La Unión de Parálisis Cerebral cumple treinta años con un futuro ilusionante
El objetivo de UPACE ahora es completar el ciclo de tratamiento con una residencia para mayores de 45 años para la que están buscando financiación · También están a punto de inaugurarse dos pisos tutelados
350
Desde que se creó la Unión de Parálisis Cerebral (Upace) en el año 1978 han pasado muchas cosas pero, sobre todo, que la red para proporcionar un tratamiento integral a las personas con este tipo de discapacidad no ha dejado de crecer y de incorporar nuevos servicios. De diez familias ha pasado a atender a 350, sin contar con las que reciben asistencia indirecta. El próximo 28 de noviembre la asociación comarcal, la raíz de la que brotó el enorme organigrama en el que se ha convertido hoy, cumplirá treinta años y, como una joven madura que es en la actualidad, mira al pasado con orgullo y se prepara para afrontar un futuro aún más ilusionante si cabe.
La meta fundamental a medio o largo plazo es completar el ciclo de tratamiento poniendo en marcha una residencia para mayores de 45 años, el primer centro de día y residencia específica en Andalucía para atender la parálisis cerebral. Los terrenos, en la avenida Cornelio Balbo -frente al centro de salud Joaquín Pece-, ya se tienen gracias a una reciente cesión por parte del Ayuntamiento. Ahora resta conseguir la financiación, lo cual es más complicado teniendo en cuenta que hacer realidad el anteproyecto existente costaría en torno a seis millones de euros.
Por eso la Empresa Municipal de Suelo (Esisa) se encuentra estos días elaborando un estudio para habilitar un aparcamiento subterráneo en el sótano del centro, lo que permitiría abaratar hasta un 40 por ciento el coste puesto que Esisa asumiría entonces los gastos de cimentación del nuevo edificio.
El presidente general de Upace, José Manuel Porras, incide en la necesidad de garantizar la tutela de las personas con parálisis cerebral "para toda la vida" y no sólo cuando son jóvenes, como ocurre hasta hoy. Actualmente en Upace hay alrededor de una docena de asociados mayores de 45 años pero se calcula que para el año 2012, en que esperan contar ya con la nueva residencia de La Ardila, podrían ser más de 30.
Otros dos proyectos que estarán listos para ponerse en funcionamiento en un plazo más cercano serán los dos pisos tutelados que en la actualidad están en construcción en la calle Argentina (urbanización La Milagrosa, de San Fernando) y en El Marquesado (Chiclana). Con ellos se cubre otra antigua demanda, la de proporcionar más autonomía a los internos jóvenes pero que han dejado ya de ser niños.
En cuanto a las obras del piso en La Isla están "prácticamente listas", como ha señalado el responsable de Upace, a falta de algunos retoques y del equipamiento, así como de la concesión de la licencia de primera ocupación y de que se cierre el concierto para algunas plazas. Albergará a unos 10 ú 11 jóvenes gravemente afectados pero su filosofía es que allí lleven una vida lo más normal posible, en una ubicación distinta a donde desarrollan su trabajo. A lo largo del verano o en el mes de septiembre, como muy tarde, se espera poder inaugurarla.
La casa del Marquesado, por otra parte, también está casi concluida. Su capacidad es mayor, para una veintena de jóvenes. Por eso está previsto que sea utilizada también para talleres.
La infraestructura de Upace se completa con el centro de tratamiento integral SAR Infanta Doña Cristina, situado en la calle Santo Entierro, y que abrió sus puertas en el año 1997. Actualmente se halla al cien por cien de su capacidad con 20 plazas en total. Gracias a los programas de Respiro Familiar, Colonias y Ayuda a Domicilio es posible atender a toda la demanda y, por este motivo, sólo hay en lista de espera entre cinco y siete familias, que desaparecerán de dicha lista cuando entren en marcha las iniciativas en ciernes.
Entretanto Upace-San Fernando se prepara para conmemorar su 30 aniversario de creación con un extenso programa de actos que incluirá unas jornadas formativas dirigidas a cuidadores y voluntarios y en las que el principal ponente será Michel Le Metayer, presidente del Cercle de Documentation et Information (CDI) de Francia y director de cursos.
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