San Fernando

Muere el pintor José Martínez Pérez 'Pepiño'

  • Académico de San Romualdo, cuenta con una calle dedicada en San Fernando 

El pintor José Martínez Pérez 'Pepiño', junto al cuadro de la Inmaculada que pintó para la Iglesia Mayor, fotografiado en las pasadas Navidades. El pintor José Martínez Pérez 'Pepiño', junto al cuadro de la Inmaculada que pintó para la Iglesia Mayor, fotografiado en las pasadas Navidades.

El pintor José Martínez Pérez 'Pepiño', junto al cuadro de la Inmaculada que pintó para la Iglesia Mayor, fotografiado en las pasadas Navidades. / D.C. (San Fernando)

El pintor José Martínez Pérez 'Pepiño' ha fallecido hoy a los 90 años de edad. Ferrolano criado en San Fernando, en 1957 fijó su residencia en París, cerca del bosque de Vincennes, en la localidad de Les Perreux Sur Marne. Entre ese paisaje único y el de los caños y marismas de San Fernando discurrió su quehacer artístico, recuerda Juan Manuel García-Cubillana

La Isla siempre estuvo presente en su obra. Y a la que consideraba su tierra quiso volver a pasar sus últimos días. Hace tres años, Pepiño regresó a España y fijó su residencia en la vecina localidad de Chiclana, donde ha fallecido este jueves. 

Su restos mortales, no obstante, se encuentran en el tanatorio de San Fernando y mañana recibirá sepultura en el cementerio municipal, como era su deseo. 

Amigo íntimo de Juan García Cubillana y de su familia, Pepiño mantuvo siempre una estrecha vinculación con La Isla a pesar de la distancia. De hecho, era académico correspondiente de San Romualdo y cuenta en la ciudad con una calle que lleva su nombre, entre la plaza José Suárez (Tetuán) y el Paseo General Lobo. 

Obras suyas son, por ejemplo, las vidrieras de la Casa de la Cultura o de la parroquia de San Marcos. También una particular Inmaculada de modernos trazos cubistas -su estilo- que justo antes de marcharse de España realizó para el padre Vicente Gaona Pacheco al objeto de que fuera expuesta en la Santa Cueva de la Iglesia Mayor, de la que este sacerdote era párroco. 

Dibujó la Inmaculada con el rostro de su esposa Françette sobre un paisaje de la ciudad de San Fernando en la que aparecían en un primer plano un candray, salinas, pirámides de sal y al fondo los edificios más insignes de la ciudad: la Iglesia Mayor, el Ayuntamiento... 

Sin embargo, a pesar de su singularidad, se desconocía hasta hace poco la suerte que había corrido dicho cuadro, que terminó en Algeciras, en el camarín de la Virgen de la Capilla de Nuestra Señora de Europa. Fue localizado gracias a las indagaciones efectuadas por Ana García-Cubillana de la Cruz. Y allí, 62 años después de que lo pintara, regresó Pepiño en las pasadas navidades acompañado de su amigo de siempre, Juan García Cubillana, en un momento especialmente emotivo. 

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