Con la venia

Fernando Santiago

fdosantiago@prensacadiz.org

Al punto

Eso de la maduración de la carne me da asco. Lo que viene a decir es que lleva tiempo en el frigorífico y empieza a pudrirse

No hay asunto más importante en España que la carne que comemos. Por un lado el ministro Garzón, matando moscas con el rabo.; por otro los del PP, que han visto un hueco donde hacerle daño al gobierno; y el PSOE, que se ha puesto a secundar la campaña del PP. Todos esos cargos públicos que se hacen fotos en el campo rodeados de vacas, los del PP en las redes sociales que, según parece, se han puesto a comer carne como desesperados. Así que aquí van una serie de recomendaciones mezcla de Monforte y Rodicio, entre Cosas de Comé y El Goloso en Llamas. Históricamente en la ciudad las carnicerías eran cosa de gitanos. Como la mayoría trabajaban en el Matadero, algunos terminaron creando carnicerías (los Melu). La carne y el flamenco es una oportunidad para que Javi Osuna nos ilustre en Los Fardos de Pericón; nos podría hablar de lo que se llamaba 'carne de bragueta', la que sacaban de extranjis los empleados para su consumo o para sacarse unas perrillas. Hace tiempo a lo más que se aspiraba era a un buen filete o a comer morcilla lustre, sangre en tomate o albóndigas(las de El Malagueño). Ahora comer carne se ha puesto tela de complicado, tanto como beber vino. Ya no se puede pedir una chuleta, igual que no se puede pedir un tinto. Viene un camarero y te ilustra con el grado de maduración de la carne, si es waygu , buey de Kobe , ternera gallega o de vaya usted a saber. A mí eso de la maduración de la carne me da asco, si soy sincero, porque en realidad lo que viene a decir es que lleva no sé cuánto en el frigorífico y ha empezado a pudrirse. No le veo la gracia, pero se ha puesto de moda hasta el punto de que algunos establecimientos (El Salicornia) anuncian como un acontecimiento que les ha llegado no sé qué tipo de carne con meses de maduración, o en la carta del Arsenio Manila te la ofrecen con todo lujo de detalles. En el Sonámbulo te ofrecían una Tabla Vikinga para que comiera un regimiento, con carne de un tal Melero de Vejer, que supongo será un reputado carnicero de aquella zona donde tiene fama el retinto La Castillería. El mismo Ángel León lo que hace es tratar el pescado para que parezca carne, asunto tan sorprendente como el corazón de cerdo que late en el pecho de un pobre cardiópata americano. En La Chancha te ponen la carne al estilo argentino, la reputación del asado. Frente a El Corte Inglés ha abierto La Carnicería de Cádiz, que vende también carnes especiales ( y ensaladilla con huevos fritos al gusto de Martín Vila). El Carnibal puso de moda las carnes raras y ahora el Guille de Antonio López se ha modernizado. Les ofrezco todos estos lugares a los del PP para que se hagan fotos contra el gobierno con costillar madurado o un chuletón al punto, como le gusta Pedro Sánchez.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios