Aurelio Rojas, cardiólogo desvela cuál es el mejor fruto seco para el corazón: "Reduce un 30% la probabilidad de infarto"
El especialista lanza un consejo a sus seguidores para cuidar su salud diaria con un sencillo paso: comer nueces
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El cardiólogoAurelio Rojas ha vuelto a captar la atención en redes sociales tras compartir un vídeo divulgativo en Instagram en el que explica cuál es, desde el punto de vista científico, el fruto seco más beneficioso para la salud cardiovascular: las nueces.
Su mensaje, sencillo y directo, se apoya en estudios clínicos y en una recomendación fácil de aplicar en el día a día: consumir entre seis y ocho unidades, o unos 30 gramos diarios, para mejorar la salud del corazón y del organismo en general.
"Comer entre 6 a 8 unidades o 30 gramos de este fruto seco al día puede ser uno de los mejores tratamientos para mejorar la salud de tu corazón, tu cerebro, contrarrestar el estrés, descansar mejor y vivir más y mejor", afirma el especialista en su publicación en Instagram que acumula más de 80.000 likes.
El fruto seco con mayor respaldo científico
En su explicación, el cardiólogo insiste en que no todos los frutos secos cuentan con el mismo nivel de evidencia médica. "Hay un fruto seco tremendamente superior si lo comparamos con el resto a nivel científico para mejorar tu salud y la de tu corazón", señala antes de desvelar cuál es.
Se trata de la nuez común (Juglans regia), el alimento que, según indica, concentra la mayor parte de los ensayos clínicos relacionados con la prevención cardiovascular.
Rojas explica que otras opciones como la macadamia, la nuez de Brasil o la pecana también resultan saludables, pero presentan diferencias nutricionales importantes: distintos perfiles grasos, menor contenido en omega-3 o una evidencia científica menos amplia en relación con eventos cardiovasculares reales.
"Si hablamos con rigor científico, para el corazón la evidencia más sólida es con nuez común", resume.
Mejora del colesterol y protección arterial
Uno de los principales efectos estudiados tiene que ver con el colesterol. El especialista aclara que el beneficio no consiste en reducirlo sin más, sino en actuar sobre la fracción más peligrosa.
"No baja el colesterol total a lo loco, lo que hace es reducir los niveles de LDL oxidado, el colesterol de los infartos y los ictus", explica en el vídeo.
Este efecto coincide con un metaanálisis publicado en American Journal of Clinical Nutrition (2009), que observó una reducción aproximada del 10% del LDL oxidado en personas con consumo habitual de nueces.
Menos estrés y mejor regulación cardíaca
El cardiólogo también destaca el impacto de este alimento sobre el sistema nervioso. Según expone, las nueces ayudan a equilibrar la respuesta del organismo frente al estrés diario.
"Aumenta la variabilidad de la frecuencia cardíaca y modula la actividad del sistema nervioso parasimpático, que contrarresta los efectos negativos del estrés", señala.
Esta afirmación coincide con los resultados publicados en Nutrition, Metabolism & Cardiovascular Diseases (2017), donde se relacionó el consumo regular de nueces con mejoras en la regulación cardíaca autónoma.
Reducción de la inflamación sistémica
Otro de los mecanismos clave mencionados por el especialista es la disminución de la inflamación, un proceso silencioso vinculado a numerosas enfermedades crónicas.
"Reduce la inflamación sistémica, algo que se puede observar en marcadores analíticos como la PCR ultrasensible", explica.
Un estudio publicado en Journal of Nutrition (2014) encontró descensos de entre el 10% y el 15% en la PCR-us tras la ingesta regular de nueces, reforzando la relación entre este alimento y la protección cardiovascular.
Un hábito sencillo con resultados medibles
El dato más contundente procede del estudio PREDIMED, publicado en Circulation (2018), donde la dieta mediterránea suplementada con frutos secos mostró una reducción del 30% en eventos cardiovasculares mayores.
De ahí que el cardiólogo concluya con un mensaje claro: "Las personas que toman 30 gramos de nueces al día tienen un 30% menos riesgo de tener un infarto. Mejor que muchísimas pastillas, fácil, rico y bueno para tu corazón".
Esta recomendación se suma a los principios básicos de la dieta mediterránea, reforzados ahora por años de investigación. Incorporar este puñado diario de nueces es, en definitiva, un gesto sencillo y accesible que permite trasladar la evidencia científica a una decisión cotidiana con un impacto real en la salud a largo plazo.
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