El proyecto ecoturístico para La Leocadia incluye un hotel
Aunque la empresa reconoce que por el momento "es una expectativa", además del aprovechamiento acuícola se edificará esta infraestructura en la antigua almadraba
La Leocadia no sólo volverá a ser explotada por una empresa acuícola que se propone dar otro uso y sumar esplendor a esta antigua salina ubicada en las proximidades de la playa de Camposoto. El proyecto para su recuperación contempla, además de las naves de cría y producción de pescado, distintas infraestructuras entre las que destacan dos restaurantes a pie de estero y, sobre todo, un hotel en los terrenos de la antigua almadraba.
Ayer la empresa que lleva desde el verano construyendo estas nuevas instalaciones, Cultivos Marinos Integrales S.A, presentó la iniciativa que está a punto de poner en marcha el próximo otoño, si todo va bien, o en primavera, si así lo estima un estudio que se está llevando a cabo sobre la evolución económica y sobre la conveniencia de comenzar con la crianza de los peces en octubre o es mejor dejarlo para marzo.
Las 26 naves de acuicultura que constituyen la primera fase de la actuación estarán listas el próximo día 30. Aunque, a estas alturas, las labores se centran en la preparación de los terrenos y en la regeneración del sistema hídrico de esta antigua salina que ya albergó una actividad similar, la de la extracción de la sal, hace varias décadas.
La segunda parte del proyecto, cuyas obras se pretende que arranquen en la próxima primavera, incluye la ampliación de la zona de esteros desde los primeros 150.000 metros cuadrados hasta los 250.000. Aunque más adelante se prevé abarcar hasta los 400.000 metros cuadrados en una superficie que, en total, ocupa alrededor de 1.100.000 metros cuadrados. También se incluye en esta segunda fase la edificación de instalaciones complementarias y de más naves. Así, de aquí a 2010 se espera que la factoría funcione a pleno rendimiento, produciendo una media de 800 toneladas de pescado anuales.
La producción, como se concretó ayer, se centrará en la dorada, lubina, lenguado, corvina y, de forma experimental, en el pargo. Un pescado de estero que -como aseguró Bernabé Machío, responsable de Cultivos Marinos Integrales- será fruto de un proceso de crianza completamente tradicional.
En cuanto al establecimiento hotelero y otras infraestructuras adicionales, figuran en la tercera y última fase de las obras. Aunque antes, como reconocieron fuentes de la propia empresa, habrá que contar con la autorización de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y de la Demarcación de Costas, fundamentalmente, para poder poner en marcha la actuación. Se trata aún, por tanto, de "una expectativa", según palabras literales de Bernabé Machío. No obstante, la parcela es propiedad privada y sólo está afectada por servidumbre de protección, no por Dominio Público Marítimo Terrestre, como ya ocurriera con las viviendas de La Almadraba, que reciben el nombre precisamente por la cercanía de esta antigua zona. Además, no toda la parcela está afectada, sólo 8.000 de los 30.000 metros cuadrados que la componen en total.
También te puede interesar
Lo último
Un niño
El parqué
Ligeros ascensos
El ‘show’ de Trump arrasa audiencias
Gafas de cerca
Tacho Rufino
Trump, con un par