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San Fernando

La APPA tramita la concesión para cinco islas flotantes en La Magdalena

  • Cada una de estas estructuras tendrá capacidad para 24 amarres de pequeñas embarcaciones · Las isletas, formadas por módulos de pantalanes, se ubicarán en las proximidades del paseo marítimo

La Agencia Pública de Puertos de Andalucía (APPA) tramita la concesión para la construcción y explotación de cinco islas flotantes para el amarre de embarcaciones que se distribuirán por el caño de Sancti Petri, en la zona comprendida entre el puente Zuazo y el entorno de La Magdalena.

Cada una de estas islas flotantes tendrá capacidad para 24 amarres de pequeñas embarcaciones, de no más de seis metros de eslora. La iniciativa parte de una consultora especializada en ingeniería náutica -Giménez Cuenca- que ha intervenido recientemente en algunos de los proyectos que se han llevado a cabo en la ciudad -entre ellos, el club náutico de La Casería, en cuyo dragado ha participado- y que ha patentado la idea. Hace varios meses emprendió los trámites para solicitar a la APPA la puesta en marcha de estas innovadoras islas flotantes. Quiere que los primeros modelos se construyan en las aguas del caño de Sancti Petri, en San Fernando.

La APPA, actualmente, gestiona el expediente administrativo. Ayer, de hecho, en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) se publicitó el trámite de competencia de proyectos ante la solucitud cursada para la construcción de estas cinco islas flotantes que se quieren levantar en La Magdalena.

La peculiaridad de estas estructuras radica principalmente en su diseño, que aprovecha los módulos habituales de los pantalanes y los fingers para el amarre de las embarcaciones para construir una isla en forma de cruz que se localiza justo en medio del agua. Carece de acceso por tierra así que para llegar a la estructura es necesario un botero. La construcción es sencilla, apenas implica impacto ambiental alguno para el entorno, no requiere dragado al ajustarse al calado existente en cada zona y, además, resulta tremendamente económica. El coste de las instalaciones es relativamente moderado, oscila -dependiendo de la eslora de las embarcaciones- entre los 84.000 y los 120.000 euros. El precio por atraque estaría entre los 3.000 y los 6.000 euros.

Las islas flotantes, según el promotor de la iniciativa, el ingeniero Manuel Giménez Cuenca, nacen con vocación de ser "una alternativa técnica y económicamente viable a los tradicionales fondeaderos, muchos de ellos ilegales, e instalaciones deportivas menores".

Entre las características más notables de estas originales estructuras, cita su "compatibilidad con la conservación y mejora de los fondos marinos, principalmente aquellos en zonas litorales donde existen recursos naturales de interés ecológico y pesquero, ya que no altera la dinámica natural marina ni la naturaleza del sedimento".

Si finalmente la APPA autoriza la concesión que actuamente está tramitándose, el entorno de La Magdalena experimentará un drástico cambio con la colocación de estas cinco islas artificiales que permitirán hasta 120 atraques para pequeñas embarcaciones. Las estructuras se colocarán a ambos lados del pantalán de La Magdalena -tres a un lado y dos a otro- a lo largo del paseo marítimo. Se trata de aprovechar el ensanchamiento del caño de Sancti Petri en este tramo así como el enorme potencial que tiene el cercano Sitio Histórico del Puente Zuazo, una vez iniciada su rehabilitación.

El proyecto de las islas artificiales de La Magdalena se suma a las múltiples iniciativas de carácter náutico ideadas y puestas en práctica en la ciudad a lo largo de la última década. Unas -la ampliación del muelle de Gallineras, el club náutico de Puente de Hierro- han conseguido llevarse a cabo. Otras -el Parque de la Historia y el Mar, el náutico de La Casería- han quedado estancadas. Y algunas de ellas están todavía en el aire, como la escuela de piragüismo del Zaporito o el macro puerto deportivo de Punta Cantera.

En todo caso, los amarres, la creación de nuevos atraques, aunque sean para pequeñas embarcaciones como es el caso de las islas artificiales, se vincula siempre al desarrollo económico y turístico de la ciudad. Esa es la gran apuesta.

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