El antes y el después de la Virgen de la Luz de Cádiz
La restauradora, Laura Pérez, publica varias fotografías en las que se aprecia el enorme cambio en la Dolorosa, que regresó al culto este domingo 1 de marzo
Humillación, la última salida antes de Semana Santa
La Virgen de la Luz, Dolorosa de la hermandad de Las Aguas, ha estado cuatro meses en el taller de Laura Pérez, restauradora sevillana. Cuatro meses además literales: del 1 de noviembre que se retiró del culto al 1 de marzo que ha regresado. Tiempo en el que la imagen ha dado un cambio espectacular que se aprecia de manera notable gracias a unas fotografías que ha compartido la propia restauradora.
En concreto, Laura Pérez ha compartido fotografías en las que se aprecia el cambio de la imagen en el rostro, en la zona del cuello y en una de las manos. Lo más llamativo en las imágenes es la desaparición de la suciedad propia del paso del tiempo, el humo de la cera que se utiliza en cultos y procesiones; así como arañazos en la madera que suelen provocar los alfileres que se usan para vestir a las imágenes.
Con esta intervención, la restauradora sevillana confirma su buena mano con las imágenes de Francisco Buiza, imaginero en el que se ha especializado y que ya tuvo ocasión de conocer la ciudad con la reciente intervención de la Virgen de las Lágrimas de Piedad.
Pendientes de dos restauraciones
Con la reposición al culto de la Virgen de la Luz, que este lunes ha amanecido ya en el retablo que ocupará en la iglesia de San Antonio y que tiene una gran carga histórica ya que la parroquia le ha cedido a la hermandad el retablo que ocupaba la Dolorosa fundacional, son dos las imágenes titulares de cofradías de penitencia que están todavía pendiente de ser repuestas al culto tras los procesos de intervención que, en ambos casos, está llevando a cabo la pareja de profesionales compuesta por Pilar Morillo y Álvaro Domínguez.
En concreto, se trata de la Virgen de la Amargura, Dolorosa de la cofradía de Humildad y Paciencia, y del Cristo Yacente del Santo Entierro. En ambos casos deben quedar muy pocos días por delante para su regreso al culto, que se prevé en el tramo final de esta Cuaresma para que, de este modo, puedan procesionar la próxima Semana Santa.
Y otras actuaciones en marcha
Y con estas dos imágenes pendientes de que sean devueltas al culto, ya hay nuevos proyectos de restauración previstos. Es el caso de la Virgen del Patrocinio de la cofradía del Prendimiento, cuya restauración fue aprobada por los hermanos reunidos el viernes pasado en cabildo.
No será una intervención inminente, ni mucho menos. Principalmente porque la cofradía está inmersa precisamente en la celebración del 50 aniversario de la puesta al culto de la Dolorosa. Por ello, la intención de la cofradía del Lunes Santo es que la restauración se lleve a término una vez finalice la Semana Santa de 2027. Unos trabajos que también ha encomendado la hermandad a Laura Pérez, que seguirá así ampliando su labor profesional en imágenes de la ciudad.
También se aprobó meses atrás la restauración de la Virgen de la Trinidad, de la cofradía de Medinaceli; otra talla de Francisco Buiza que está a punto de cumplir 60 años desde su bendición y puesta al culto y que posiblemente sea retirada del culto después de la Semana Santa.
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