Ana Belén García (PP) | Alcaldesa de Benaocaz “El que quiera invertir un euro en Benaocaz tiene las puertas abiertas”

  • Preside el único pacto de gobierno PP-Ciudadanos que hay en la Sierra tras las elecciones. Confiesa que el diálogo es el eje de esta coalición formada por tres mujeres y un hombre

La alcaldesa Ana Belén García, del PP, en el balcón del Ayuntamiento. La alcaldesa Ana Belén García, del PP, en el balcón del Ayuntamiento.

La alcaldesa Ana Belén García, del PP, en el balcón del Ayuntamiento. / Ramón Aguilar

El único pacto de gobierno que hay en estos momentos en la Sierra de Cádiz lo lidera el PP, con dos ediles, y Ciudadanos, con otros dos concejales, en la localidad de Benaocaz, con 700 habitantes. Su alcaldesa, la popular Ana Belén García, preside este gobierno de coalición, que logró, a través de una alianza, desbancar del Ayuntamiento al socialista Antonio Venegas, que fue la fuerza más votada en las elecciones.

–Gobierna gracias a un pacto con Ciudadano, ¿tienen un matrimonio bien avenido?

–Nos va bastante bien. Vamos muy unidos, muy de la mano, que es como se sacan los proyectos. Si aquí dentro hay una pelea, lo que se transmite es tensión y el pueblo lo siente. Como no la tenemos, pues en ese aspecto estoy bastante contenta. Tenemos mucha colaboración con las dos ediles de Ciudadanos y eso se traslada también a la calle.

–Es un equipo en femenino, la alcaldesa y sus socias de gobierno son mujeres

–Ya comenté que es un orgullo ser alcaldesa de mi pueblo. Pero además hay un dicho que dice que ‘en Benaocaz, la hembra lo más’, pues imagínate. Un dicho de la época de los Reyes Católicos porque se ofrecieron joyas a la reina Isabel. Para mí el orgullo es doble. En este gobierno debatimos y creamos proyectos. Yo tengo una idea y la aporto, aunque sean sus concejalías y ellas igualmente con nosotros. Lo hablamos todo sin mirar donde está la línea de cada uno. Si es bueno para el pueblo, da igual de qué partido es la concejalía. Se habla todo y se suma, no se divide. En ese aspecto trabajamos tranquilas y relajadas.

–¿Habrá alternancia de gobierno en este mandato, con dos años la Alcaldía para el PP y otros dos para Ciudadanos?

–No, la Alcaldía estará los cuatro años en manos del PP, y la Tenencia de Alcaldía en manos de Ciudadanos.

–¿El pueblo ha entendido este pacto, sabiendo que ganó las lecciones el PSOE?

–Sí, más que entenderlo lo pedía a gritos. Somos dos candidatas diferentes en ideas políticas, pero con un mismo objetivo. De hecho, fuimos de los últimos pueblos en cerrar un pacto tras las elecciones y no sabes la presión de la gente en la calle, diciéndonos que lo teníamos que hacer sí o sí. Aquí había mucha dejadez, el municipio andaba completamente parado. No había iniciativas. Aquí hay dos motores, la Alcaldía y la Tenencia de Alcaldía y vamos rodando. Venimos a remangarnos y a no a mirar al pueblo desde la ventana.

–Su partido denunció la falta de convocatorias de plenos en los últimos tiempos del anterior mandato del PSOE

–Por supuesto, porque el último pleno se celebró en 2017. No se hacían plenos cuando el deber es convocarlos cada tres meses y lo denunciamos. Creo que ya ha ido el anterior gobierno a declarar y estamos a la espera de sentencia.

–¿Cuáles son las necesidades que tiene este pueblo y que el Ayuntamiento está trabajando para solucionarlas?

–Aquí como en cualquier punto de Cádiz estamos a la cola en empleo. Es una necesidad fundamental que la gente pueda emprender. Queremos escuchar a los empresarios que necesitan un PGOU, que es fundamental y eso es una de las líneas básicas que queremos sacar adelante en este mandato. Sin eso, es difícil que se pueda dar respuestas a queserías, fábricas de chacinas, entre otros, que quieren crecer y no pueden.

–¿Qué es lo que ha pasado para que este pueblo ande aún con las normas subsidiarias?

–Se pidió una subvención para el PGOU, se cambió el gobierno, y éste hizo un dedazo con el equipo redactor. Ha habido denuncias y esto se ha convertido en una bola. Se han pagado unas cantidades por la devolución de las subvenciones y se ha tenido que indemnizar. Estamos iniciando otra vez la tramitación y hemos pedido a la Diputación, que nos eche una mano económicamente para sacar el proyecto adelante.

–¿Tiene la sensación de que las normas del parque natural pueden limitar el desarrollo local?

–Yo soy de las que pienso que estar en un parque natural no es como decía el anterior alcalde: ¡nos vamos de aquí ! Eso es un absurdo. Pero a veces te frena y otras veces beneficia en otros aspectos, por ejemplo, aporta exclusividad, que te diferencia del resto. Otra cosa es que esas normas se puedan flexibilizar para que se adapten un poco a los tiempos, porque todo va cambiando.

–Este Ayuntamiento apadrinó un proyecto ambicioso de un polígono industrial, en el que se metió, incluso, la Zona Franca ¿En qué momento está esa apuesta, que está paralizada desde hace años, y que se diseñó para atraer al empresariado local y de la comarca como marroquineros por estar tan cerca de esta localidad hermana de Ubrique?

–Como en estos cuatro años no he estado, no sé en qué punto se encuentra. Antonio Lamela, nuestro concejal de Medio Ambiente, está con esta iniciativa a ver cómo se puede desbloquear. Hemos empezado por el primer freno que nos hemos encontrado en este Ayuntamiento, que son las denuncias de los ecologistas. Nos hemos reunido con ellos, nos han trasladado lo que piensan. Lo hemos hecho para ir un poco de la mano de ellos, para ver qué se puede hacer para tirar para adelante. Es una cosa inicial. Pero ahora no sé si Zona Franca estará dentro o no de la iniciativa. Lo que sí es cierto, es que lo hemos retomado para esta legislatura porque es fundamental para este pueblo. Se establecerían industrias cárnicas, chacinas o empresas de la Piel. Aquí todo el que quiera invertir tiene las puertas abiertas de esta casa. Hay que brindar alfombra roja siempre a la iniciativa empresarial. El que quiera invertir un euro en este pueblo que se venga a Benaocaz.

–No tiene la percepción de que Villaluenga del Rosario, que está tan cerca de ustedes y que tiene más o menos las mismas características les puede hacer sombra en materia turística

–No lo veo así. Cada pueblo tiene su encanto y debe potenciar lo que sabe que tiene de bueno ¿Qué es lo que ha pasado? Que en los últimos cuatro años aquí no se ha potenciado absolutamente nada. Soy de las que piensan que Benaocaz es un diamante en bruto, que aún está por pulir. Tiene unas expectativas brutales, que no las hemos sacado todavía porque estamos iniciando este mandato. No creo que ambas localidades se hagan sombra. Dentro de la oferta turística que existe nos podemos complementar muy bien.

–Una de las joyas que tienen en Benaocaz es el barrio nazarí, un reclamo cultural muy importante en la zona, ¿qué ideas tienen para él?

–Primero de nada adecentarlo y conservarlo. Si eso no lo tenemos no poseemos nada porque se van cayendo muros y piedras que no aguantan el paso del tiempo. Que cómo lo mantenemos, pues dedicando personal y tiempo. Y después queremos encuadrarlo dentro de un proyecto para que este emplazamiento pueda tener vida, que no porque esté dentro de un parque natural o pertenezca a Cultura sea intocable. Habrá que buscar puntos a mejorar y en ello este equipo de gobierno nos vamos a enfocar para que sea un referente junto al Archivo Histórico que tenemos, que está a punto de terminarse su digitalización. No hay pueblo que tenga esos documentos, que datan del siglo XVI. En la mayoría de los municipios de la zona se quemaron y aquí se conservan.

– ¿Qué otras iniciativas tienen encima de la mesa con el horizonte de cuatro años?

–Además del PGOU, queremos impulsar un hotel para el pueblo y una residencia de mayores, puesto que disponemos de terrenos municipales para ello. Otra cosa que tenemos en los municipios es que, cada vez, la población es más mayor. Hay que trabajar porque tengan calidad de vida y no se vean obligados a trasladarse a otras poblaciones, en este caso, nuestros vecinos lo hacen a Zahara de la Sierra o Algodonales. Otra de las propuestas es que tenemos un matadero que se va a convertir en un centro de sacrificio domiciliario para dar respuesta a la tradición de las matanzas caseras, para que se puedan hacer en ese lugar. Será el primero de estas características en la comarca. Se pondrá en marcha en 2020.

–¿Qué mensaje quiere transmitir a las administraciones superiores con la traída referencia de la España vaciada o vacía, la despoblación, el peligro de la falta de servicios...?

–Siempre se necesita financiación. Pues les digo que nos miren, que no queremos ser ciudadanos de segunda. Los Ayuntamientos contamos con personal limitado y un presupuesto muy limitado. A veces, para sacar adelante un proyecto es todo una montaña rusa. Igual necesitamos acompañamiento para algunas cosas, pero sabemos hacer y gestionar igual de bien. Sí me gustaría que vinieran y vieran cómo funciona el día a día de un pueblo.

–Se encontró este verano nada más aterrizar en la Alcaldía con una promoción gratuita de la feria de su pueblo, que se celebraba en agosto, para la que había pedido como otros años refuerzos de los cuerpos de seguridad del Estado. Se montó un buen lío porque se interpretó que habían llamado a los boinas verdes del Ejército cuando realmente reclamaban, como otras veces, a los conocidos popularmente en el ámbito rural como los boinas de la Guardia Civil.

–¡Madre mía! Llegamos al Ayuntamiento tras tomar posesión y nos encontramos que el anterior gobierno no había vaciado la piscina municipal para limpiarla y arrancar la temporada. También teníamos que montar la feria. Y de repente empezó el teléfono a sonar por este asunto. Se nos vino una montaña encima. Pero ya después dije pues voy a recoger el guante por tanta difusión que ha traído el tema.

–Se lo tomó con humor

–Es que no me quedó más remedio. De ahí, de todo ese lío que se montó, lo único que podía hacer era sacar rédito. Le dije a los bares del pueblo que se prepararan en la feria que esto iba a ser la bomba, con la repercusión que había tenido el tema. Y así fue. Era todo una barbaridad, me escribía gente de todos lados por el tema. Hasta unos boinas verdes retirados de Valencia que querían venir al pueblo.

–¿Cómo se ha encontrado las arcas municipales?

–El PSOE decía en campaña electoral que habíamos dejado una deuda de 400.000 euros y yo decía que era imposible. La deuda que hay es la del PGOU que, por suerte, el último pago que hemos abonado ha sido en octubre, de unos 10.000 euros, para la devolución del dinero. Deudas grandes no hay en este Ayuntamiento, sí alguna factura en los cajones. Lo que sí hay son faltas administrativas que las vamos a poner en conocimiento de quien corresponda. Se prestaban servicios a personas con informes sociales desfavorables y lo pondré en conocimiento de quien corresponda y también de la Diputación. Y como eso, otros casos como una contratación que se hizo parando la bolsa de empleo y como alcaldesa eso no me lo puedo tragar porque no es justo para mis ciudadanos.

–¿Tienen una feria ganadera que está tomando muchos vuelos, ¿qué política se harán para fortalecerla?

–Para Benaocaz la ganadería es fundamental. Aquí hay muchas familias que dependen de ello. Partiendo de esa base, todo lo que se haga en favor de la ganadería este Ayuntamiento lo apoyará. Para mí es indispensable que se abra la ganadería a la mujer, que entre de lleno en la actividad y queremos desde aquí animarlas a tomar ese relevo. Y con respecto a la feria, todo lo que sea mejorarla estaremos al pie del cañón.

–¿Qué le pide a la oposición del PSOE?

–Un poco más de comunicación, que es un pueblo muy pequeño. Tenemos los plenos cada tres meses. Los llamé por si querían hacer el pleno esta semana o después de Reyes porque el personal municipal coge vacaciones. Pero no me atienden las llamadas o no contestan los mensajes, con lo que he hecho constar en el decreto del próximo pleno que he llamado a la oposición y que no tengo respuestas.

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