Visita de la Patrona al Nazareno Devoción perpetua en Santa María

  • Espectacular estampa en Santa María con la Patrona a los pies del Nazareno

  • El trasiego de gente es constante durante todo el viernes

La capilla del Nazareno, con la Patrona La capilla del Nazareno, con la Patrona

La capilla del Nazareno, con la Patrona / Fito Carreto

Toda la devoción de la ciudad entre cuatro paredes. El peso de tantas plegarias, el paso de tantos siglos, la presencia en tantos capítulos destacados de la historia de la ciudad unidos de manera casi inesperada y del todo histórica. Los regidores perpetuos de la ciudad han coincidido este viernes en el viejo arrabal, tras la llegada de la Patrona a última hora del jueves en una visita del todo extraordinaria.

La capilla del Nazareno ha sido un constante entrar y salir de gente de todo tipo, edades y consideraciones. Nadie quería perderse la espectacular escena de su interior: el Nazareno en su camarín, con túnica bordada y cruz al hombro; y la Virgen del Rosario a sus pies, con terno bordado y Niño entre Sus manos. “Es una ocasión única, que difícilmente volveremos a ver”, comentaba un cofrade que se abría hueco entre el numeroso público congregado en Santa María.

La Virgen del Rosario, a los pies de Nazareno La Virgen del Rosario, a los pies de Nazareno

La Virgen del Rosario, a los pies de Nazareno / Fito Carreto

La cofradía del Nazareno ha engalanado la capilla, con acierto, para la ocasión. Profusión de flores blancas y rosas, banderines dominicos y colgaduras para vestir de gala la capilla ante tan extraordinaria visita. En vísperas de que el nuevo gobierno de la ciudad tome posesión, los dos regidores perpetuos centraban la atención.

La emoción era palpable en una iglesia que sabe de la fuerza devocional de las imágenes. “Es un día extraordinario, estamos muy felices”, trasladaban desde la cofradía del Nazareno, que actuaron de anfitriones en esta visita que apenas duró 24 horas pero que quedará grabada en la memoria de Santa María y de sus cofrades y devotos.

La fugaz visita ha culminado a última hora de la tarde con la habitual misa ante el Nazareno, tras la que la Virgen del Rosario ha vuelto a salir de Santa María para bajar Jabonería, siempre tan especial, y dirigirse al convento de las concepcionistas en la calle Montañés, donde permanecerá hasta el domingo uniéndose así al 350 aniversario de la fundación de esta casa religiosa. Atrás quedaba la demostración de la fuerza devocional de la ciudad, en la que es posiblemente la estampa más espectacular de cuantas visitas extraordinarias ha cursado la Patrona en estos últimos años por toda la ciudad.

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