Con la venia

Fernando Santiago

fdosantiago@prensacadiz.org

Mercedes Salguero

Dice Miguel Ángel Aguilar que solo la Iglesia y el Ejército tiene sus liturgias debidamente estudiadas y preparadas, quizás porque las han ensayado a lo largo de miles de años. El caso es que quienes no somos creyentes no tenemos alternativas para rendir homenaje a algún ser querido fallecido. Eso pensé cuando murió Mercedes Salguero hace unos meses hasta que el viernes el Colegio de Trabajadores Sociales le organizó un homenaje. Estaban allí muchos de los que fueron sus compañeros de profesión (una mayoría de mujeres) , vecinos de San Fernando que vivieron con ella buenos momentos y muchos otros que compartieron momentos de la incansable lucha por la igualdad que caracterizó la vida de Mercedes. Dedicó sus esfuerzos a trabajar por los desfavorecidos, por la profesión que eligió y por el compromiso político que impulsó su existencia. Con esa eterna sonrisa y la determinación que siempre la acompañaron no cejó nunca en su ideal . A la convocatoria del viernes acudieron un grupo de viejos rockeros como Manolo Gómez, Fernando Martín Mora, Pepe Ruiz Navarro, Armando Ruiz, Fali Baena, Piedad Sánchez, Juan Manuel Fernández Serdán y Ramón Outerelo. Se leyó una carta mandada desde Cuba por Javier Anso. Cabe suponer que muchos otros no se enteraron de la celebración del acto, sobre todo sus compañero de CCOO, PCE e IU con quienes tanto luchó . A mí me sorprendió que no hubiera nadie del Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Cádiz, que se dan tantos golpes de pecho izquierdistas, de manera especial Martín Vila y Eva Tubio, esta última incluso tiene la misma profesión que Mercedes. Ya digo: tienen el adanismo de quienes piensan que el mundo ha comenzado cuando ellos han llegado. A finales de los 60 y principios de los 70 muchos estudiantes y trabajadores se acercaron a las organizaciones que más y mejor luchaban contra el franquismo en España y en la Bahía de Cádiz: CCOO y el PCE. Entre ellos una joven de Alosno que con su permanente sonrisa y sin perder la dulzura era capaz de enfrentarse a cualquier adversidad y a los más poderosos. Su ejemplo sirvió a muchos que vinieron después . Durante años era de las pocas mujeres que formaba parte de las listas electorales cuando no había ni cuotas ni nada que se le pareciese, así abrió camino a muchos otros. La última vez que la vi fue cuando presentamos en San Fernando el documental "La Isla de Camarón" . Nunca pude pensar que la muerte nos la iba a arrebatar tan joven. Compañera del alma.

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