónica se implantó, pero no de manera selectiva sino ocupando la totalidad de la atención primaria, algo que, sin duda, Basta Ya desecha del todo. "Esto no es lo ideal ni lo que perseguíamos", cometa Ramírez.
Lo ideal para Basta Ya es atender "menos pero mejor". Para ello, el vocal de Atención Primaria del Colegio de Médicos de Cádiz reivindica para este nivel de asistencia la implantación de una especie de triaje similar al que se mantiene en el servicio de Urgencias de hospitales como el Puerta del Mar de Cádiz.
En ese caso, indica Ramírez que podría ser un administrativo/a o un enfermero/a los que filtren esas llamadas telefónicas y sean las que prescriban cuáles son merecedoras de una atención personal y no sólo meramente a través del hilo telefónico.
Desde Basta Ya consideran que un porcentaje importante de los pacientes que atienden los médicos de familia o de cabecera podrían ser atendido de manera telefónica. Cita el caso de una renovación de una baja o bien el acto de comunicar el resultado de unas analíticas. "Hay veces que nos llaman para preguntarnos sobre qué pasa con su cita con el traumatólogo que no le llega o bien para pedirnos cita para la vacuna de la gripe, cuando para eso no tiene que pasar por nosotros".
"Y, ojo, cuidado que el covid está rebrotando y no podemos permitirnos esta situación". A esto le suma que todo esto perjudica a los que realmente necesitan de manera más urgente la atención médica como son los mayores o bien las personas inmovilizadas. "Al final, los jóvenes se buscan las maneras, por internet o por teléfono, o bien se cuelan en la consulta, dejando en inferioridad de condiciones a los que más nos necesitan, dando así un peor servicio a la sociedad".
Fernando Ramírez entiende que la gente esté enfadada. "Ahora es cuando nos echan de menos y ahora valoran nuestra atención personal". "Ni lo de antes tenía sentido ni lo de ahora. La accesibilidad hay que controlarla de alguna manera". Y, para Ramírez, de Basta Ya, le echan la culpa a que no hay médicos y es que "los médicos se siguen yendo fuera de Andalucía".
Este médico indica que en ningún lugar de Europa el primer contacto del paciente es con el médico de cabecera, sino que son enfermeros a modo de secretarias las que filtran las llamadas y dan forma a la agenda del médico de familia.
Basta Ya habla de huelga general si las administraciones sanitarias no buscan soluciones efectivas a este colapso sanitario. "Todo está ya más que dicho y escrito y no queremos más reuniones. Llevamos así dos años y ya estamos hartos de buenas palabras. Hay que darle la vuelta a la tortilla", sentencia Fernando Ramírez.

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