San Fernando

Relatos escritos desde y para la reflexión

  • Daniel Fopiani hace balance de su primera obra publicada tras un año en el mercado Un segundo libro de historias cortas sorprenderá próximamente a los lectores con nuevos giros

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Julio Verne, Arthur Conan Doyle, Edgar Allan Poe... obras de todos ellos eran disfrutadas por un joven Daniel Fopiani mientras se cuestionaba a sí mismo "¿podré crear yo también?. Esta aspiración se hizo realidad cuando, llegada la adolescencia, comenzó a escribir unos relatos cortos que, pese a no ver la luz en la mayoría de los casos, asentaron las bases de lo que hoy es una prometedora carrera como escritor. Un talento al que el gran Poe contribuyó indirectamente con los consejos planteados en una tesis muy particular que Fopiani asegura haber llevado a la práctica hasta el día de hoy. Y es que, si hay algo en lo que este joven escritor no haya escatimado durante su experiencia creativa, eso es, la formación en cuanto a técnica narrativa.

Pero... ¿por qué relatos cortos?. La razón es simple: su historia es más interesante que la de una novela al concluir consigo misma, es decir, la emoción se transmite de la primera a la última página, sin cortes, sin emplear el marcapáginas para continuar al día siguiente. Una emoción que se fue materializando a lo largo de los años en los que la producción de Fopiani creció y creció, y, al no haber mal que por bien no venga, fue responsable la crisis, en cierto modo, de que parte de estos escritos vieran por fin la luz. Había que ponerse manos a la obra.

Editar un libro no es fácil pese a la calidad literaria del material: la dificultad de encontrar inversores y trampas por parte de editoriales que no arriesgan por sus supuestas apuestas nóveles hicieron que Fopiani optara por la autoedición, apoyado por una empresa, sí, pero corriendo él con toda la inversión, una arriesgada decisión que, no obstante, ha dado sus frutos.

Su obra, publicada en 2013, ha sido presentada en varios eventos con un éxito considerable. El último de ellos coincidiendo con la celebración de la última Feria del Libro isleña. Relatos sin contrato (que da nombre también a una revista) es el título, que ya en sí desvela la estructura narrativa de una obra a base de historias cortas, un estilo que con el tiempo ha sido consolidado por Fopiani hasta convertirse en todo un profesional del género. De temática social, los relatos abarcan asuntos de la más pura actualidad como la crisis económica, así como otros de corte intimista, a objeto de incitar a la reflexión del lector. "Intento resaltar los fallos del ser humano para que la gente haga ejercicio de introspección, de autocrítica", confiesa el autor, que para ello opta por un lenguaje cercano, actual, no excesivamente ornamental, "que sea directo y se capte al momento", afirma, con la intención de llegar a todos los públicos.

El balance ha sido sumamente satisfactorio, pues además del beneficio obtenido "me ha servido para perder el miedo a que los demás me lean", afirma Fopiani, quien, por cierto, pretende sacar su segunda obra en breve dada la buena acogida de la que ha gozado la primera.

De momento sólo adelanta que "se trata de una idea sumamente original y, por tanto, susceptible a reacciones adversas por parte de los lectores". Estos nuevos relatos irán, de alguna manera, unidos mediante un hilo conductor, una narración continuada en la que serán insertados pese a conservar su naturaleza autoconclusiva.

Fopiani es un talento entre tantos que están sobresaliendo últimamente en San Fernando para enriquecer la producción cultural de esta ciudad, tanto tiempo aletargada. Gente que construya y no destruya, que intente progresar y no se estanque en la idea de que nace siendo el mejor, que cree productos nuevos y no venda refritos de trabajos anteriores, porque tal como asegura Fopiani "quien escribe tiene algo que decir. Si eso ya está dicho, no se debe repetir".

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