Cateto a babor

Gaditano Total

Hay personas que han interpretado a la perfección el "papel" de gaditano y él fue uno de ellos

José Antonio Gutiérrez Trueba se definía como Gaditano Total. Hacía ese juego con sus apellidos en uno de esos "cuplés" que el escribía sin necesidad de estribillo, ni de música, porque el gaditano igual que nace, también compone como le da la gana.

Pero lo cierto es que ese mensaje electoral que llevaba era una definición perfecta de si mismo. Yo creo que era imposible no cogerle cariño a este hombre que recorrió el "itinerario" del perfecto gaditano, los tres mandamientos en amarillo: cofradías, el Cádiz y Carnaval, este último aspecto porque su forma de hablar era de cuplé. Llevaba cuando hablaba la musicalidad de las comparsas. Sabía cuando tenía que entonar un tango en sus discursos y cuando menos te lo esperabas te hacía un cuplé en sus celebradas intervenciones de los plenos.

José Antonio Gutiérrez Trueba era la definición en persona y con gafas del gaditano. Era amable, educado y era de los que te los veía venir porque cuando iba a soltar algunos de sus chistes, de los buenos, te ponía esa expresión socarrona que tan sólo saben poner los que tienen el don de la gracia gaditana, que son muy pocos.

Hay personas que son capaces de resumir en si mismos la personalidad de una ciudad y sin duda este abogado lo consiguió. Era lo que se dice un tío con gracia, pero sin perder en ningún momento la educación. Es lo que fuera de Cádiz se diría un caballero, pero la ventaja que el tenía es que además de serlo, era un tío con un punto, con gracia elegante, además, que es la más difícil de las gracias.

No le conocí mucho en persona pero si le seguí mucho por los periódicos, entre otras cosas porque mi padre me comentaba muchas veces sus cosas y porque yo de chico también fui de las tres C (Cádiz, Carnaval y Cofradías) y, por tanto, era para mí una especie de Superman en gaditano, pero con un toque de socarronería que le hacía que fuera querido hasta por sus enemigos, que tampoco creo que tuviera muchos.

Se va uno de los caballeros de Cádiz, una de las personas que mejor ha interpretado el "papel" de gaditano. Un ejemplo de querer a su ciudad y también se va un tío simpático, que de esos, la verdad, hay muy pocos.

Hay personas que han interpretado a la perfección el "papel" de gaditano y él fue uno de ellos. Una persona de esas con las que siempre te apetece compartir un ratito. La ciudad le debe mucho porque siempre la quiso y esos amores son de los más generosos del mundo. Se va un tío que presumió y ejerció de gaditano... gaditano total.

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